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El Covid complica la situación de las personas con discapacidad psíquica /ASPASIM

Una asociación de discapacitados reclama a la Generalitat una deuda de 132.000 euros

Aspasim ha llevado su reclamación al TSJ ante el silencio administrativo del departamento que dirige Homrani

3 min

Aspasim, una fundación que cuida de personas con discapacidad psíquica grave, ha llevado hasta el Tribunal Superior de Justicia (TSJ) la reclamación de una deuda histórica de la Generalitat. Concretamente, esta asociación viene pidiendo que la Direcció General d'Atenció a la Infància i l'Adolescència (DDGAIA) se haga cargo de unas facturas por valor de 132.000 euros que desde Aspasim han tenido que adelantar para cubrir los gastos de cuatro niños que están tutelados por esta entidad que depende del departamento de Trabajo, Asuntos Sociales y Familia.

Efrén Carbonell, director de Aspasim, ha explicado a Crónica Global que ellos mismos han tenido que asumir estos costes y que ahora necesitan el dinero más que nunca ante los problemas ocasionados por la pandemia. Carbonell ha recordado que semanas atrás tuvieron incluso que aislar a 30 profesionales debido a que cinco niños dieron positivo por coronavirus.

Desde 2016

Aspasim reclama una deuda histórica por los gastos requeridos para cuidar cuatro niños tutelados por la DDGAIA desde el año 2016 hasta el 2019 para soportes adicionales o acompañamientos hospitalarios.

El director y gerente de la asociación ha lamentado el silencio administrativo con el que se están encontrando cuando tratan de ponerse en contacto con las instituciones de las que dependen “Hemos pedido una reunión con el conseller pero no hemos obtenido respuesta”, ha dicho para quejarse de la falta de sensiblidad de Chakir El Homrani y de Sara Cabanés, directora de DDGAIA. Por ello, han llevado el caso al TSJ y confía en que les dé la razón, como ya ocurrió con una deuda anterior de 215.000 euros.

Urge liquidez

Mientras desde la Generalitat aseguran que están al corriente de pago y apuntan que el dinero que reclama la entidad son gastos extraordinarios que deberían haber recibido la autorización previa de la administración, Efrén Carbonell aclara que están hablando de dos cosas distintas. “El Consorcio de Servicios Sociales y el Departamento de Educación están al corriente de la facturación ordinaria. Su comportamiento es de diez. El único problema lo tenemos con DDGAIA, que es la que tiene que hacerse cargo de la factuación adicional”, explica.

La Fundación Aspasim alerta de que necesita ahora “un apoyo extraordinario” para hacer frente a la crisis del coronavirus. Las entidades de atención a personas con discapacidad intelectual grave con necesidad de acompañamiento permanente ven multiplicadas los gastos debido al Covid-19 y eso significa que necesita “liquidez inminente” para comprar material, desinfectar los equipamientos y pagar el personal.