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Miki Núñez en uno de los ensayos de Eurovisión 2019, donde representa a España con la canción 'La venda' / EFE

Los guiños LGTBI de Miki y el porqué de su silencio sobre Israel y Palestina en Eurovisión

El representante de España en Tel Aviv se define heterosexual 8 sobre 10 y desliza que "nunca digas nunca"

18.05.2019 16:03 h.
4 min

Internet, Operación Triunfo y el colectivo LGTBI son algunos de los motivos que explican el renacer de Eurovisión en el siglo XX, como recoge el reportaje “¿Por qué nos vuelve a gustar Eurovisión?” publicado en este mismo medio. Y Miki Núñez, el representante español del 2019, los agrupa todos: ha nacido en la era de las redes sociales, es un triunfito y simpatiza con el colectivo gay. De hecho, se muestra “encantado” de que el certamen sea “LGTBIfriendly”.

Miki (Terrassa, 1996), aparte de por su voz y su buena actitud, destacó en la academia de OT por ser un claro defensor del feminismo. Lo hizo, sobre todo, con el llamado lenguaje inclusivo. Pero también se enfrentó a Ana Torroja, vocalista de Mecano, cuando tuvo que interpretar junto con María Villar el tema Quédate en Madrid. En uno de sus versos, la canción del conocido grupo de las décadas de 1980 y 1990 dice “mariconez”, y los triunfitos trataron de cambiar esa palabra. No se lo permitieron.

Miki es heterosexual 8 sobre 10

El intérprete de La venda en Eurovisión afirma que “no” es gay, y, preguntado sobre cuánto de heterosexual tiene, desliza que 8 sobre 10. Pero el artista ha hecho más guiños a la comunidad LGTBI. En una reciente entrevista en la publicación Shangay, Miki se mostró “encantado” de ser un “icono gay”, y declaró, a la cuestión sobre si tendría una relación sexual con un varón, que “nunca digas nunca”. Por cierto, su diva gay eurovisiva favorita es Conchita Wurst, y su nombre de travesti sería “Micaela”.

No hay que olvidar que Miki criticó con dureza unas declaraciones de Fernando Paz, líder de Vox en Albacete, que dijo en 2013, en Intereconomía, que intentaría ayudar a su hijo si fuera gay, porque “hay terapias para reconducir su psicología”. El cantante ha recuperado aquellas palabras y le ha dicho que, en ese caso, tendría que ser el hijo quien le llevase a él al psicólogo.

"Lavado de imagen de Israel"

La simpatía de Miki Núñez hacia el colectivo LGTBI está clara. Sin embargo, hay quien le busca las cosquillas por otro motivo: su visto bueno a participar en un festival organizado por Israel, un país bajo la lupa internacional por el conflicto que mantiene con el pueblo palestino. En declaraciones previas al concurso, afirmó que “la obligación de los participantes es preservar el carácter no político de este evento”, y que en ningún momento se planteó la posible retirada.

Pero hay más. En una entrevista para TV3, ha asegurado lo siguiente: “Por contrato, no podemos decir ni mú de lo que ocurre en la política del país anfitrión”. Todo ello mientras el movimiento BDS (Boicot, Desinversión y Sanciones) ha intentado hasta el final anular el certamen de Tel Aviv, del que ha dicho que es solo una estrategia de lavado de imagen de Israel “para encubrir y distraer la atención de sus crímenes de guerra contra el pueblo palestino”.