Las unidades de alergia de Cataluña colapsan a diez días de la primavera

Expertos y médicos piden más especialistas tras quejas de pacientes que denuncian esperas de nueve meses

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Una mujer sufre una reacción alérgica tras inhalar polen / CG
10.03.2017 00:00 h.

Las unidades contra la alergia de Cataluña están colapsadas a diez días del inicio de la primavera. Expertos y médicos piden nuevas plazas de especialistas y la cobertura de todos los hospitales del territorio a la Consejería de Salud. Las demandas llegan tras trascender esperas de pacientes de hasta nueve meses para visitar a un alergólogo. El departamento se defiende con dos cifras: la caída de la lista de espera para consultas externas (-19%) y del tiempo medio de espera de once días.

"Las alergias son cada vez más prevalentes. Y el problema en Cataluña es el reparto territorial de médicos. Zonas como el Alt Penedès y Osona no tienen especialistas; al Baix Llobregat le faltan; en toda la provincia de Girona sólo hay dos", ha explicado Teresa Dordal, presidenta de la Sociedad Catalana de Alergia e Inmunología Clínica.

"Las listas de espera de estas consultas son mayores por este motivo --ha agregado--. Ello tiene dos consecuencias: la posibilidad de empeoramiento de la dolencia crónica y el coste económico. Tratar una alergia sin expertos es carísimo: 2.300 euros por persona y año".

"Déficit de profesionales"

Preguntado por la cuestión, un portavoz de Metges de Catalunya ha aportado otro elemento: el "déficit de especialistas" que tendría el sistema sanitario público catalán.

La mayoría de galenos de esta especialidad visita en hospitales de alta complejidad. No obstante, algunos se desplazan a ambulatorios una o más veces por semana. Según todas las partes consultadas, el reparto es insuficiente.

Ante este problema, habría tres soluciones. "Una, convocar más plazas. Dos, incrementar la jornada de los que hoy hacen jornada parcial, de 10 a 20 horas. Son aproximadamente un 20%. Y tres, implementar el modelo de atención del plan de salud 2010-2015, que se quedó a medias", asevera el sindicato.

Largas esperas

Cualquiera que fueran las soluciones, el problema está claro. Visitar a un médico alergólogo en Cataluña cuesta 248 días de media, cuando no debería rebasar los 90, según el compromiso de la Consejería.

Según los datos de las listas de espera presentados por el Servicio Catalán de Salud (CatSalut), el número de pacientes que aguardaban para ver al galeno a 31 de diciembre eran un total de 13.116.

El 61,8% de ellos habían rebasado el periodo de referencia de 90 días. El porcentaje es superior al 57,6% anotado un año antes.

"Empeora la calidad de vida"

Una asociación denuncia que estas esperas torpedean la calidad de vida de los enfermos de alergia. "Pueden desarrollar rinitis, episodios de asfixia o reacciones cutáneas. Se vive mal hasta recibir el tratamiento adecuado", alerta Elena Arrufat, secretaria de la Asociación Asmatológica Catalana.

Los expertos avalan la versión. "La enfermedad se desarrolla y puede dar paso al asma u otras alergias alimentarias", abunda la doctora Dordal. 

Según la facultativa, si la alergia es grave "hay visitas preferentes que se pueden encajar en la agencia. No obstante, el seguimiento también es importante".

El 25% de catalanes

La saturación de las unidades de alergia no es un problema menor. Según la Sociedad que trata esta enfermedad, un 25% de los catalanes sufre reacciones de este tipo.

"La mayoría, cerca de un 20%, tienen que ver con el aparato respiratorio. Son 1,5 millones de ciudadanos de la región",

"Además del problema sanitario evidente --prosigue Dordal-- la cifra tiene un impacto económico: genera muchos días de baja de trabajadores para las empresas si no se trata a tiempo y con la medicación adecuada".

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