El Papa León XIV aterrizará en Barcelona en siete días; una semana para ultimar los detalles de su visita apostólica a la capital catalana. Con un evento de tal magnitud, la logística está milimetrada con un amplio dispositivo de seguridad calculado con precisión para prever cualquier escenario posible.
En el tramo catalán del viaje, los Mossos d'Esquadra se han hecho cargo del diseño del operativo policial, que ha sido pactado con la Secretaría General de Estado de Seguridad del Gobierno de España, tal y como queda establecido para la visita de un jefe de Estado.
En esta maquinaria premeditadamente engranada, en la que participan la Guardia Urbana de Barcelona, la Policía Nacional, la Guardia Civil y Protección Civil, también se ha estipulado un papel fundamental para el ámbito de la seguridad privada.
Hasta 2.500 profesionales acreditados de este sector asumirán responsabilidades de control de accesos y la gestión del flujo de personas, protección de infraestructuras críticas y estratégicas, vigilancia y apoyo operativo.
Dos vigilantes de seguridad de la empresa Prosegur ante la Sagrada Familia, en una imagen de archivo
Medidas extraordinarias
Para un acontecimiento que reunirá durante dos días a miles de personas y autoridades en diferentes puntos de la ciudad, la Policía Nacional ha solicitado a las empresas de seguridad privada una serie de medidas extraordinarias.
Según ha podido saber Crónica Global, entre dichas medidas, se encuentra la elaboración de una lista completa de todos los profesionales que trabajarán o desempeñarán alguna función en los actos a los que asistirá el Pontífice, una documentación que ya se entregó a la Secretaría General de Estado de Seguridad la semana pasada.
El Papa León XIV en Nápoles, a inicios de mayo
De los nombres que consten en este registro, que no se podrán modificar una vez aprobado por la Policía Nacional, se hará un examen para, entre otros, verificar la ausencia de antecedentes penales entre los empleados.
Una medida extraordinaria, aseguran fuentes consultadas, que no es habitual y que se encaja, únicamente, por la relevancia mundial de la visita de Su Santidad.
Coordinación
En este contexto, en un mensaje conjunto de la patronal y los trabajadores, la Asociación Catalana de Empresas de Seguridad (ACAES) y ADN Sindical Seguridad y Servicios de Cataluña han detallado que las compañías involucradas en el dispositivo trabajan directamente coordinadas "con los cuerpos policiales y las administraciones competentes".
En concreto, ha sido la misma Policía Nacional la encargada de gestionar la integración de la seguridad privada dentro de este operativo, en el que el grueso de los agentes serán mossos, con 5.600 efectivos --casi el 25% del cuerpo-- sobre el terreno.
Imagen detalle del arma de un agente de la ARRO de Mossos d'Esquadra
Empresas contratadas
Las empresas contratadas para el ejercicio de la seguridad privada en los dos actos centrales de la visita de Robert Prevost a Barcelona son Barna Porters, que ya opera habitualmente en los eventos en el Estadi Lluís Companys, donde se llevará a cabo la vigilia multitudinaria, y Prosegur, responsable de los accesos a la Sagrada Familia.
Asimismo, también participarán otras empresas como Sabico Seguridad.
Financiación
Prácticamente la totalidad de la contratación de servicios de seguridad privada se ha financiado con fondos del Arzobispado de Barcelona, organizador de la agenda y la logística del tramo catalán del viaje papal, que inició una campaña de donativos con este motivo y ha recibido una aportación de 1,6 millones de euros --recaudados con la tasa turística-- por parte de la Generalitat de Catalunya.
Asimismo, el Ayuntamiento de Barcelona aportará la protección para el acto que en el Estadi Olímpic, a través de la empresa pública Barcelona Serveis Municipals (BSM), que gestiona este recinto y lo ha ofrecido gratuitamente.
Una de las fachadas exteriores del Estadio Olímpico Lluís Company
Profesionalidad
Con casi la mitad de vigilantes de seguridad que mossos d'esquadra, ACAES y ADN Sindical sacan pecho de la relevancia del trabajo del sector que garantizará la seguridad de la ciudadanía durante el desarrollo de todo el evento.
Destacan la "elevada capacidad operativa" y "la profesionalidad, el compromiso y la preparación de los vigilantes de seguridad", en "coordinación permanente" con los cuerpos y fuerzas de seguridad.
En este sentido, han revindicado que "la seguridad privada no actúa únicamente como un apoyo complementario, sino como una parte esencial del sistema global de seguridad".
Blindaje absoluto
De este modo, la implicación de la seguridad privada forma parte de un engranaje mucho mayor, diseñado para blindar Barcelona durante la visita apostólica de León XIV.
Tal y como ya informó Crónica Global, los Mossos d'Esquadra desplegarán más de 5.600 agentes durante los días 9 y 10 de junio, convirtiendo el operativo en uno de los mayores dispositivos de seguridad recientes organizados en Cataluña.
Agentes de los Mossos d'Esquadra durante un control de carretera
El plan contempla controles perimetrales, restricciones de movilidad, protección reforzada en los accesos a la Basílica de la Sagrada Família, el Estadio Olímpico y la Abadía de Montserrat; además de vigilancia aérea y coordinación permanente entre cuerpos policiales y servicios de emergencias.
Por su lado, Policía Nacional y Guardia Civil también desplegarán cerca de un millar de efectivos, a los que se sumarán los equipos de seguridad de la Casa Real y de la Presidencia del Gobierno, integrados por efectivos de estos dos cuerpos.
En ese esquema, la seguridad privada asumirá una función clave como primer filtro operativo en accesos, acreditaciones y gestión de aforos, bajo supervisión policial directa.
Todo, con un objetivo compartido: garantizar que la visita del Pontífice se desarrolle sin incidencias en una ciudad que quedará prácticamente blindada durante 48 horas.
