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La Assemblea Nacional Catalana pincha en su enésimo intento de reanimar el movimiento independentista en Cataluña; la organización que preside Lluís Llach solo ha logrado movilizar a 8.000 personas, según el cálculo de la Guardia Urbana de Barcelona, en la manifestación con la que pretendían reivindicar la sobiranía del territorio como "única solución" ante el caos en la red ferroviaria de Rodalies.

En estos términos se ha expresado el cantautor al mediodía de este sábado, en declaraciones a los medios de comunicación antes de la protesta convocada por la ANC y el Consell de la República de Carles Puigdemont, cuando ha defendido su idea de que el Estado español tiene un "trato colonial" con Cataluña.

Pese al dato de asistencia, Llach se ha mostrado satisfecho con la convocatoria y ha opinado que "quiere ser una señal definitiva de que ya basta con las humillaciones que el Estado español impone continuamente" a Cataluña.

Soluciones

En defensa de los esfuerzos del Govern, el president en funciones, Albert Dalmau, ha dicho, en un mensaje en redes sociales, que respetan y entiendens "plenamente" las "reivindicaciones que se derivan" del "malestar por la situación de Rodalies que hace décadas que dura"; pero ha asegurado también que será el Ejecutivo de Illa el que lo "arregle, de una vez por todas" con "inversiones en las vías, renovando los trenes y con un traspaso que no tiene marcha atrás".

Sílvia Panequeconsellera de Territori, se ha limitado a informar de siguen trabajando para estabilizar el servicio y de que se ha retomado la circulación de la R4 en el tramo de Sant Feliu de Llobregat, donde el el jueves por la tarde se produjo un desprendimiento.

Dimisiones

Entre los manifestantes, aunque no en primera fila, se ha podido ver a Jordi Turull, secretario general de Junts, quien ha pedido al Govern que "elija entre Renfe o servir a los ciudadanos" y ha defendido que la compañía pública debe marcharse de Cataluña para que la Generalitat asuma la titularidad de Rodalies por completo.

Además, ha insistido en pedir la dimisión del Ministro de Transportes, Óscar Puente, y de la consellera Paneque: "Pedimos que haya consecuencias políticas como el primer gesto hacia los ciudadanos que sufren todo esto".

"La incompetencia, la desinformación y la dejadez, no pueden tener premio", ha añadido, y ha afirmado que las manifestaciones de este sábado en Barcelona son la expresión de "un clamor transversal y unánime", también en referencia a la protesta convocada por plataformas de usuarios para la tarde del mismo sábado.

A sus palabras se ha sumado la vicesecretaria de Treball i Economia de ERC, Laura Pelay, quien ha añadido que el sistema ferroviario catalán está en una situación de "quiebra" que, según ella, afecta a la salud mental de los usuarios.

Desinversión

Por su parte, el presidente de Òmnium, Xavier Antich, que también ha asistido a la marcha, ha criticado la desinversión y el incumplimiento del Estado con Rodalies, un hecho que, a su parecer, es un "maltrato" hacia los catalanes. Ha lamentado la "bolsa de déficit" en inversiones en la autonomía y ha pedido que estas se resuelvan.

En este sentido, no ha dudado en tachar a España de estado "fallido" y ha exigido la independencia de Cataluña.

"Todos tenemos muy claro que no solo Cataluña sufre un problema de movilidad, sino en general de decadencia y deterioro de los servicios públicos", ha añadido el diputado de la CUP, Dani Cornellà.

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