Nuevo episodio de robo de cobre en la red ferroviaria catalana.
Dos vigilantes de seguridad de Ilunion Seguridad —la empresa encargada de la vigilancia de las instalaciones y vías de Adif en Cataluña— sorprendieron in fraganti a dos hombres que acababan de sustraer varios metros de cableado de cobre en una zona boscosa situada entre Vinaixa y Vimbodí i Poblet, en la provincia de Tarragona.
Según ha podido saber Crónica Global, los hechos ocurrieron el pasado miércoles 27 de mayo durante una ronda ordinaria de vigilancia.
El binomio de vigilantes patrullaba uno de los tramos considerados sensibles de la infraestructura ferroviaria cuando detectó movimientos sospechosos junto a la vía.
Parte del cobre recuperado en Tarragona
Zona de difícil acceso
El punto elegido por los ladrones no era casual. Se trata de una zona aislada, rodeada de vegetación, de difícil acceso y alejada de núcleos urbanos.
No existe un camino habilitado para llegar cómodamente en vehículo privado, más allá de una estrecha vía de servicio en un lateral.
Un escenario discreto y apartado que, según denuncian desde el sector, se ha convertido en habitual para este tipo de robos.
Sorprendidos 'in fraganti'
Cuando los vigilantes llegaron al lugar, se encontraron la escena prácticamente consumada.
Los dos individuos ya habían arrancado varios metros de cableado y estaban cargando el material sustraído en los vehículos con los que habían accedido hasta el punto ferroviario.
Uno de los coches que quedó abandonado en el lugar del robo
Al percatarse de la presencia de los vigilantes de seguridad, ambos abandonaron el botín y emprendieron la huida campo a través.
Un detenido
Los trabajadores salieron rápidamente del vehículo e iniciaron la persecución a pie.
Uno de los presuntos autores pudo ser alcanzado, reducido y retenido por los vigilantes hasta la llegada de una patrulla de los Mossos d’Esquadra, que lo detuvo como presunto autor de un delito de robo con fuerza en grado de tentativa.
El segundo logró escapar aprovechando la orografía del terreno y la masa forestal de la zona. Pese a ello, los vigilantes consiguieron recuperar el cobre sustraído, ya que los ladrones no llegaron a abandonar el lugar con el material.
Quejas del sector
Fuentes del sector consultadas por este medio lamentan, sin embargo, el tiempo de espera hasta la llegada de la policía autonómica.
Según explican, los vigilantes tuvieron que esperar cerca de dos horas junto al detenido hasta que una patrulla pudo desplazarse hasta el punto.
“Sabemos que faltan recursos, especialmente en zonas rurales o apartadas como esta, pero consideramos que una espera de casi dos horas resulta desproporcionada, y más teniendo en cuenta la ola de calor de esta semana”, denuncia Sergio Sánchez, portavoz de ADN Sindical Seguridad y Servicios de Cataluña.
Mossos d'Esquadra y vigilantes de seguridad en la estación de RENFE de Sitges
Desde el sindicato recuerdan que este tipo de intervenciones se producen en entornos complejos, aislados y muchas veces sin cobertura, lo que añade dificultad operativa y obliga a los vigilantes a actuar con rapidez hasta la llegada de los cuerpos policiales.
Un patrón que se repite
ADN Sindical asegura además que no se trata de un hecho aislado. Según explican, este mismo tramo ya ha registrado episodios similares con anterioridad.
“Es una zona apartada, de difícil acceso, y los ladrones lo saben. Por eso se ceban con estos puntos”, lamentan fuentes sindicales.
Según el sindicato, las líneas ferroviarias que conectan en dirección Tarragona y Lleida acumulan desde hace meses robos puntuales bajo un patrón muy definido: tramos secundarios, escasa visibilidad, zonas boscosas y accesos complicados.
Un tren de Rodalies en una imagen de archivo
Un fenómeno extendido
Episodios como el de esta semana en Tarragona evidencian que el robo de cobre continúa siendo uno de los delitos que más preocupa tanto a los responsables de seguridad privada como a los cuerpos policiales vinculados a infraestructuras críticas.
Más allá del valor económico del material sustraído, este tipo de acciones puede provocar importantes incidencias ferroviarias, retrasos en la circulación y afectaciones técnicas en la red.
Otro de los puntos negros más conocidos se encuentra en Montcada i Reixac (Barcelona), escenario recurrente de robos vinculados al cableado ferroviario y donde incluso se han producido episodios de alto riesgo durante actuaciones policiales.
Fue allí donde se produjo el robo de cableado que afectó de lleno a la jornada de las elecciones autonómicas catalanas de 2024 y provocó un enorme caos ferroviario.
Los dos ladrones de cobre pillados en las vías de Montcada i Reixac
También en este mismo entorno se han registrado en los últimos meses nuevas actuaciones vinculadas al robo de cobre, con ladrones sorprendidos in fraganti y detenidos cuando trataban de sustraer material de la infraestructura ferroviaria.
Y otro episodio más reciente, el pasado mes de febrero, cuando varios agentes resultaron heridos durante una intervención policial relacionada con un robo de estas características.
