El colegio de Rigoberta Bandini, presentadora de los Goya

El colegio de Rigoberta Bandini, presentadora de los Goya CRÓNICA GLOBAL

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El colegio de Rigoberta Bandini, presentadora de los Goya: concertado, religioso y obra de Gaudí

La cantante catalana se educó en un centro lleno de misterios que dejó el arquitecto de Reus

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Ha llegado la hora. La 40ª edición de los premios Goya está al caer y con unos presentadores de lujo, Luis Tosar y Rigoberta Bandini, la cantante de Mamá, que le da el acento catalán a una gala que regresa a Barcelona 26 años después.

No es la primera vez que la catalana va a subir al escenario de los premios de la Academia de Cine. Lo hizo en 2024 para recoger el Goya a Mejor Canción por Yo solo quiero amor, tema principal de Te estoy amando locamente.

Repitió en 2025 para ponerle música a la ceremonia con Amor y este año está previsto que, además de presentar, también cante algo. Esta vez, además, lo hará en casa.

Los Goya son, por tanto, un terreno conocido para Bandini que, esta vez, además, juega en casa, en Barcelona, donde creció y se educó. Y no lo hizo en un lugar cualquiera, sino en un colegio concertado, religioso y obra de Gaudí: las Teresianas de Ganduxer, un centro de la zona alta de la ciudad.

Obra poco conocida

La historia de este centro educativo es menos conocida que la trayectoria de la cantante, pero es una joya arquitectónica por descubrir.

Su historia empieza hace más de un siglo. La construcción del colegio se remonta a 1888, cuando se puso la primera piedra y, en 1890, la obra fue culminada.

No es modernista

El edificio conectaba casi por primera vez a Gaudí con la religiosidad, antes del inicio de la Sagrada Familia e incluso antes de sus famosas Casa Batlló y La Pedrera.

A pesar de que la construcción muestra ya su desbordante imaginación y su capacidad para amoldarse a las exigencias de un encargo sumamente funcional y austero, no es del todo modernista. Las Teresianas de Ganduxer son, para los entendidos, la obra que inaugura la etapa neogótica del arquitecto de Reus.

Las Teresianes de Ganduxer

Las Teresianes de Ganduxer TERESIANES DE GANDUXER

El proyecto fue una petición directa del fundador de la Congregación de las Religiosas Teresianas, san Enrique de Ossó, quien deseaba un convento y colegio femenino que irradiara sobriedad y recogimiento, en total sintonía con los principios de humildad de la orden.

Originalmente, la obra fue encomendada al arquitecto Joan Baptista Pons i Trabal, pero su diseño resultó demasiado convencional para las aspiraciones espirituales de Ossó. Fue entonces cuando se recurrió a Gaudí.

Obras previas

El catalán ya había demostrado su talento con obras como la Casa Vicens o el Palau Güell, así como con la construcción de algunos pabellones para este burgués y mecenas del arquitecto.

Ossó quería un trabajo delicado y funcional, y Gaudí supo dárselo. Eso sí, su intervención transformó por completo el concepto inicial.

Una apuesta por el neogótico

Introdujo soluciones técnicas que eliminaron la necesidad de contrafuertes. Apostó por unas formas que serían casi el sello del genio modernista: unos arcos catenarios que permitían optimizar la luz natural y la ventilación en todo el recinto de una manera casi orgánica.

Más allá de eso, el edificio presenta una mezcla fascinante entre la pasión de Gaudí por la luz y el gótico catalán, un estilo mucho más sobrio que encajaba con el presupuesto limitado del proyecto.

El resultado es una construcción de ladrillo visto, con un juego de volúmenes y texturas que le otorgan un dinamismo único sin caer en la ostentación.

Su fachada, coronada por almenas que evocan un castillo medieval, es una clara referencia alegórica a Las moradas de santa Teresa de Jesús, sugiriendo que el colegio es un refugio para el alma y el intelecto.

La entrada

La entrada principal, que Rigoberta Bandini cruzaba cada mañana antes de sus clases, está protegida por una magnífica reja de hierro forjado moldeada en plomo por el maestro artesano Joan Oñós.

Este diseño es de un simbolismo muy potente: integra los corazones de Jesús y santa Teresa, una estrella, la cruz central y los colores de la bandera catalana. Una obra de arte convertida en protección y bienvenida.

Cómo es

Una vez dentro, el espacio se organiza en tres secciones con amplios pasillos, donde la geometría natural de los arcos crea una atmósfera de serenidad y silencio, un contraste drástico con el bullicio que más tarde definiría la carrera musical de su alumna más famosa.

El diseño original de Gaudí respondía estrictamente a la división de la vida educativa y conventual. En la planta baja se ubicaban (y se ubican) las aulas, despachos y el comedor, por donde pasó Bandini.

Las Teresianes de Ganduxer

Las Teresianes de Ganduxer TERESIANES DE GANDUXER

Los pisos superiores se destinaban a los dormitorios de las monjas, las habitaciones de las internas y, en el último nivel, un espacio para ejercicios espirituales. En cualquier caso, la altura de los cuatro pisos decrece progresivamente.

Existen, además, detalles que revelan el pensamiento místico y juguetón de Gaudí. Uno de los más comentados es una escalera de catorce peldaños que no conduce a ninguna parte, dejada así deliberadamente como una metáfora del camino hacia la divinidad, cuyo final no siempre es visible para el ser humano.

Misterios y jardines

Asimismo, el arquitecto dejó un pequeño pilar solitario sin adornos en una de las columnatas, argumentando que representaba a Dios, cuya presencia es tan absoluta que no necesita ornamentos ni funciones aparentes para existir.

Incluso la vegetación exterior fue planeada con una visión de conjunto. Gaudí diseñó los jardines circundantes con pinos y palmeras que evocan el paisaje mediterráneo.

Lugar de inspiración

Destacan también los sinuosos caminos de los jardines y los bancos de piedra que anticipaban las soluciones estéticas y ergonómicas que más tarde emplearía en el famoso Park Güell.

No es de extrañar que, en este entorno, la joven Paula Ribó (nombre real de la cantante) empezara a sentir cierta atracción por el mundo de la creación. Las Teresianas son un auténtico Monumento Histórico-Artístico de Interés Nacional. Así está declarado desde 1969.

Y eso que sufrió daños durante la Guerra Civil, pero por suerte su estructura permanece intacta. Solo se han perdido los planos originales de Gaudí.

Hoy en día, las Teresianas de Ganduxer siguen siendo un auténtico monumento arquitectónico y un colegio abierto a todo aquel que pueda pagar la matrícula.

El colegio hoy

Es un centro concertado y aún religioso, de más de 2.000 metros cuadrados, que acoge a miles de alumnos desde educación infantil hasta bachillerato.

Los estudiantes de hoy disfrutan de patios diversos, un polideportivo moderno, laboratorios y una extensa biblioteca. Todo ello bajo el cobijo de una de las obras más espirituales de Gaudí.