Imagen de los Mossos d'Esquadra durante un operativo nocturno

Imagen de los Mossos d'Esquadra durante un operativo nocturno Luis Miguel Añón Crónica Global

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Golpe a la Camorra en Barcelona: cocaína entre fruta y pollos rumbo a Italia

Los Mossos detienen a 10 miembros de una red internacional vinculada a la mafia napolitana, que usaban la capital catalana como plataforma logística de su red de narcotráfico

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La Camorra napolitana está mucho más presente en Cataluña y Barcelona de lo que puede parecer. Sus vínculos con organizaciones criminales locales son estrechos y, en ocasiones, invisibles para el gran público.

Un ejemplo reciente lo ha destapado la División de Investigación Criminal (DIC) de los Mossos d’Esquadra, que ha desarticulado una red internacional de narcotráfico con conexiones directas con la mafia italiana.

Cocaína entre pollos y fruta

La organización operaba desde Barcelona y enviaba grandes cargamentos de droga hacia Italia ocultos entre mercancía legal.

Y tras la explotación del caso, la investigación se ha saldado con 10 detenidos de entre 25 y 46 años, así como con la incautación de diversas sustancias estupefacientes y más de 140.000 euros en efectivo.

Durante el operativo, ejecutado el pasado 3 de marzo, se realizaron hasta nueve entradas y registros en Barcelona y L’Hospitalet de Llobregat.

El origen de la investigación

La investigación se inició el 7 de febrero de 2025 en Cornellà, cuando agentes de la Guardia Urbana detectaron en un polígono industrial una sospechosa transacción entre un camionero y el conductor de un turismo.

Al inspeccionar el vehículo, los agentes localizaron tres mochilas con 70 kilos de cocaína, un hallazgo que activó inmediatamente a los investigadores de la DIC.

A partir de ese momento, los Mossos iniciaron una compleja investigación que permitió confirmar la existencia de una organización criminal asentada en Barcelona: desde la capital catalana se adquirían las sustancias, se organizaban los transportes y se coordinaba toda la logística necesaria para trasladar la droga hasta Italia.

El método era sencillo pero eficaz: camuflar los estupefacientes entre mercancía legal en camiones o introducirlos en ferris que partían del puerto de Barcelona con destino al puerto italiano de Civitavecchia.

Un líder vinculado a la Camorra

Los investigadores situaron al frente de la organización a un individuo estrechamente vinculado a la Camorra napolitana, que operaba desde un lujoso inmueble en el barrio barcelonés de Diagonal Mar, donde residía junto a su pareja.

Desde allí dirigía la operativa del grupo y coordinaba los envíos de droga hacia Italia. Su carácter itinerante —viajaba con frecuencia fuera del territorio español— complicó durante meses el avance de las pesquisas policiales.

El presunto líder se encargaba de negociar directamente con los proveedores de droga. Una vez cerrado el acuerdo, hacía que otros miembros de la organización viajaran desde Nápoles a Barcelona pocos días antes de cada entrega para recibir la mercancía y organizar su traslado.

Droga entre fruta y pollos

Cuando los cargamentos eran de gran volumen, las transacciones se realizaban en una nave industrial de Montcada i Reixac, donde la droga se escondía entre mercancía legal, habitualmente fruta o pollos destinados a la exportación.

Si las cantidades eran menores, los encuentros tenían lugar en zonas industriales de Cornellà o de la Zona Franca, donde las bolsas con droga se introducían directamente en las cabinas de los camiones en cuestión de segundos.

Una vez cargada la mercancía, los vehículos iniciaban su ruta hacia Italia, bien por carretera o embarcando en ferris desde el puerto de Barcelona.

Hasta 15 envíos de droga

Durante la investigación, los Mossos interceptaron varios transportes vinculados a la organización. Además de los 70 kilos de cocaína incautados en el inicio del caso, los agentes realizaron dos intervenciones de gran envergadura.

Imagen en archivo de agentes de Mossos d'Esquadra

Imagen en archivo de agentes de Mossos d'Esquadra Mossos d'Esquadra

El 1 de agosto, en Borrassà (Girona), fue interceptado un camión que transportaba fruta con destino a Italia. En su interior los agentes localizaron 180 kilos de cocaína, 200 kilos de hachís y 10 kilos de marihuana. El conductor fue detenido.

Semanas después, el 8 de septiembre, otro camión fue interceptado en Riudellots de la Selva (Girona). En esta ocasión transportaba pollos, pero ocultaba 49 kilos de cocaína y 307 kilos de hachís. El camionero también fue arrestado.

Los investigadores vinculan a la organización con al menos 15 transportes de droga similares durante el periodo investigado.

Encuentros con la mafia italiana

El núcleo de la organización estaba formado por ciudadanos procedentes de Nápoles, algunos de los cuales se reunieron en Barcelona con miembros de la Camorra italiana durante el desarrollo de la investigación.

Además, los investigados utilizaron inmuebles y locales de la ciudad que ya habían aparecido en operaciones anteriores relacionadas con la mafia napolitana, lo que llevó a los Mossos a concluir que existía una posible colaboración directa —o incluso pertenencia— de algunos de los implicados a esta organización criminal.

150 agentes en el golpe final

Finalmente, el pasado 3 de marzo, unos 150 agentes de los Mossos d’Esquadra participaron en el dispositivo final para desarticular la red.

Los agentes realizaron tres registros en Barcelona y seis en L’Hospitalet de Llobregat, donde detuvieron a los principales miembros de la organización.

Los diez detenidos pasaron el 5 de marzo a disposición judicial ante el Tribunal de Instancia de Cornellà. La investigación ha sido dirigida por este juzgado con el apoyo de la Fiscalía de L’Hospitalet de Llobregat-Cornellà.

A los arrestados se les atribuyen delitos contra la salud pública y pertenencia a organización criminal, y los Mossos no descartan nuevas detenciones, ya que la investigación continúa abierta.