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Lluís Noguera, director de CosmoCaixa (i); Josep Ballester, director general de Mutuam; y Marc Simón, subdirector Fundación La Caixa / CG

La Obra Social La Caixa atiende a más de 36.000 enfermos terminales en Cataluña desde 2009

El programa de la entidad proporciona herramientas a pacientes y familiares para complementar los cuidados paliativos en hospitales y domicilios

4 min

La Obra Social La Caixa implementó en 2009 un programa para complementar la atención a personas con enfermedades terminales y a sus familias más allá de las unidades de cuidados paliativos, tanto en hospitales como en el propio domicilio. Una iniciativa que, tras una década en marcha, ha proporcionado ayuda a 36.000 pacientes y más de 48.700 familiares en Cataluña. 

“El objetivo es mejorar la calidad de vida de las personas con enfermedades avanzadas y de sus familias", ha señalado este martes Marc Simón, subdirector Fundación La Caixa, sobre el programa que se enmarca dentro de la Estrategia de Cuidados Paliativos del Sistema Nacional de Salud , que funciona en todo el país .En él participan más de 200 profesionales --el 74% son psicólogos, el 20% trabajadores sociales y el 6% enfermeros y agentes pastorales-- así como 1.000 voluntarios, de los cuales el 62% son mujeres. 

Atención al dolor

A través de la red de 42 equipos de atención psicosocial (EAPS) se aborda el duelo y la atención emocional, social y espiritual. En Cataluña, están presentes en Mutuam Barcelona, Creu Roja Granollers, Fundación Sant Jaume i Magdalena de Mataró, Consorci Sanitari Garraf, Fundación DomusVi LLeida, Fundación Catalana ELA Miquel Valls, Mutuam Girona, Parc Sanitari Sant Joan de Deu y Fundació Vilaniu Tarragona. En lo que va de 2019, han atendido a 4.800 pacientes y 6.700 familiares. Para ello, la inversión ha sido de más de dos millones de euros en el territorio el pasado año. Una cifra que asciende a más de 69 millones en el cojunto de España desde que comenzó el programa, diez años atrás. 

El perfil del paciente es de una edad media de 71,5 años. De ellos más de la mitad son hombres, y más del 66% son pacientes oncológicos. El 33,15% tienen otras patologías como insuficiencia cardíaca, demencias o esclerosis lateral amiotrófica (ELA). En cuanto a factores de vulnerabilidad, el 73% presenta un estado de ánimo malo o regular y seis de cada diez tiene sensación de sufrimiento. Además, el 73% admite que la adaptación a la enfermedad ha sido problemática. 

Escuela de cuidadores

Durante una década, la entidad ha desarrollado diversas iniciativas dentro del programa de cuidado de personas en fase terminal. Entre ellas, EspaiCaixa, pensado para que enfermos y familiares puedan acceder a un espacio que les permita abstraerse del hospital, que se parezca más a sus hogares, y donde poder llevar a cabo actividades de relajación o musicoterapia

También la Escuela de cuidadores, cuyo objetivo es formar a aquellos que tienen que hacerse cargo de un enfermo y no saben por donde empezar. "La intención es transmitir conocimiento, habilidades y herramientas", ha explicado Giró. 

Final de la vida

El subdirector de la fundación ha subrayado que, más allá del éxito de este programa compuesto por y para las personas, que funciona no solo en todas las comunidades autónomas del país, sino también en México y Portugal, aún queda mucho por hacer para conseguir "que los pacientes puedan estar bien tratados hasta el final de su vida, algo que debería ser el principal derecho humano". "Una sociedad capacitada para cuidar a las personas, sería una sociedad mejor. Eso es lo que todos querríamos", ha concluido.