La ANC controlará los próximos cuatro años el pleno de la Cámara de Comercio de Barcelona. La revisión de 955 votos por parte de la Junta Electoral Central (JEC) este lunes hasta bien entrada la noche no ha cambiado el sentido del escrutinio provisional y aboca al empresariado catalán a una encrucijada para definir su futuro en la organización de dinamización empresarial.

Pasada la conmoción inicial al conocer los primeros resultados de los comicios, ya que nadie esperaba una victoria tan rotunda de los independentistas, los responsables de las principales compañías de la capital catalana reelaboraron sus estrategias a lo largo del fin de semana. La primera conclusión a la que llegaron fue que si la presidencia de Joan Canadell, la cara más conocida de Eines de País y líder del Cercle Català de Negocis, cumple todas las promesas que ha hecho durante la campaña, se apearán de la institución. Y así lo han confirmado este lunes.

Compañías de mayor aportación

Este paso atrás afectaría principalmente (pero no sólo) a las 14 compañías que entraron en el pleno de la Cámara de Barcelona al aportar como mínimo 75.000 euros y se convirtieron en el blanco de las críticas de la ANC en la campaña electoral. Fueron acusadas de representar a los oligopolios en Cataluña y de no ser la voz del verdadero tejido económico del territorio, que desde el Cercle Català de Negocis aseguran que está conformado por pymes y autónomos.

Los miembros de la candidatura de la ANC, los representantes del independentismo que habrían ganado las elecciones a la Cámara de Comercio de Barcelona del empresariado / CG

Los miembros de la candidatura de la ANC, los representantes del independentismo que ganan las elecciones a la Cámara de Comercio de Barcelona / CG

Consiguieron desde hace semanas una silla en la institución Abertis, Banco Sabadell, Banco Mediolanum, Caixabank, Criteria, Deloitte, Indra, Magma Disseny, Naturgy, PwC, Promotora Kasde, RACC, Damm y Sociedad General de Aguas de Barcelona. Muchas de ellas también han recibido un correctivo por parte de la ANC por haber trasladado fuera de Cataluña la sede social en el momento más crítico del procés, cuando se llegó a dudar de la aplicación real de una declaración unilateral de independencia (DUI).

Financiación

Canadell ha llegado a declarar que no deberían estar presentes en la Cámara de Comercio de Barcelona por este motivo, un deseo que si finalmente se cumple con el plan de contingencia anunciado, se materializaría incluso antes de lo que quería la ANC. Fuentes de la organización empresarial aseguran que la aportación no obliga a estar un tiempo mínimo en el plenario, por lo que podrían renunciar a participar en la institución empresarial antes de lo previsto.

El principal impacto de esta decisión sería económico. Cabe tener en cuenta que se diseñó esta categoría en los plenos de las cámaras de comercio de todo el país para compensar en parte la desaparición de las cuotas camerales obligatorias.

Cámara de Comercio de España

Según anunció la institución antes de las elecciones, ello supone aproximadamente un 5% de los 18,59 millones de euros de presupuesto con el que opera la Cámara de Barcelona. El impacto sería asumible, pero si Eines de País cumple con lo anunciado y se pone de espaldas a la Cámara de Comercio de España, también se jugará la continuidad de otra parte importante de entrada de fondos a la organización. En este caso, de los proyectos europeos que representan aproximadamente el 30% de sus ingresos y se gestionan como iniciativas conjuntas con el resto de cámaras de España.

La ANC ha anunciado que quiere poner la Cámara de Barcelona al servicio de la república catalana, la plantea como una “segunda vía” hacia la independencia y un altavoz para sus planteamientos políticos. Algo que también podrían conseguir con la futura Cámara de Comercio de Cataluña, el próximo organismo al que debería dar forma la consejería de Empresa y Conocimiento, liderada por Àngels Chacón (JxCAT), para acabar de desplegar la ley cameral en el territorio.

Foment del Treball, ¿fuera de la Cámara?

Con todo, la primera decisión que los independentistas deberán tomar el próximo 5 de junio es elegir a los seis miembros electos del pleno que son propuestos por las patronales catalanas. El resultado final de los comicios deja casi fuera de la Cámara de Comercio de Barcelona a Foment del Treball.

La organización empresarial presidida por Josep Sánchez Llibre es considerada por los independentistas otro oligopolio del empresariado constitucionalista en Cataluña. Siempre se han mostrado más próximos a Pimec, aunque el propio Canadell intentara hace años sin éxito tomar el control de la patronal de pymes y acabó con el Cercle Català de Negocis fuera.

Enric Crous (d), candidato independentista a la presidencia de la Cámara de Comercio de Barcelona, junto a su socio de Pimec, José María Torres / EP

José María Torres (i), representante de Pimec para la Cámara de Comercio de Barcelona junto a Enric Crous / CG

Segunda oportunidad para Torres

Las dos patronales catalanas presentaron listas diferentes para el pleno de la Cámara de Comercio de Barcelona al fracasar en su intento de pactar una sola lista. La insistencia de Pimec de poner a José María Torres, que también concurría en los comicios como representante de Numintec y era una de las caras más visibles de la candidatura encabezada por Enric Crous, dinamitó este pacto, ya que desde Foment se exigía ser neutral porque tenía afiliados tanto en esta candidatura como en la de Carles Tusquets y la de Ramón Masià.

Finalmente, Torres tendrá una segunda oportunidad para estar presente en el pleno de la Cámara de Comercio de Barcelona. Sólo Tusquets ha conseguido una victoria en el epígrafe por el que concurría. Crous y Masià han sido vencidos por los candidatos de la ANC.