Jony, sosteniendo un cubo con las rosas para vender en Sant Jordi
“Nunca lo volvería a hacer”: la cara menos romántica de vender rosas en Sant Jordi
Las empresas que venden lotes a particulares prometen ingresos fáciles, pero la realidad dista bastante de esa promesa
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“Un día trabajando y dinero para todo el verano”, promete el anuncio de una empresa que vende lotes de rosas a particulares para Sant Jordi.
El mensaje busca atraer a jóvenes en busca de ingresos fáciles.
Pero la realidad dista bastante de esa promesa: ni apenas ingresos ni, desde luego, fáciles.
Cinco euros a repartir
“Ganamos cinco euros a repartir entre mi compañero y yo”, explica Òscar, de 28 años.
Trabajaron con la empresa YesWeCampus, hoy desaparecida. Siguiendo sus indicaciones, se instalaron en la avenida Madrid de Barcelona y fijaron el precio de las rosas a 7 euros. “Nos parecía caro, pero confiamos en su criterio”, recuerda.
Al llegar, se encontraron con puestos cada 20 metros: una oferta que la demanda era incapaz de absorber.
Para intentar salvar la jornada, fueron rebajando el precio de forma progresiva hasta dejarlo en 3 euros.
Ni aun así lograron remontar: el balance final fue de apenas 2,5 euros de beneficio por persona tras todo el día, ni siquiera lo suficiente para comprar una de sus propias rosas al precio más bajo.
Sant Jordi 2025 Barcelona
“Nunca lo repetiría”
La experiencia de Arianne (26) fue similar. En su caso, trabajó con Roses Sant Jordi, el principal mayorista de rosas para la Diada. “No llegué a perder dinero, pero los ingresos fueron mínimos”, explica.
Intentó añadir valor a su producto con decoraciones propias, pero no fue suficiente para compensar lo que el Gremi de Floristes de Catalunya denuncia como una “sobresaturación” del mercado.
Pasó 18 horas vendiendo rosas junto a su madre. Al terminar el día, agotadas y con dolor de espalda, ambas lo tenían claro: “Nunca lo volveríamos a repetir”.
Sant Jordi 2025 Barcelona
Problemas e ingresos mínimos
Los Castellers de Sarrià también llegaron a una conclusión parecida.
Durante varios años, la entidad vendió rosas por Sant Jordi como forma de financiación. Sin embargo, en 2025 decidieron dejarlo tras un problema con el proveedor, también Roses Sant Jordi, que no entregó el producto a tiempo.
Aunque finalmente recuperaron el dinero, la experiencia fue suficiente. “Para lo poco que ganábamos, y viendo que podían surgir problemas así, no nos compensaba”, concluye David (27).
Un 75% de las ventas
El Gremi de Floristes de Catalunya lleva años alertando de la proliferación de empresas ajenas al sector que aprovechan la jornada de Sant Jordi para vender rosas directamente al público, una práctica que califican de “intrusismo”.
En declaraciones a este medio, su presidente, Joan Guillén, ha lamentado que estas empresas concentren ya el 75% de las ventas que se realizan durante la diada.