Imagen del tren de Rodalies accidentado en Gelida y carta de un maquinista
Fran, maquinista del tren de Gelida accidentado: "No sé cómo sobreviví"
El profesional ferroviario asegura que el muro de contención no cayó a su paso, ya que estaba sobre la vía antes del choque, y considera que "si la seguridad se pierde, un tren no debería circular"
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Fran G. fue uno de los cuatro maquinistas que estaban al mando del tren de Rodalies que, el pasado martes por la noche, chocó contra un muro de contención caído sobre las vías en las proximidades de Gelida (Barcelona). Un accidente en el cual falleció uno de sus compañeros en prácticas y resultaron heridas otras 37 personas.
Él mismo fue una de esas víctimas, al sufrir una luxación en el codo izquierdo, un corte en la barbilla donde le aplicaron seis puntos de sutura, y hematomas y "rasguños no graves".
Tres días después del suceso, este profesional ferroviario asegura estar mejor de sus lesiones. Y en un documento al que ha tenido acceso Crónica Global, relata cómo vivió el trágico siniestro. "No sé cómo sobreviví", reconoce.
"El muro ya estaba sobre la vía"
En su escrito, Fran explica que el tren impactó contra el muro que, según asegura, ya se había desplomado "sobre la vía": "No es que se cayera justo cuando pasábamos, porque si no, me hubiera aplastado a mí primero, al estar en el lado más próximo".
La secuencia de los hechos, según su narración, fue así: "Cuando los cuatro maquinistas vimos el muro (de noche, con muy poca visibilidad), F.H.J. frenó. Él estaba de maquinista en formación (becario en Renfe, pero con experiencia como maquinista en una empresa privada de mercancías). Fue todo muy rápido".
Acto seguido, Fran G, cree "recordar" haber visto, por orden: "El muro en la vía a unos ¿100 metros? Y, acto seguido, la actuación del freno" por parte del maquinista fallecido, "ver el velocímetro" y a sus otros dos compañeros, "y quedarnos todos petrificados cuando veíamos que el impacto iba a ser en dos segundos".
"No había nada más que hacer, salvo que el cerebro te obliga a cerrar los ojos justo en el peor momento", añade.
Defensa del maquinista fallecido
Este maquinista de media distancia explica a continuación cómo quedó atrapado entre los restos del vagón; la angustia vivida durante todo el tiempo que esperó hasta ser rescatado, y el pesar que le ha producido el fallecimiento de F.H.J., de quien dice que "en sus últimos momentos, hizo todo lo que estaba en su mano".
También muestra su agradecimiento a los bomberos por los trabajos de rescate: "Os debo la vida".
Fran G. continúa su relato explicando su traslado al Hospital Vall d'Hebron de Barcelona, donde fue tratado de sus heridas y, al día siguiente, dado de alta, antes de regresar a Valencia por la tarde.
"Si la seguridad se pierde, un tren no debería circular"
Finalmente, el maquinista expone una "aclaración" para "la gente que no es del sector ferroviario". En la misma, explica que del "mantenimiento de la vía, reparación, auscultación, gestión de circulación de trenes, etc, se encarga Adif". Y que las operadoras, como Renfe, "se encargan de transportar viajeros o mercancías, principalmente".
Por todo ello, a su juicio, si cae "un muro de contención, un árbol o piedra" y se produce un accidente, no es su responsabilidad, "ya que no es quien administra la infraestructura".
"Sería absurdo, por ejemplo, culpar al conductor de un coche que en una curva a 120 se encuentra una piedra grande y muere", añade.
Y concluye afirmando que "uno de los tres pilares del Reglamento de Circulación Ferroviario es la seguridad; si ésta se pierde, el tren no debería de circular hasta que lo vuelva a ser, por el bien de todos".