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Dos agentes de la Guardia Urbana de Barcelona, patrullando por Las Ramblas, los responsables de controlar el toque de queda / AJBCN

Barcelona actuará "con contundencia" contra las fiestas ilegales de Fin de Año

La Guardia Urbana, que desplegará 251 efectivos, vigilará "con especial intensidad" los parques para evitar botellones e incidirá en el toque de queda

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El Ayuntamiento de Barcelona actuará con "contundencia" con las posibles fiestas ilegales por Fin de Año. Para ello, desplegará a 251 agentes, una cifra muy similar a la del año anterior, para vigilar la última noche de 2020. La Guardia Urbana vigilará con "especial intensidad" también los parques y espacios públicos para evitar botellones, e incidirá en el control de movimientos de la ciudadanía para conseguir que todo el mundo respete el inicio del toque de queda nocturno, que arrancará a la una de la madrugada del 1 de enero. 

Lo han explicado el teniente de Prevención y Seguridad de Barcelona, Albert Batlle, y el jefe de la Guardia Urbana, Pedro Velázquez. Concejal y policía han hecho hincapié en que la ciudadanía debe "respetar las medidas sanitarias" contra la pandemia. Estas pasan por la prohibición de reuniones de más de 10 personas de dos núcleos familiares, el confinamiento comarcal y el toque de queda entre la una de la madrugada y las seis de la mañana.

Tres ejes de actuación

En este escenario, la Urbana actuará con base en tres ejes. El primero es la reorganización de las patrullas por toda Barcelona. Los agentes intervendrán de forma preventiva en todos los distritos y de forma reactiva a las incidencias que se puedan generar. Entre 00.30 y una de la madrugada, los funcionarios vigilarán por toda la ciudad para conseguir fluidez de desplazamientos en el regreso a casa antes del inicio del toque de queda

En paralelo a ello, el cuerpo municipal de seguridad controlará parques y espacios públicos para evitar botellones. También habrá controles de tráfico de alcoholemia y drogas, como habitualmente, aunque se prevé "mucha menos movilidad" que en anteriores noches de 31 de diciembre. 

Pendientes del Procicat

En el terreno de transporte, TMB, en coordinación con la ATM, ampliará el horario de metro hasta la una de la madrugada del 1 de enero, con el objetivo de facilitar el regreso de los ciudadanos a su casa. Antes, el ayuntamiento habrá organizado castillos de pirotecnia en cada distrito para que los vecinos no tengan que salir de sus viviendas. 

Regirán en la ciudad las normas sanitarias del Procicat, que Batlle insta a "cumplir". Los barceloneses deben evitar las concentraciones masivas, limitar el contacto social tanto como puedan y no podrán salir de la comarca.