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Jana, protagonista de 'Un viatge emocionant', un cuento para sensibilizar a los niños sobre el peligro de compartir datos en internet / APDCAT

Un cuento para sensibilizar a los niños sobre los riesgos de compartir datos personales en internet

Elaborado por la Autoridad Catalana de Protección de Datos, ‘Un viatge emocionant’ recuerda la importancia de acompañar a los pequeños cuando se inician en el mundo digital

Laia Calaf Navarro
5 min

Internet y las nuevas tecnologías facilitan la vida en muchos aspectos, pero también la ponen en peligro, sobre todo la de los más pequeños. Los niños cada vez se introducen antes en el mundo digital y, en este contexto, la Autoridad Catalana de Protección de Datos (APDCAT) ha creado Un viatge emocionant, un cuento infantil virtual para concienciar sobre los riesgos que conlleva compartir datos personales en la red.

Está disponible en formato vídeo y en dos versiones: una más extensa –de siete minutos– y otra más breve –de cinco minutos–. Por ahora, el cuento está en la página web de la APDCAT​ en catalán y en castellano, pero también se subirá una versión en inglés. “Queremos llegar a todos los niños, con su propio lenguaje o forma de comunicarse, para que empiecen a entender desde pequeños que todo lo que hagan en internet puede tener una repercusión para ellos”, ha explicado a Crónica Global Joana Marí, delegada de protección de datos de la APDCAT.

 

 

El Grooming o engaño a los niños en internet / GUIAINFANTIL

Los falsos amigos

La protagonista de esta historia es Jana, una niña cuyo sueño es viajar a Techland –que representa el mundo de internet– para descubrir qué esconde ese lugar en el que la gente dice divertirse tanto. Un día se adentra en él, pero pronto descubre que a veces se hacen supuestos amigos navegando por la red que, en realidad, no son lo que dicen ser.

El cuento utiliza este viaje de Jana para hacer hincapié en lo peligroso que puede llegar a ser “engancharse a las redes” o dar información personal a desconocidos. Y es que, durante su paseo por Techland, la pequeña descubre “la plaza de los datos personales”. Allí, recuerda que hay datos personales que no deben darse nunca en internet: nombre y apellidos, dirección de casa, nombre del colegio, fotografías, vídeos y datos sobre los familiares, entre otros.

Una niña leyendo un libro / PEXELS
Una niña leyendo un libro / PEXELS

Navegar en compañía de los padres

El relato pone énfasis en la importancia de la compañía de los padres u otros adultos cuando los niños se introducen en el mundo digital. Esto se debe a que “los menores son un colectivo vulnerable para la normativa de protección de datos y esto pide una especial atención a todos los menores en internet”, remarca Joana Marí.

La pandemia ha traído también una gran digitalización, por lo que todavía es mayor la necesidad de que los más pequeños sepan usar correctamente internet y las nuevas tecnologías. Además, “es esencial que sean plenamente conscientes de lo que difunden o comparten online, así como de las consecuencias que puede conllevar hacerlo”, apunta Marí.

Un niño navega por la red en companía de una mujer adulta / PEXELS
Un niño navega por la red en companía de una mujer adulta / PEXELS

Un proyecto junto al Departamento de Educación

Un viatge emocionant no es el único proyecto de la APDCAT dirigido a los menores, pues hace unos meses presentó junto al Departamento de Educación un curso de formación para los docentes con el objetivo de profundizar en la protección de datos. La delegada Joana Marí ha explicado que esta iniciativa está destinada a “facilitar las herramientas necesarias para incorporar la protección de datos como un elemento transversal a introducir en el día a día de los menores”.

De este modo, se incorporarían estos conocimientos a cualquier materia del colegio. En las ciencias sociales, por ejemplo, podría vincularse la distribución de contenidos no deseados con cuestiones de libertad individual a la hora de poder acceder a toda la información que esté disponible en internet. “Todo lo que hacemos se convierte en un dato y hay que tener mucho cuidado, sobre todo los menores”, concluye Marí.