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Carles Tejedor, junto al equipo de uno de los restaurantes del Hotel Sofía

Carles Tejedor: “En BCN no damos valor a nuestra oferta gastronómica”

El cocinero apuesta por la renovación del Hotel Sofía e invita a los catalanes a considerar los hoteles como sitios donde “también se puede comer”

7 min

Lo que más interesa a Carles Tejedor es que la comida esté rica. Eso no es tan fácil de conseguir como parece, y menos en busca de un modelo de calidad, es decir “mi objetivo no es que tenga que estar yo para que la comida esté buena, sino crear unos estándares para que siempre salga bien”. Por eso, el cocinero catalán --así prefiere que le llamen aunque también es un exitoso empresario--, ha creado Oilmotion, una compañía que asesora a restaurantes de diferentes ciudades del mundo, tanto en Europa como en China o Estados Unidos.

Tras ocho años en el restaurante Vía Veneto de Barcelona, Carles decidió, hace dos años, apostar por el Grupo Selenta, que se ha encargado de las reformas del anitguo hotel Princesa Sofía, hoy Sofía. “He querido apostar por el Sofía por varias cosas: porque ha nacido el mismo año que yo nací, y siempre ha sido un hotel referente aunque ha tenido una bajada fuerte, pero los banquetes del Sofía siempre han sido muy importantes y ahora es momento de ponerlo de vuelta donde se merece”.

Perder el miedo al hotel

“Tener grandes restaurantes en grandes hoteles es algo que se da en muchas ciudades y parece que en Barcelona esto no tiene cabida”, reniega Tejedor, y agrega que en los hoteles es donde hay grandes clientes y eso, a su parecer, hay que aprovecharlo.

“En Barcelona el hotel da miedo al catalán, porque da la sensación de que solo se va a dormir, pero también se puede ir a comer. Te vas a Londres, a Nueva York o a París y se pueden encontrar los grandes restaurantes bajo el paraguas de grandes hoteles y eso aquí no pasa. Nos falta dar valor al valor”, asegura el chef. “El Nacional, por ejemplo, --espacio que dirige él mismo-- si estuviera en Nueva York irías solo a verlo de lo increíble que es. En cambio, en Barcelona no se le da valor”.

La nueva oferta: calidad y show nocturno

Atrás han quedado los problemas que ha generado la reforma del hotel. Lejos de aquel aire anticuado, ahora es un gran espacio completamente renovado y con ofertas muy diversas. En cuanto a las propuestas gastronómicas del Sofía, El Impar, El Filosofía y el Bar son los más informales que llevan abiertos unos meses y ahora se incorpora el clásico y elegante Sofía Be So --que parece ser el favorito del chef-- y el nocturno Zuu.

Interior del restaurante Sofia Be So

Interior del restaurante Sofia Be So

Sofia Be so es un clásico, explica Tejedor. “Se puede encontrar aquí un arroz hecho en piedra con bogavante, un cochinillo en cuatro texturas, un pescado a la sal o unas gambas que hacemos al momento con agua de mar. Buscamos la excelencia del producto y de la manipulación”. El cliente puede ser extranjero o de Barcelona, justamente desde el Sofía intentan captar sobre todo al público local, de poder adquisitivo medio-alto.

Algunos de los platos Gourmet del Sofia Be So

Algunos de los platos Gourmet del Sofia Be So

“El Zuu es una cena espectáculo, donde la comida tiene otro lugar. Es más un espectáculo en el que se come. En ciudades como Barcelona este concepto es un poco complicado”, reflexiona el cocinero, aunque destaca la calidad del show. Y aquí merece la pena detenerse.

Entrada al espacio ZUU del Hotel Sofía

Entrada al espacio ZUU, en el subsuelo del Hotel Sofía 

Un cabaret con mucho nivel

Entrantes sofisticados para compartir y un plato principal a escoger. Buenos cócteles y un servicio excelente, solo para comenzar. Zuu es una propuesta inédita en Barcelona, al menos para estos días, y a este nivel. El pasado jueves se inauguró el restaurante y club nocturno en el subsuelo del Hotel Sofía.

Uno de los espectáculos del Zuu, en el Hotel Sofía

Sin duda, más que la comida, el espectáculo y el ambiente que se consigue son las estrellas de la noche. Un sitio caro y exclusivo que asegura entretenimiento del bueno. Bailarines de alto nivel que, además, cantan en vivo y montan un musical en medio de la cena sobre dos escenarios --al fondo y en medio de la sala-- y, entre las mesas, lo que hace complicado continuar cenando, un modelo más bien para comer entre pausas. También se propone acercarse al Zuu a tomar una copa después de las 00.00 horas, una vez acabado el show. 

Uno de los bailes de la cena show de Zuu

Restaurantes: negocios rentables

Carles Tejedor está detrás de las nuevas propuestas gastronómicas del Sofía, no delante. Y si bien le da una gran importancia, es uno más de todos los proyectos que lleva con Oilmotion. “Yo soy cocinero, pero tengo deficiencias, y lo mejor de un emprendedor es saber en qué no es bueno para coger a sus mejores aliados o compañeros de viaje”, acepta.

Tras ser profesor en Harvard de la asignatura Ciencia y cocina, y mientras lleva proyectos de I+D en China o Estados Unidos, además de restaurantes de la talla de El Nacional, Lomo Alto y Lomo Bajo en Barcelona, entre otros, Tejedor repite que lo suyo es cocinar y la creatividad, aunque su faceta empresaria es clave: reconoce que, al final, un restaurante es un negocio y, como tal, debe ser rentable.