Aparcar en las grandes ciudades suele ser un problema. Hay pocos lugares donde hacerlo y la mayoría son de pago. Si a ello se le suma que los precios siempre van al alza, moverse en coche se convierte en un lujo.
Una ciudad catalana, en cambio, ha tomado una decisión drástica. Hacer que aparcar no suponga un auténtico dispendio para sus vecinos. Se trata de Reus.
La ciudad se ha situado a la cabeza de Cataluña en políticas de aparcamiento asequible con su nueva medida: desde principios de este año, estacionar durante toda una jornada completa en la ciudad puede costar un máximo de 4,5 euros.
La iniciativa, impulsada por la red de aparcamientos municipales, la convierte en una de las ciudades con el parking más barato de Cataluña.
El modelo propuesto introduce una tarifa diaria única que permite a los conductores entrar y salir libremente de cualquiera de los parkings públicos sin que el importe supere ese tope. Se trata de una nueva modalidad que rompe con el sistema tradicional.
Ahora, una vez alcanzado el límite diario, el usuario puede mover su vehículo entre los distintos aparcamientos municipales sin coste adicional.
Desde Reus Mobilitat i Serveis defienden que la medida tiene un doble objetivo. Por un lado, aliviar el bolsillo de los conductores habituales y, por otro, ordenar el tráfico tras la implantación progresiva de la Zona de Bajas Emisiones.
La tarifa diaria, en cualquier caso, no es válida para cualquier persona, turista o visitante. Hay una condición: tener vinculado el vehículo a la aplicación móvil Via P.
Un parking
Este sistema permite acceder a los parkings mediante lectura de matrícula y gestionar el pago de forma automática, sin necesidad de pasar por el cajero.
La apuesta por Via P no es nueva. En los últimos años, la aplicación ha ido ganando importancia hasta convertirse en una herramienta central de la movilidad en Reus.
A cierre de 2025, el sistema superaba los 125.000 usuarios registrados y los 165.000 vehículos dados de alta, con cerca de 800.000 estancias contabilizadas en los aparcamientos municipales, informan desde el consistorio.
Actualmente, cerca de uno de cada tres vehículos ya utiliza este método de acceso, un dato que refleja un cambio de hábitos entre los conductores. Con la nueva tarifa diaria, las cifras pueden ir a más.
Pero esta no es la única novedad. Desde este enero, el parking de la Fira Centre Comercial cuenta con un abono mensual de 12 horas por 58 euros.
En este caso, los beneficiarios son, especialmente, trabajadores y usuarios frecuentes de este punto estratégico, que podrán aparcar a un precio muy inferior al de las tarifas convencionales de larga duración.
Las medidas tomadas van en la línea de la política de aparcamientos y movilidad trazada por el Ayuntamiento de Reus, destinada a reducir la presión del tráfico en el centro y favorecer una movilidad más ordenada.
En los últimos años, la ciudad ha ampliado de forma notable su red de parkings, incluidos los disuasorios, que ofrecen alrededor de un millar de plazas gratuitas en distintos puntos. Y van a ir a más.
De cara a 2026 está prevista la apertura de un nuevo aparcamiento en la zona de la Riera, en el ámbito de la antigua Hispània, entre el raval de Sant Pere y la riera Miró.
El equipamiento aportará 330 nuevas plazas y permitirá que la ciudad supere las 4.700 plazas de estacionamiento público.
Entrada de un parking
Con todo ello, Reus se ha convertido en una de las ciudades con los parkings más baratos de toda Cataluña. Un aliciente más para conocer una localidad llena de atractivos, tanto turísticos como culturales.
Reus es conocida por ser la ciudad natal de Antoni Gaudí. Aun así, no hay ninguna obra suya. Una ausencia que no le ha impedido disponer de un destacado patrimonio modernista.
Entre las joyas del modernismo de la ciudad destacan edificios emblemáticos como el Institut Pere Mata o la Casa Rull. Aunque la más sorprendente es la Casa Navàs, que mantiene su interior intacto desde su creación hace más de 100 años.
El municipio ha trazado varias rutas guiadas que sumergen al visitante en la arquitectura, el urbanismo y la historia de este movimiento artístico.
Y durante el paseo, uno puede ir degustando su gastronomía y conocer su tejido comercial. El centro de la ciudad está lleno de plazas y calles peatonales con numerosos restaurantes, cafeterías y tiendas locales.
Importante en la visita no solo es probar los vinos de la zona, sino sobre todo el vermut de Reus, uno de los mejores no solo de Cataluña sino del mundo. Teniendo en cuenta que el parking es barato, uno los puede degustar con toda la calma.
