Menú Buscar
El Hospital Residència Sant Camil, donde se ha detectado un brote de sarna / CG

El Govern confundió la sarna de un hospital catalán con psoriasis

El Hospital Residència Sant Camil de Sant Pere de Ribes tardó "más de una semana" en proteger a sus 800 trabajadores por un mal diagnóstico de la enfermedad cutánea

13.02.2019 00:00 h.
5 min

La Generalitat de Cataluña confundió la sarna de un hospital de la región con psoriasis. El hospital en el que se ha detectado un brote de escabiosis tardó "más de una semana" en proteger a su plantilla porque infravaloró la dolencia cutánea de una paciente. Con ello, el Hospital Residència Sant Camil de Sant Pere de Ribes (Barcelona) demoró la prevención y el tratamiento a su plantilla.

Según han informado fuentes cercanas al foco, que se ha cebado con el personal de enfermería del centro, la gerencia no tomó medidas de protección porque pensó --o fue informada de-- que la enferma que introdujo el ácaro en la institución asistencial sufría una dolencia cutánea leve. Este gazapo demoró la activación de los protocolos de urgencia y dejó expuesta a la plantilla. El saldo del brote ya se conoce: nueve trabajadores y un paciente infectados y un Departamento catalán de Salud que solo informó a la población del episodio tras doce días y la publicación del caso en este medio.

Sin comentarios

Preguntado por la cuestión, el Consorci Sanitari del Garraf (CSG) no ha querido contestar a las preguntas de Crónica Global sobre su reacción al brote. Se ha remitido a la Consejería de Salud, que ayer circuscribió la afectación a diez personas y subrayó que ya había tomado las medidas de prevención y remediación necesarias desde que el brote fuera notificado el 30 de enero. Lo que no contaron ni el Consorci ni Salud es la chapuza que se esconde tras el tercer brote de sarna en un hospital catalán en 13 meses. Lo trajo al hospital barcelonés una paciente con obesidad que ingresó en la unidad de cuidados intensivos (UCI). La enferma presentaba diversas patologías, entre ellas la enfermedad cutánea. No obstante, los médicos de la Consejería de Salud y de Sant Camil no acertaron en diagnosticar.

Neus Lloveras es presidenta del Consorci Sanitari del Garraf (CSG) / CG

Neus Lloveras es presidenta del Consorci Sanitari del Garraf (CSG) / CG

"Pensaron que era psoriasis y, una vez estabilizada, trasladaron a la paciente a la quinta planta. Fue allí cuando el personal empezó a infectarse. Pero la gerencia tardó días en reaccionar y proporcionar material de protección y cremas protectoras tipo película al personal porque pensaba que las pequeñas heridas de la ciudadana eran una simple psoriasis", han revelado fuentes sindicales. "Ello es muy grave. Para nosotros fue un resbalón, ya sea de Salud o de la gerencia de Sant Camil, pues una intervención con más celeridad hubiera evitado las afectaciones, las bajas médicas y la sobrecarga del resto del personal, que lleva doblando turnos varios días. Están agotados", han agregado las mismas voces.

Ahora sí los tratarán

Médicos del hospital manifestaron ayer su intranquilidad a este medio. Además de apuntar al error de diagnóstico de la sarna, indicaron otro posible resbalón. "¿Por qué trataron al personal con cremas especializadas durante días y no utilizaron los viales antiparasitarios? ¿Porque son mucho más caros? Hoy [por ayer] empezarán a curar al personal con este fármaco. Lo harán después de que el caso haya trascendido a la prensa y con todas las cámaras de televisión en la puerta. ¿Tienen que salir los escándalos en la prensa para que los gestores de la sanidad se pongan las pilas?".

Por gestores, en este caso, se puede citar directamente a la presidenta del Consorci Sanitari del Garraf (CSG), Neus Lloveras, alcaldesa de Vilanova i la Geltrú (Barcelona) y a la sazón expresidenta de la Asociación de Municipios por la Independencia (AMI). Asimismo y ciñiéndose a la información aportada por la Consejería catalana de Salud, el responsable político de lidiar con la aparición de la enfermedad que porta el ácaro Sarcoptes scabiei sería Joan Guix, secretario de Salud Pública, de la que depende la Agencia de Salud Pública de Cataluña (ASPC) y, a su vez, la red de vigilancia epidemiológica que se encargó de lidiar con el foco desde el 30 de enero.