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Sandra, la profesora interina de la que prescindieron por estar embarazada / USTEC

Sandra, la profesora interina de la que prescindieron por estar embarazada

USTEC denuncia que el decreto de plantillas del Govern favorece la discriminación de mujeres que deciden ser madres

7 min

Sandra trabajaba como docente interina en un centro de máxima complejidad en el Vallés Occidental. Los responsables de la escuela le habían trasladado que estaban muy contentos con su labor y si estaba interesada en continuar. Ella respondió que sí, pero hace unas semanas comunicó que estaba embarazada. La dirección del centro, a través de una videoconferencia, le manifestó que debido a su situación no podían permitirse tener a una profesora que, al menos, estaría cuatro meses de baja por maternidad. Así que no le ofrecieron quedarse, y la plaza ha quedado vacante.

“La coordinación del centro me comunicó que, durante todo el curso, mi trabajo había sido bueno, que lo estaba haciendo muy bien y que necesitaban gente como yo. Que tenía que quedarme. Y yo, en un principio, di mi visto bueno. No pensaba que por estar embarazada me dirían que no continuaba”, explica la docente a Crónica Global. Fue durante el confinamiento cuando trasladó a los responsables del centro la noticia. “Me dijeron que no contaban conmigo. Que, sintiéndolo mucho, como madres me entendían, pero que necesitaban a una persona que pudiese estar allí, y que mi prioridad el próximo año sería mi bebé, evidentemente”, subraya.

Discriminación legal

En un primer momento, no reaccionó. “La respuesta me dejó en shock y no dije nada. No me planteé comunicárselo a nadie, y acepté la decisión. Pero claro, después de hablar con otras compañeras me di cuenta de que mi caso no era una excepción”, relata. El problema es que la ley ampara esta discriminación. El decreto de plantillas que implementó el Departament d’Educació en 2014 permite a la dirección de los centros públicos escoger a parte de su personal. No se hace en base a méritos o antigüedad, como reclaman los docentes, sino sin necesidad de aportar ningún tipo de justificación. Motivo que permite que futuras progenitoras o madres que deseen acogerse a una reducción de jornada sean excluidas, conforme a la ley, y sin que nadie responda por ello.

Aula de una escuela catalana / EFE
Aula de una escuela catalana / EFE

Así lo ha denunciado el sindicato Ustec, cuya coordinadora, Laia Rispau, explica que la normativa no exige fundamentar de forma objetiva la propuesta de nombramiento, lo que deriva en la exclusión de docentes por su maternidad. Desde la organización advierten que el caso de Sandra, que ha decidido dar la cara, no es una excepción. Han recabado decenas des testimonios de profesoras que han sido discriminadas por estar embarazadas, en periodo de lactancia, al reclamar reducción de jornada para el cuidado de los hijos o por haber solicitado una excedencia.

A la calle por ser madre

“Lo más frecuente es que a una docente que ha estado un año en el colegio y se le ha hecho propuesta de continuidad para quedarse, le dicen que el próximo curso ya no cuentan con ella. Y con el decreto de plantillas no es necesario que le digan por qué. Lo que sucede es que, normalmente, tienen la deferencia de manifestar, de forma oral, que la trabajadora no seguirá por su situación de maternidad”, apunta Rispau. La afectada no puede denunciar porque es su palabra contra la del centro, a quien ampara la normativa.

“Legalmente, no tenían que haberme dado ninguna explicación en caso de no querer que yo continuase”, apunta Sandra, “el problema es que me la han dado y pienso que es discriminación”. La profesora cuestiona que el centro no prescinde de ella porque haya hecho mal su trabajo, o porque no es el perfil que buscan. “Además, me dijeron que este curso no, pero el siguiente, si quería, podía volver a pasar la entrevista para reincorporarme. Si realmente estuviesen interesados en que me quedase, yo podía coger la baja --por maternidad-- y otra persona me cubriría mientras. Es decir, podían contar conmigo, pero no lo han hecho. No les interesa tener a alguien que no esté en el centro y que luego tenga la opción de acogerse a una reducción de jornada, supongo que ese también es el motivo de la exclusión”, lamenta.

Un niño estudia en casa durante el cierre de las escuelas / EP
Un niño estudia en casa durante el cierre de las escuelas / EP

Docentes por méritos

La única solución, apuntan desde Ustec, es que el equipo directivo no pueda decidir qué docentes se quedan y cuáles no sin necesidad de argumentar su elección. “En los centros públicos, antes del decreto, la contratación de interinos se hacía a través de la bolsa de trabajo. En función de quien tenía más méritos, y según los años trabajados, se le adjudicaba el puesto, y así no se generaban estas situaciones de discriminación”, recuerda Rispau.

Desde el Departament d’Educació piden al sindicato revelar el nombre de los centros donde se han producido las discriminaciones contra docentes interinas por ser madres, pero Rispau explica que “es un pez que se muerde la cola”. No solo por la falta de pruebas que lo acrediten, y el amparo legal con el que cuentan por el citado decreto de plantillas, sino por el miedo de las profesoras a que otra escuela las rechaze si denuncian. Mientras tanto, este vacío legal ha dejado a Sandra sin trabajo porque va a ser madre. “Sin la seguridad de un sueldo. Si no hago mal mi trabajo, no es excusa que me digan ‘cuando acabes de ser madre, de aquí a un año, vuelves’. No puedo hacer más, me he quedado sin vacante”, concluye.