Menú Buscar
Pásate al modo ahorro
Varios niños acuden a recibir la vacuna contra el Covid / EUROPA PRESS

Las dos infecciones respiratorias que provocan muchos más ingresos en niños que el Covid

Bronquitis y bronquiolitis son las dos principales causas de visitas a urgencias y de hospitalización de menores

9 min

La vacunación contra el Covid en niños de a partir de cinco años es, desde hace unos días, una realidad. Sin embargo, hay dos infecciones respiratorias que tienen muchísima más incidencia en menores y que desde hace medio año son dos de las grandes causas de las visitas a urgencias e ingresos de menores: bronquitis y bronquiolitis.

“La bronquitis es la inflamación de los bronquios que puede producirse por infecciones víricas (las más frecuente), bacterianas, por alérgenos o también por agentes como el humo del tabaco o la polución. En ocasiones, a las crisis asmáticas se les llama bronquitis", explica el especialista en Pediatría y Neumología Pediátrica Gerardo Vizmanos. En cuanto a la bronquiolitis, en su fase aguda se detecta por un "episodio de sibilancias (silbidos en el pecho) en un niño menor de 24 meses de edad. Habitualmente está causada por virus y se caracteriza por inflamación aguda, edema y necrosis de las células epiteliales de los bronquios más pequeños, junto con hipersecreción de moco”. 

Más infecciones desde la vuelta al cole

“Desde el inicio de curso ha habido un claro incremento en las infecciones respiratorias y en casos de ingresos por bronquitis y por neumonía", sostiene la pediatra Verónica Sanz. La también coordinadora del Área de Neumología Pediátrica en la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (SEPAR) señala que la situación de 2021 contrasta con el del año anterior por el "incremento muy llamativo" de las infecciones. "Es decir, volvemos a las mismas incidencias de infecciones respiratorias de antes de la pandemia”, sostiene.

Dos niños entran en el colegio público CEIP Antonio Machado / EUROPA PRESS
Dos niños entran en el colegio público CEIP Antonio Machado / EUROPA PRESS

Las causas de este aumento notable en los casos de, por ejemplo, “bronquiolitis en los niños pequeños y lactantes durante estos meses se debe principalmente a que no adquirieron inmunidad frente a virus respiratorios durante el otoño y el invierno pasados". No estuvieron expuestos a estas dolencias "por varias razones: confinamiento con disminución drástica de contacto entre niños, medidas de higiene como mascarillas en niños mayores y adultos (que pueden contagiar a los pequeños) y lavado de manos". Otro factor sobre el que existe debate en la comunidad científica es el de "un posible cambio del ciclo epidemiológico que explicaría por qué en primavera y verano asistimos a un incremento de casos de bronquiolitis por Virus Respiratorio Sincitial (VRS), el causante de entre el 70 y el 80% de las dolencias”, explica el Doctor Vizmanos.

Cambios estacionales de los virus

La doctora Sanz coincide en el realto de una situación que alarma a los facultativos. “El año pasado tuvimos muy poquitos casos de VRS en invierno y, curiosamente, cuando empezaron a relajarse las medidas a partir de mayo, empezamos a detectar virus respiratorio sincitial en una época atípica para nuestro país", relata. Recuerda que la misma situación "la habían descrito los australianos, en los que nos fijamos porque tienen las estaciones del año al revés que nosotros. A ellos les pasó también que el virus respiratorio sincitial cambió de época del año, justo coincidiendo con la relajación de las medidas”.

Vacuna de Pfizer para niños de 5 a 11 años en Europa
Vacuna de Pfizer para niños de 5 a 11 años en Europa

Este virus es “altamente contagioso y se transmite por secreciones mediante las manos o fómites --cualquier elemento carente de vida capaz de transmitir un patógeno viable--, donde puede sobrevivir de seis a 12 horas. Las gotas de secreciones pueden esparcirse hasta dos metros. Se destruye con jabón y agua o con gel alcohólico”, describe Vizmanos.

Visita a urgencias

¿Cuándo este virus es motivo de alarma y se debe acudir al médico? “Es fundamental ir a urgencias si detectamos dificultad respiratoria con tiraje, que es el esfuerzo respiratorio importante en el que se aprecia hundimiento intercostal, de la zona supraesternal o supraclavicular", advierte el pediatra Gerardo Vizmanos. Igualq ue en otras enfermedades, son síntomas de alerta que requieren acercarse a un hospital si el pequeño "rechaza la ingesta o si se aprecia coloración azulada de labios y lecho ungueal, lo que se llama cianosis". Esto es "especialmente peligroso en lactantes de menos de seis semanas de vida o en exprematuros de menos de tres meses de vida extrauterina” .

Estas infecciones, sin embargo, no suelen requerir de la administración de antibiótico.El tratamiento de la bronquiolitis es principalmente de soporte e incluye desobstrucción nasal, elevación de la cabecera de la cuna, nutrición e hidratación y oxigenoterapia", matiza el doctor. En cuanto al tratamiento farmacológico, "se utiliza broncodilatadores y, en ocasiones. corticoides y suero salino hipertónico nebulizado". Remarca que "no está indicado el uso antibiótico por tratarse de una infección vírica, aunque en caso de sobreinfección bacteriana deben emplearse”.

Uno de los niños de entre 5 y 11 años de Estados Unidos recibe la vacuna de Pfizer contra el Covid-19 / Paul Hennessy - DPA (EP)
Uno de los niños de entre 5 y 11 años de Estados Unidos recibe la vacuna de Pfizer contra el Covid-19 / Paul Hennessy - DPA (EP)

Material en casa

Otra de las demandas de los facultativos consultados es sobre el material que se debe tener en casa para hacer seguimiento de la dolencia infantil. "No es necesario con niños con bronquitis de repetición, tener un pulsioxímetro en casa", señala la doctora Sanz, los aparatos que miden la saturación y que se han popularizado con la pandemia. Justifica que puede dar una "falsa sensación de seguridad" y que "en niños sanos, cuando les baja la saturación de oxígeno ya suelen estar muy malitos", por lo que se debería haber ido a hospital antes. 

"Hay pequeños que tiene una saturación aparentemente normal y, sin embargo, tienen mucha dificultad para respirar porque ellos están compensando esa falta de oxígeno con trabajo respiratorio. Por eso es mucho más importante ver cómo respira el niño que el número que marca el pulsioxímetro", sentencia. Además, destca que los pequeños "tienen las manos frías o tienen las uñas pequeñas", por lo que de forma habitual los aparatos "no captan bien el oxígeno en el dedo de un niño y nos suelen dar una saturación baja que no es real".

Por todo ello, el mensaje es claro: si al respirar se le marcan las costillas o hunde la barriga, es hora de ir a urgencias. Se trata de una visita habitual que casi todos los padres harán a lo largo de los primeros años de vida de los pequeños. Y es la bronquitis y la bronquiolitis son las dos grandes enfermedades respiratorias infantiles. En cuanto al Covid, los casos que han requerido hospitalización son anecdóticos.