Imagen en archivo de agentes de Mossos d'Esquadra

Imagen en archivo de agentes de Mossos d'Esquadra Mossos d'Esquadra

Vida

La guerra por el control del barrio llega a Cornellà: amenaza armada contra exmiembros de los Ñetas

Mossos confirma el incidente y mantiene una investigación abierta, aunque pide prudencia antes de catalogarlo como un episodio protagonizado por una banda juvenil organizada

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¿Dónde están los Ñetas? ¿Dónde está Ángel Diego?”. Esta es la frase que, según varios vecinos de la calle Acàcia de Cornellà de Llobregat (Barcelona), resonó la noche del pasado miércoles 13 de mayo en plena plaza de Les Palmeres, junto a un parque infantil anexo a la citada vía.

Según declararon los testigos a los agentes de los Mossos d’Esquadra que se desplazaron hasta el lugar, un grupo de jóvenes encapuchados irrumpió en la zona exhibiendo lo que parecía una pistola y un machete.

En actitud desafiante, preguntaron a los presentes si sabían dónde se encontraba Ángel Diego, un conocido exlíder de los Ñetas, para abandonar posteriormente el lugar dejando un mensaje inquietante: “Esto ahora pertenece a Los Naranjas”.

Agentes de los Mossos d'Esquadra durante un control nocturno

Agentes de los Mossos d'Esquadra durante un control nocturno Luis Miguel Añón

Mossos lo investiga y pide prudencia

Fuentes policiales consultadas por Crónica Global confirman los detalles de este incidente y explican que actualmente hay una investigación abierta.

Aunque reconocen que es la primera vez que escuchan el nombre de Los Naranjas, también admiten que la situación vinculada a los grupos juveniles violentos en L’Hospitalet y en municipios del entorno “está ligeramente desbordada” y que, en los últimos meses, han ido apareciendo pequeños grupúsculos “de la noche a la mañana”.

Los Mossos piden, aun así, prudencia a la hora de abordar este tipo de episodios y, especialmente, a la hora de catalogarlos automáticamente como hechos protagonizados por una banda juvenil organizada.

“Ahora vienen cuatro amigos y ya dicen que son una banda. Hay que ir con cuidado”, resumen las citadas fuentes, que insisten en que, por el momento, no consta ninguna denuncia formal relacionada con este incidente y que hay una investigación en marcha.

Imagen de los Mossos d'Esquadra durante un operativo

Imagen de los Mossos d'Esquadra durante un operativo Luis Miguel Añón Crónica Global

Aun así, la información que los testigos trasladaron a los agentes de seguridad ciudadana fue clara: una amenaza en toda regla para apoderarse de una zona, de un espacio. “Ahora esto pertenece a Los Naranjas”, insistieron varios de los vecinos entrevistados por la policía.

Los vecinos alertaron al 112

Según la información a la que ha tenido acceso este medio, los Mossos d’Esquadra recibieron el aviso sobre las 21.45 horas del pasado miércoles, alertando de una pelea con posibles armas de fuego en la calle Acàcia.

Varias llamadas al 112 avisaban de un grupo de jóvenes que supuestamente estaba intimidando a vecinos de la zona.

Al llegar al lugar, los agentes identificaron a diversos testigos que aseguraron que varios jóvenes dominicanos, algunos con la cara tapada, habían irrumpido en la plaza buscando a presuntos exmiembros de los Ñetas.

Exhibieron una pistola y un machete

En un primer momento, algunos vecinos hablaron incluso de disparos al aire, aunque posteriormente matizaron ante la policía que no llegaron a producirse detonaciones y que lo que hubo fue una “ostentación del arma” mientras se proferían amenazas.

Agente de la ARRO de los Mossos d'Esquadra durante un operativo en Barcelona

Agente de la ARRO de los Mossos d'Esquadra durante un operativo en Barcelona Luis Miguel Añón

Según su versión, uno de los jóvenes sacó una pistola, mientras otro ocultaba un machete entre los pantalones.

Los mismos vecinos explicaron que escucharon claramente cómo los implicados gritaban: “¿Dónde están los Ñetas? ¿Dónde está Ángel Diego?”.

Un piso franco en Salvador Allende

Los agentes se desplazaron posteriormente hasta otro punto señalado por los testigos: un piso situado en la calle Salvador Allende y supuestamente relacionado con el grupo.

Allí identificaron a dos jóvenes con tatuajes que podrían asociarse a algunas bandas, pero que negaron portar armas y aseguraron haber acudido únicamente a visitar a un conocido.

No obstante, en la información a la que ha tenido acceso este medio, los Mossos dejan constancia de que los agentes observaron tatuajes y simbología que “podrían resultar de interés” para la investigación.

Afianzarse en el barrio

Uno de los testimonios incluidos en el mismo atestado sostuvo que el grupo estaría relacionado con una banda asentada en L’Hospitalet y que actualmente dispondría de un “piso franco” en la zona para “afianzarse en el barrio”.

El mismo testigo aseguró a los agentes que los implicados habrían acudido al lugar con la intención de “quedarse la zona”, en referencia al control del entorno y de puntos vinculados al tráfico de drogas.

Silencio por miedo a represalias

La información recoge, además, el miedo existente entre algunos vecinos. Los agentes intentaron convencer a varias de las personas presentes para que formalizaran una denuncia, aunque el intento terminó “con resultado negativo”.

Algunos de los testigos manifestaron temor a posibles represalias.

De hecho, los propios policías dejaron constancia de que, al finalizar la intervención de madrugada, observaron a varias personas supuestamente vinculadas a Ñetas vigilando uno de los inmuebles relacionados con el conflicto.

Agentes de la BRIMO durante un dispositivo en L'Hospitalet de Llobregat

Agentes de la BRIMO durante un dispositivo en L'Hospitalet de Llobregat SIMÓN SÁNCHEZ Barcelona

Mossos admite la situación

Este episodio llega además en un momento especialmente delicado en el área metropolitana de Barcelona, marcado por el auge de incidentes con armas blancas y armas de fuego protagonizados por grupos de jóvenes violentos.

Los mandos consultados reconocen que actualmente se estudian nuevos planes policiales para contener este fenómeno y frenar la proliferación de episodios relacionados tanto con bandas juveniles como con otros grupos implicados en hechos violentos.

Las mismas fuentes subrayan, además, que estas dinámicas “no siempre están protagonizadas por jóvenes de origen latino” y recuerdan que actualmente también existen grupos integrados por personas de otras nacionalidades y perfiles diversos.

Más allá del debate sobre si se trata o no de una banda estructurada, el episodio del pasado miércoles describe una escena que preocupa cada vez más a los investigadores: jóvenes organizados, armas exhibidas en plena calle y vecinos que prefieren callar por miedo a represalias.