Portal del piso en el que sucedió la estafa

Portal del piso en el que sucedió la estafa Simon Sánchez

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"Mi casa era un piso turístico": un joven es desalojado tras firmar un contrato de alquiler falso en Barcelona

Este presunto fraude inmobiliario se saldó con 3.300 euros y una denuncia ante los Mossos d'Esquadra

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Estás sentado en el sofá de tu casa y suena el timbre. Te levantas para ver quién es y la persona detrás de la puerta te echa del piso que acabas de alquilar porque resulta ser un alojamiento vacacional.

Esta es la situación en la que se ha encontrado Fernando Arce, un repartidor de camas y canapés paraguayo de 29 años que denuncia una estafa de 3.300 euros en la firma de un contrato de alquiler fraudulento.

Búsqueda de alquiler en Barcelona

El joven, que está por cumplir su tercer año de residencia en España, estaba buscando una vivienda de alquiler en Barcelona y mandó varias solicitudes a través de un conocido portal inmobiliario.

Recibió respuesta a una de ellas, de un número de teléfono que se presenta como “alquiler temporal Madrid Barcelona Lérida”, y que le ofreció visitar un piso.

Calle Rocafort, Barcelona

Calle Rocafort, Barcelona Simon Sánchez

Credibilidad sustraída

Arce no sospechó nada, porque dicho número añade en su perfil de Whatsapp la web de una gestoría en Madrid, así como la fotografía de un despacho de abogados barcelonés, para aportar una imagen de credibilidad. Las tomó prestadas.

Contactadas por este medio, las dos firmas aseguran ser ajenas de esta operación.

De hecho, uno de los trabajadores de la empresa de Barcelona asegura que han denunciado la situación a los Mossos d’Esquadra porque ya han tenido varias quejas de personas que acuden a ellos pidiendo explicaciones cuando el despacho no ha tenido nada que ver.

"Nuevo hogar"

En este contexto, Arce visitó el piso, pero no pudo quedárselo ya que no tenía suficiente dinero para pagar la fianza en el momento. Pero el individuo que se lo mostró le ofreció otro similar que cubriese sus necesidades.

Interior del departamento

Interior del departamento Booking.com

Y así hizo esa misma tarde. Al verlo, Arce decidió que ese piso en la Esquerra de l’Eixample sería su nueva residencia durante los próximos 11 meses, junto a un amigo suyo y sus respectivas parejas.

Prisas

Todo tenía que ir muy rápido”, comenta el afectado, quien fue presionado para resolver el proceso lo antes posible y de forma apresurada.

“Me pidió que le diera el dinero ese mismo día”, recuerda. Al firmar el contrato, pagó 2.000 euros en efectivo y recibió las llaves.

Otro pago de 1.300 euros

Una vez terminó la gestión, Arce se quedó en la que creyó que era su nueva vivienda.

Tras pasar la noche en su supuesto piso, fue y volvió de Sabadell para recoger los 1.300 euros que le quedaban por pagar, y que entregó a otro individuo, compinchado con el primero. Este último pago elevó la cantidad estafada a un total de 3.300 euros.

Fachada del edificio

Fachada del edificio Simon Sánchez

Expulsado del piso

No pasó mucho tiempo hasta que otro hombre se presentó en la vivienda, llamó a la puerta y lo desalojó

“Me dijo que los nuevos huéspedes iban a llegar y que no les daría tiempo de limpiar el piso si no me iba en ese mismo instante”, explica.

Departamento turístico

Arce no comprendía a qué se refería el hombre que decía ser el encargado del piso turístico. Más tarde entendió que le habían estafado y que la que supuso que era “su casa” era en realidad un departamento vacacional destinado a turistas que quieren conocer la Ciudad Condal.

El perjudicado devolvió las llaves y puso rumbo hacia la comisaría más cercana de los Mossos d’Esquadra y presentó una denuncia de lo ocurrido.

A pesar de que los Mossos d’Esquadra no reconocen un patrón explícito de estafas similares, Arce explica que su caso no es el único y que el oficial que le procesó la denuncia le comentó que el mismo suceso había sido notificado dos días antes.