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Sheila Queralt, forense lingüista y autora del libro 'Estafas amorosas' / CEDIDA

Sheila Queralt desenmascara el lenguaje de los estafadores del amor

La lingüista forense analiza en un libro los recursos de los donjuanes digitales para seducir y extorsionar a sus víctimas

10 min

¿Cómo se expresan los estafadores del amor? ¿Qué palabras usan para convencer y controlar a sus víctimas? La lingüista forense Sheila Queralt desmenuza en su nuevo libro, Estafas amorosas (Larousse), las estrategias usadas por los donjuanes de Tinder y Meetic para seducir, manipular y amenazar a sus presas. La obra no solo es una guía de autodefensa para los aficionados a las apps de ligue, sino también un toque de atención sobre la violencia sexista tras este tipo de estafas.

--Pregunta: El libro analiza el modus operandi lingüístico de los estafadores del amor. Distingues entre artistas del ligue, love scams y estafadores en serie, pero te centras en este último perfil por ser el más peligroso. ¿Por qué?

--Respuesta: La razón de este libro es dar consejos a las posibles personas que puedan ser víctimas al mismo tiempo que concienciar a la sociedad sobre este tipo de delitos. La gente se suele quedar con la estafa económica, cuando esto va mucho más allá. En las estafas amorosas hay muchos patrones relacionados con la violencia de género.

--En toda estafa hay tres partes: la captación, el timo y el desenmascamiento. ¿Cuál es el anzuelo para que piquen las víctimas?

--Las mentiras de los estafadores empiezan con su verdadera identidad. Ninguno de ellos se suele presentar realmente y, por tanto, allí empieza el engaño. Se presentan como personas exitosas, con dinero... Primero hacen una búsqueda del perfil con el que creen que van a atraer más fácilmente a su presunta víctima. Y a partir de aquí buscan a su media naranja.

--¿Cómo es la víctima prototipo?

--No me gusta hablar de un perfil común de víctima porque todas tienen características distintas. Pero la mayoría van en busca del amor y tienen una economía saludable, que es lo que realmente interesa a los estafadores.

--Otra clave del libro: los agresores parece que empoderan a las chicas, pero siempre controlan ellos el flujo y el ritmo de la información.

--Exacto. Yo hablo de mujeres empoderadas pero sumisas. Les hacen creer que tienen todo el poder, que pueden pedir cualquier favor al principio de la relación, que se preocupan por ellas... Es lo que se llama love bombing: enviar constantemente mensajes con correlaciones positivas y románticas, como "estoy muy preocupado por ti", "estoy aquí", "te deseo un día maravilloso", "te recuerdo que te amo"... Te escuchan atentamente, pero realmente están creando un marco psicológico que permitirá después poder manipularlas. Es una forma de control coercitivo para aislar a la víctima.

--Parece que la adulación funciona, incluso la cursilería. ¿Cómo son los mensajes?

--Depende del estafador y de la víctima. Por ejemplo, Albert Cavallé no suele ser tan amoroso. Los estafadores observan cuál es el tipo de vocabulario que la víctima espera de ellos, pero tienden a tener un vocabulario relacionado con los campos semánticos románticos como pueden ser los cuentos de hadas.

--¿Y cuánto dura este proceso de enamoramiento?

--Meses, incluso un año. Es bastante largo generalmente aunque también depende de la víctima, de las reacciones que tenga y de si se pasa rápidamente al plano físico. Pero las víctimas son muchísimas, por lo que puede producirse una estafa con una cantidad pequeña tras pocas semanas de relación.

'Estafas Amorosas' de Sheila Queralt / CEDIDA
'Estafas Amorosas' de Sheila Queralt / CEDIDA

--¿Cómo se llega al sableo?

--Desde el principio se piden favores pequeños como la recarga del móvil, pequeñas cantidades de dinero. Se van preparando, viendo cuáles son los límites de la víctima. Las solicitudes grandes de dinero vienen dadas con una coartada anterior. Ya se han soltado las miguitas de pan con frases como "estoy enfermo", "no me funciona el coche", "he visto una ganga de piso"... Han preparado la coartada para después hacer una solicitud de dinero en que es muy difícil que la víctima no caiga. Tenemos un comportamiento prosocial que nos hace ayudar a nuestra pareja. Además juegan el papel de víctimas: cuando a él lo hemos necesitado se ha preocupado por nosotras, ha estado siempre allí y por lo tanto él espera lo mismo. A eso se suma el factor de aislamiento de la víctima y la urgencia con que necesita la ayuda.

--¿Cuál es la mayor estafa que has conocido?

--Unos 100.000, 150.000 euros es lo más grande que he visto documentado. Todo lo que hay en el libro son fuentes de acceso abierto.

--Explicas que el desenmascaramiento llega cuando la relación se abre al círculo de amigos y familiares.

--Sí porque justamente él crea ese secretismo. Al ir de víctima te pide que no hables con nadie de su situación porque le da muchísima vergüenza. Llega un momento en que las víctimas ya no se lo creen o ven cosas que no les cuadra. También otras víctimas alertan a las mujeres. Y ahí es cuando se descubre quién es realmente el estafador, que vierte todos sus esfuerzos en amenazar, coaccionar o incluso agredir. Es importante advertir que, como sucede en casos de violencia de género, los familiares a veces acaban cansados de advertirlo y ya no insisten. Pero a pesar de que las víctimas no quieran verlo en ese momento hay que seguir apoyándolas hasta que quieran darse cuenta y denunciar.

--Se pasa del vocabulario más empalagoso al más violento. El insulto más frecuente es el de "puta".

--Por un prejuicio social, llamar puta a una mujer, sobre todo en el contexto de una relación amorosa iniciada por Internet, afecta mucho a la víctima. Lo hacen para frenarles de denunciarlo. También les dicen que le han dado el dinero voluntariamente: "tú me lo has dejado", "tú me lo has regalado"... y eso incluso a nivel judicial tiene dificultades. Es muy difícil demostrar en los tribunales que estas personas han estado bajo una violencia psicológica, una coacción quizá no explícita pero sí implícita. Han sido engañadas y manipuladas. Un propósito del libro es que los agentes judiciales entienda por qué se produce y por qué se entregan no voluntariamente en cierto modo.

--¿En todo esto influye la tecnología? Es decir: ¿te parece que es más difícil timar alguien en un bar que en una red social?
 
--La verdad es que los estafadores tienen un gran don de la palabra y desgraciadamente también han embaucado a personas en el plano físico.
 
--¿Los calificarías de psicópatas?
 
--No me atrevería. Hay criminólogos que han hecho perfiles criminales y que los han clasificado así. Pero personalmente no me dedico a esta rama. Lo que está claro es que no es solo una estafa económica ni sentimental, hay también violencia de género.
 
--Por curiosidad: ¿hay estafadoras del amor?
 
--También. Normalmente utilizan distintas armas en el proceso, no únicamente el lenguaje. Quizá se presentan no tanto como adineradas sino como víctimas, como personas que necesitan ayudan.