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Joaquín Benítez, el pedrastra de Los Maristas, ingresa en la cárcel Puig de les Basses para cumplir condena por abusos sexuales a menores / EUROPA PRESS

El pederasta de los Maristas Joaquín Benítez ingresa en la cárcel Puig de les Basses

El exprofesor está condenado a 21 años y nueve meses de prisión por cuatro delitos de abusos sexuales a exalumnos del colegio

3 min

El exprofesor del colegio Maristas, Joaquín Benítez, ha ingresado en la cárcel de Puig de les Basses (Girona) por abusar de menores entre 2006 y 2009. Concretamente, deberá cumplir condena por cuatro delitos de abuso sexual a exalumnos del centro. 

El pederasta confeso ingresó el miércoles en prisión de forma voluntaria, tras agotar el plazo de diez días que le dio la Audiencia Nacional

Fachada de los Maristas de Sants-Les Corts, donde Benítez abusó de sus alumnos durante años / GOOGLE MAPS
Fachada de los Maristas de Sants-Les Corts, donde Benítez abusó de sus alumnos durante años / GOOGLE MAPS

Tres años después del juicio

Benítez está condenado a 21 años y nueve meses de prisión. Un acontecimiento que llega tres años después de que se celebrase el juicio en el que resultó condenado con una sentencia de abril de 2019. Sin embargo, su condena es firme desde principios de noviembre, a raíz de que el Tribunal Supremo desestimase el recurso de la defensa contra esta condena. También recurrió la aseguradora de la Fundación para la que trabajaba el docente.

El exprofesor está condenado por un delito continuado de abusos sexuales agravado y la sentencia fija que la entidad aseguradora del centro educativo es responsable civil directa, por lo que debe responder por los daños y perjuicios causados.

Indemnización y orden de alejamiento

Por otro lado, Benítez también deberá indemnizar con 120.000 euros a las víctimas. Además, la sentencia le inhabilita para trabajar como profesor durante 13 años y ocho meses y le impone una orden de alejamiento de los exalumnos abusados.

Cabe recordar que el pederasta se aprovechó de su condición de profesor de Educación Física del colegio Maristas --donde ejerció de 1999 a 2011-- para abusar de cuatro alumnos. Haciéndolo, además, en varias ocasiones en una camilla que tenía en un despacho propio y donde les llevaba con la excusa de hacerles masajes ante posibles lesiones.