La sensación es siempre la misma. Llegar al trabajo y preguntarse si ese día volverán a robar en una de sus tiendas.
Eso es lo que asegura vivir Alexis, propietario de dos establecimientos de ropa situados en pleno barrio Gòtic de Barcelona, uno en la calle Petritxol y otro en la calle Santa Anna.
El último episodio se produjo este lunes, cuando una de sus dependientas sufrió un nuevo hurto en el local de Petritxol. Apenas unas horas después, este martes, el comerciante afirma haber detectado otro intento de robo en la tienda donde trabaja habitualmente.
Un hombre roba en una tienda de ropa del Gòtic
"Es todos los días venir a trabajar y saber que me van a robar en el local donde estoy o que van a robar en el local donde tengo a otras dependientas trabajando", lamenta. Las cámaras de seguridad de los establecimientos han captado algunos de estos episodios.
Según explica, los hurtos forman parte de la rutina diaria de numerosos negocios del centro histórico de Barcelona. "No es solo a los turistas. Lo veo constantemente. Nos ocurre a nosotros y a muchos otros comercios de la zona", sostiene.
Una y otra vez
Tras más de dos años trabajando en el barrio, Alexis asegura haber identificado patrones que se repiten. "Todos los días pasan personas que se acercan a los locales para ver si pueden robar o no, si los ven o no los ven", explica.
Un hombre roba una prenda en una tienda de ropa del Gòtic de Barcelona
El comerciante cuenta que la situación ha llegado a un punto en el que varios propietarios de negocios de la zona han comenzado a intercambiar teléfonos, correos electrónicos y grabaciones de cámaras de seguridad para alertarse mutuamente de la presencia de presuntos ladrones reincidentes.
"Estamos poco a poco juntándonos todos. Les he dado mi número y mi correo a varios locales para que puedan mandarme vídeos y difundir lo que está pasando", relata.
El 'robo piraña'
Entre las modalidades que más preocupan a los comerciantes figura el denominado 'robo piraña', una técnica basada en la distracción y la actuación coordinada de varias personas.
Según describe Alexis, tres individuos acceden simultáneamente al establecimiento. Mientras uno entretiene al dependiente con preguntas, otro se dirige hacia el fondo de la tienda y un tercero aprovecha para sustraer prendas u otros artículos.
Un intento de 'robo piraña' en una tienda del barrio Gòtic de Barcelona
"Uno se va atrás, otro hacia delante y otro se queda preguntándote algo. No puedes controlar a los tres al mismo tiempo", explica.
El comerciante recuerda que hace unos meses una empleada de una tienda de gorras próxima a su establecimiento le pidió ayuda tras sufrir un episodio similar. "Se meten muchas cosas dentro de los pantalones y se van. Son capaces de robarles en la cara a las chicas y marcharse", afirma.
Una preocupación compartida
La percepción de Alexis coincide con la de otros comerciantes del barrio. El pasado diciembre, Crónica Global explicó el caso de la conocida tienda navideña alemana Käthe Wohlfahrt, situada a pocos metros de La Rambla, que decidió contratar un vigilante de seguridad tras sufrir un incremento constante de pequeños hurtos.
Los responsables del establecimiento reconocían entonces que el problema afectaba a numerosos negocios del Gòtic y que había empeorado con el paso de los años.
El propietario de las tiendas de Petritxol y Santa Anna comparte ese diagnóstico. Según asegura, los robos se repiten también en establecimientos vecinos, desde comercios de alimentación hasta tiendas de complementos y recuerdos.
Batalla por más seguridad
A la presión que sufren los comerciantes puertas adentro se suma la conflictividad que persiste en el espacio público a escasos metros de distancia.
La plaza Vila de Madrid, en el centro del Gòtic, lleva años siendo uno de los puntos señalados por vecinos y entidades del barrio por problemas de incivismo, inseguridad y tráfico de droga.
Las dinámicas delictivas alcanzaron uno de sus momentos más críticos justo antes de que los Mossos d'Esquadra desmantelaran en enero un punto de venta y consumo de estupefacientes instalado en un local vacío de la zona.
Vía sepulcral romana del MUHBA
Tras aquella intervención, la Xarxa Veïnal Gòtic reconoció que se había ganado tranquilidad en el entorno, aunque advirtió de que los robos seguían produciéndose de forma recurrente.
Con la intención de restar espacio a estas dinámicas, la entidad vecinal y el Museu d'Història de Barcelona han acordado estudiar la ampliación del horario de apertura de la necrópolis romana situada en la plaza Vila de Madrid.
La iniciativa forma parte de una estrategia más amplia para incrementar la actividad cultural y la presencia de visitantes en la zona, con el objetivo de dificultar la implantación de focos de delincuencia.