Menú Buscar
Pásate al modo ahorro
Un joven, posiblemente miembro de la banda latina de los Trinitarios, sostiene un machete en las inmediaciones de una discoteca de Cataluña / CEDIDA

Crece la preocupación por el avance de las bandas latinas en Cataluña

Mientras que los expertos alertan de un crecimiento del problema de las pandillas, los Mossos niegan que supongan un problema de seguridad en la comunidad

7 min

Tras la violenta eclosión de las bandas latinas en Madrid, donde han sembrado el terror, el registro de dos reyertas con machetes este fin de semana en Cataluña ha hecho saltar todas las alarmas.

Aunque los Mossos d’Esquadra niegan que en la actualidad la comunidad sufra un problema de seguridad similar al de la capital, donde las pandillas se han fortalecido, los últimos episodios señalan un aumento del fenómeno también en Cataluña.   

Dos episodios en un solo día

El primer episodio se registró durante la madrugada del sábado en el polígono industrial de Famades, ubicado en el límite entre Cornellà y l’Hospitalet de Llobregat. En las inmediaciones de la polémica discoteca Capitolio, que acumula ya dos muertes​, y de la sala Malalts de Festa, las cámaras captaron a un joven con pañuelo verde blandiendo un machete de grandes dimensiones. La imagen precede a una reyerta entre chicos “muy jóvenes”, según los Mossos, que se saldó con dos heridos: uno por un golpe en la frente y otro por lesiones compatibles con un arma blanca en la mano.

Apenas unas horas después, esta vez en Lleida, dos grupos rivales se enfrentaron con gran virulencia en la terraza de un bar ubicado en la calle Paer Casanovas. Lo que empezó como una discusión entre dos pandillas acabó con dos jóvenes heridos, uno de ellos de gravedad, tras recibir varios machetazos en el antebrazo y la mano. De hecho, un agente de la policía local tuvo que practicarle un torniquete a la altura del codo, donde presentaba el corte más profundo, para detener la fuerte hemorragia.  

Los expertos señalan a los Trinitarios

Un experto en este fenómeno, que prefiere no revelar su nombre, atribuye la autoría de ambos episodios a los Trinitarios, una organización internacional violenta formada en su mayor parte por ciudadanos dominicanos. Tras el visionado de las imágenes tomadas en Cornellà el investigador asegura que “evidencian que se trata de un miembro de la pandilla de los Trinitarios empuñando una de sus armas favoritas: el bolo machete”. Se basa, además, en la vestimenta del joven, que lleva anudado al cuello un pañuelo verde y pantalones blancos. “El verde y el blanco son los colores de este grupo”, afirma.

Agentes de la Policía Nacional durante un dispositivo especial tras una reyerta entre bandas rivales / CNP
Agentes de la Policía Nacional durante un dispositivo especial tras una reyerta entre bandas rivales / CNP

En la misma línea, el pastor del Centro de Ayuda Cristiana y director del Observatorio de Bandas Latinas, Alberto Díaz, apoya esta teoría. “Uno de los colores de los Trinitarios es el verde”, señala. El religioso asegura que las bandas más famosas tienen presencia en las principales ciudades españolas como Madrid, Barcelona o Zaragoza, aunque no se deben subestimar las pequeñas pandillas de barrio. Pero, además, el experto señala que en los últimos meses ha habido un aumento significativo de la violencia. “Se trata de grupos muy territoriales que se dedican al trapicheo de drogas y que se están cobrando deudas pendientes ”, explica Díaz. “Estamos siendo testigos de una espiral de violencia, de un fenómeno de acción-reacción por parte de estas pandillas rivales”.

Los Mossos minimizan el problema

El pastor achaca esta mayor violencia a la pandemia. Según el religioso, el confinamiento supuso un punto de inflexión para las bandas, que se reorganizaron y cambiaron su forma de captación. “Dejaron de captar a sus miembros en las discotecas y se trasladaron a las redes sociales, alcanzando una mayor presencia en colegios, institutos y centros deportivos”. Ahora que se han levantado las restricciones y que han vuelto a tomar las calles, la violencia entre ellas se ha recrudecido.

Sin embargo, a preguntas de este medio, los Mossos d’Esquadra niegan que el fenómeno de las bandas latinas haya regresado a Cataluña. El escenario, aseguran, sigue distando del de hace unos años, cuando “generaron una cierta alerta”. La policía autonómica insiste en que la estrategia policial adoptada fue efectiva y provocó que el fenómeno disminuyera significativamente. “No hay casuística de bandas latinas en la actualidad”, zanjan.

Desvinculan estos hechos de las bandas

A preguntas de este medio sobre las imágenes captadas en el polígono de Famades, los Mossos confiesan que se trata de un punto oscuro en el ocio nocturno de la Ciudad Condal. “Hacia la hora del cierre, sobre todo entre las cinco y las siete de la mañana, suelen producirse roces, agresiones sexuales y peleas motivadas por la ingesta masiva de alcohol”, explican. Por eso, el cuerpo policial intensifica su presencia en esta zona cada fin de semana.

Sin embargo, desvinculan estos episodios “aislados” del fenómeno de las bandas latinas. “Aunque a la salida de ciertos locales haya peleas con personas de origen latinoamericano implicadas, no puede asociarse directamente con este problema”, remarcan. En este sentido, los Mossos alegan que ni siquiera el tipo de arma podría determinar la pertenencia de un sujeto a una determinada pandilla u organización. Será necesario analizar posibles acontecimientos similares para saber si las bandas latinas han regresado a Cataluña para quedarse.