Ana Botín, presidenta del Banco Santander / FOTOMONTAJE CG

Ana Botín, presidenta del Banco Santander / FOTOMONTAJE CG

Business

Ana Botín define en persona el giro digital del Santander

La presidenta del banco se pone al frente de la filial de negocios digitales y centra la estrategia de la entidad en la tecnología, al margen del proceso de fusiones en Europa

24 noviembre, 2020 00:00

No es una moda pasajera ni una alternativa temporal para salir de la crisis. El futuro del Santander será digital o no será. Y la mejor prueba es que el giro definitivo hacia la tecnología será pilotado personalmente por la persona con más poder ejecutivo de la entidad: su presidenta, Ana Botín.

Será ella misma la encargada al situarse al frente de la filial de negocios digitales del grupo, cuyo consejo de administración ha reforzado de forma destacada, como adelantó Crónica Global.

 

 

Ana Botín, presidenta del Banco Santander habla de la digitalización de la banca / BANCO SANTANDER

Botín pasa a presidir también esta unidad, algo poco habitual en el grupo, y tendrá a su lado a su número dos también en la gestión del banco, el consejero delegado, José Antonio Álvarez. De esta forma, no se conformará con supervisar la actividad de la división, sino que ella marcará las pautas desde la presidencia de la misma. La mejor forma de conocer de primera mano los avances de la entidad desde el punto de vista de los canales digitales.

Pero además, una de sus apuestas personales, el banco online Openbank, al que la entidad fusionará con su negocio de crédito al consumo, centra buena parte de la estrategia de crecimiento del Santander, tanto en Europa como en EEUU.

Un único banco para 145 millones de clientes

La tecnología se ha convertido en el elemento clave del banco, en una suerte de piedra filosofal que se encuentra en el principio de toda estrategia con vistas al futuro. “La tecnología de hoy en día permite el acceso a plataformas bancarias y ésa es la clave para que seamos definitivamente un banco global”, apuntó Botín recientemente en una entrevista concedida a Bloomberg TV.

La idea de la entidad pasa por que las plataformas digitales le ofrezcan la posibilidad de conseguir uno de sus objetivos más ambiciosos: que sus 145 millones de clientes en todo el mundo accedan a una misma entidad con independencia del lugar desde el que operen.

Cambio de paradigma

“Nuestro objetivo sigue siendo ayudar a los clientes a sus negocios a ser más prósperos. La tecnología y un balance saneado hará que esto sea posible. Durante la pandemia más del 50% de nuestro negocio ha llegado a través de canales digitales y esto es muy importante”, recalcó Botín.

La presidenta de la entidad tutela personalmente lo que considera “un cambio de paradigma” en toda regla y para aplicar en todos los mercados en los que opera, incluido el de EEUU, que no piensa abandonar en referencia a la última operación del BBVA, que ha procedido a la venta de la práctica totalidad de su negocio en el país.

¿Un mensaje al BBVA?

“EEUU es uno de los mercados más atractivos de Santander y uno de los que es rentable. El rendimiento se ha duplicado entre 2017 y 2019, sin los efectos de la pandemia”, explicó Botín que, además, quiso destacar que ni siquiera los efectos de la crisis han hecho mella en la calidad del negocio en el país. “Hasta octubre teníamos más o menos el mismo beneficio en dólares que en 2019, en un contexto mucho más difícil”.

Precisamente, BBVA ha abandonado el mercado norteamericano con el fin de afrontar con mayores garantías su participación en el proceso de consolidación financiera, a través de la fusión que negocia en la actualidad con Banco Sabadell.

Fusionarse con la tecnología

El Santander también se declara al margen de estos movimientos. “Estamos cómodos con nuestra escala y nuestra capacidad de invertir. Tenemos un gran potencial de crecimiento orgánico”, sentenció Botín en la citada entrevista.

La única fusión que en este momento contempla el Santander es con la tecnología, con el entorno digital. Y su principal ejecutiva se ha implicado personalmente en el propósito porque no quiere dejar escapar el más mínimo detalle.