Montaje con los rostros de Albert López y Rosa Peral, condenados por el 'crimen de la Guardia Urbana'

Montaje con los rostros de Albert López y Rosa Peral, condenados por el 'crimen de la Guardia Urbana' Crónica Global

Vida

El último cara a cara entre Rosa Peral y Albert López: enfrentados por la supuesta confesión

La exagente reclama acceder al expediente penitenciario de su examante mientras que el coautor del 'crimen de la Guardia Urbana' lo ha impugnado ante el tribunal

Contenido relacionado: Un requerimiento atascado en la Generalitat retrasa el expediente clave que reclama Rosa Peral

Llegir en Català
Publicada

La batalla judicial en torno al caso de Rosa Peral suma un nuevo capítulo.

Dos escritos recientes —uno de la Abogacía de la Generalitat y otro de la defensa de Albert López— se oponen a la estrategia de la exagente para acceder al expediente penitenciario del coautor del conocido 'crimen de la Guardia Urbana'.

Ambos documentos, incorporados al procedimiento contencioso-administrativo abierto por Peral por presunta vulneración de derechos fundamentales, coinciden en un mismo objetivo: impedir que la exagente acceda a una documentación que consideran estrictamente confidencial y jurídicamente irrelevante.

Frente común contra Peral

Por un lado, la Abogacía de la Generalitat defiende la decisión de Instituciones Penitenciarias de denegar el acceso al expediente de López. Por otro, la propia defensa del exagente se persona en el procedimiento para oponerse de forma frontal a la pretensión de Peral.

Mientras la Generalitat sostiene que la petición carece de base legal y procesal, la defensa de López pone el acento en que la entrega de ese material supondría la vulneración de sus derechos.

Rosa Peral sentada en el banquillo de los acusados durante el juicio en la Audiencia de Barcelona

Rosa Peral sentada en el banquillo de los acusados durante el juicio en la Audiencia de Barcelona DAVID ZORRAKINO - EUROPA PRESS

La clave: la supuesta confesión

El núcleo del conflicto gira en torno a una idea que Peral ha sostenido de forma reiterada: la necesidad de comprobar el contenido de la supuesta confesión de López en prisión, lo que le permitió acceder al curso previo a empezar a disfrutar de salidas penitenciarias.

¿Su objetivo? Acceder a un relato inédito que podría resultar determinante en la estrategia judicial de la condenada.

Sin embargo, tanto la Generalitat como la defensa de López se oponen tajantemente a ese planteamiento.

Los argumentos de López

El abogado José Luis Bravo, en representación de Albert López, niega que exista tal confesión y califica la tesis de Peral y de su defensa de "falsa, falaz e impertinente". A su juicio, se trata de un intento de construir "un relato exculpatorio a partir de una base inexistente".

Además, advierten de que la interna habría utilizado de forma “constante, reiterativa y machacona” esa supuesta confesión en los medios de comunicación, en lo que interpretan como una estrategia mediática tras haber agotado todas las vías judiciales.

Contenido "estrictamente privado"

Uno de los pilares de la oposición de López es la protección de su intimidad. En el recurso, su defensa subraya que el expediente penitenciario no contiene información sobre el crimen en sí, sino sobre aspectos personales del interno: informes psicológicos, datos familiares, evolución en el tratamiento o procesos de reinserción.

Se trata, alegan, de documentación "estrictamente reservada", protegida por la legislación vigente, especialmente por la Ley Orgánica 3/2018 de Protección de Datos.

Permitir el acceso a un tercero —y más aún a otra interna— supondría, añade el letrado, una vulneración directa de ese marco legal.

Poster del documental 'Las cintas de Rosa Peral'

Poster del documental 'Las cintas de Rosa Peral'

En esa misma línea, la defensa alerta de que Peral haría un “uso interesado y espurio” de esa información, con fines mediáticos más que jurídicos.

Sin recorrido jurídico

Más allá de la discusión sobre la existencia o no de esa confesión, ambos escritos coinciden en otro punto: incluso en el hipotético caso de que existiera, no tendría efectos legales.

Según argumentan, cualquier reconocimiento de hechos en el ámbito penitenciario se produce en un contexto terapéutico, orientado a la reinserción, y no tiene valor probatorio suficiente para revisar una sentencia firme.

Es decir, no sería una "prueba nueva" con capacidad para reabrir el caso.

Además, el escrito de la Abogacía de la Generalitat también cuestiona la vía elegida. Según sostiene, el recurso no debería tramitarse en la jurisdicción contencioso-administrativa, sino en el ámbito penal, concretamente ante los juzgados de vigilancia penitenciaria.

Por ello, solicita directamente la inadmisión del recurso por falta de competencia del tribunal.

Peral insiste

Todo este nuevo embrollo judicial tiene su origen en el recurso presentado por Peral, en el que denuncia una presunta vulneración de sus derechos fundamentales al negársele el acceso a esa documentación.

La defensa, liderada por la abogada Núria González, insiste en que esa negativa atenta contra los derechos de la interna, al impedirle acceder a información que podría tener relevancia directa en su situación jurídica.

La acusada del crimen de la Guardia Urbana, Rosa Peral

La acusada del crimen de la Guardia Urbana, Rosa Peral EUROPA PRESS

De hecho, y como adelantó este medio, la Sala de lo Contencioso-Administrativo del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC) ha tenido que enviar hasta dos requerimientos a la Dirección General de Asuntos Penitenciarios, después de que el primer oficio fuera devuelto "con resultado negativo", por motivos que, a día de hoy, siguen sin explicación clara.

Dos versiones opuestas

Sin embargo, tanto la Administración como la defensa de López coinciden en que esa vulneración no existe y sostienen que lo que está en juego es la protección de los derechos fundamentales del propio López.

Un pulso judicial que, de momento, vuelve a girar en torno a una misma pregunta: si existe —o no— la confesión que Peral lleva meses intentando consultar y cotejar.