Los expresidentes del Gobierno y la Generalitat, José María Aznar y Jordi Pujol, y un tren de Rodalies

Los expresidentes del Gobierno y la Generalitat, José María Aznar y Jordi Pujol, y un tren de Rodalies Fotomontaje CG

Política

Cuando CiU rechazó el traspaso de Rodalies

Junts exige ahora una transferencia integral del servicio y considera 'fake' el acuerdo entre ERC y PSC, pero los convergentes no siempre ha tenido la misma posición

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En medio de una nueva jornada sin trenes en Cataluña, y aún con la incógnita de si habrá un tercer día sin servicio, las contundentes declaraciones del ministro de Transportes Óscar Puente respecto a las limitaciones constitucionales del traspaso de Rodalies desataron la polémica.

El caos derivado de la huelga de maquinistas, rebelados ante el accidente mortal de Gelida, fue carne de cañón para que el independentismo reclamara de nuevo la transferencia total de la red.

Algo que el dirigente socialista recordó que es inviable y que, pese a que ha calado en algunos sectores, no se ajusta a la realidad de lo acordado entre PSC y ERC, que sí se está ejecutando.

Gestión y titularidad parcial

El documento, en esta línea, recoge que el Gobierno traspasará la titularidad de la infraestructura en la que los servicios prestados sean exclusivamente propios de la Generalitat. Como máximo, la R1 --prioritaria para el Govern-- y tramos de la R3 y la R2, pues en el resto de líneas transcurren convoys estatales y mercancías.

Además, la gestión a través de la empresa mixta Rodalies de Catalunya, ya constituida a través de un consejo de administración con una mayoría de miembros propuestos por la Generalitat, aunque Renfe posea un 50,1% de las acciones del ente. Que aún no ha entrado en vigor.

Oportunismo

Mientras el partido de Oriol Junqueras avaló este "avance", que se irá materializando con fases como, dicen, "paso previo de acuerdos futuros más ambiciosos", Junts ha criticado desde el principio que se trata de una "maniobra fake".

El partido de Carles Puigdemont defiende el traspaso de Rodalies en su totalidad. Todas las líneas, toda la infraestructura e incluso la propuesta de que la red se integre en Ferrocarrils de la Generalitat, que siempre utilizan como ejemplo de "buen funcionamiento" en contraste con Renfe.

CiU 'rechazó' el traspaso

Pese a que la Convergència i Unió (CiU) de Jordi Pujol se caracterizó por la práctica del peix al cove, sumando competencias a la Generalitat a cambio de su apoyo a gobiernos de PP y PSOE, el partido nacionalista, del que Junts es heredero natural, optó por rechazar este traspaso en 1998.

Fue en octubre de aquel año, meses después del famoso Pacto del Majestic, cuando ICV llevó al Congreso de los Diputados una proposición no de ley sobre la cuestión. Entonces, el diputado Salvador Sedó, ya fallecido, aseguró que se trataba de "un brindis al sol". Y matizó que haber aceptado aquel traspaso hubiera implicado "gestionar la precariedad".

En la práctica, los convergentes votaban siempre de la mano de un PP al que habían llevado a la presidencia del Gobierno por primera vez en su historia. Y rechazaban que tanto Iniciativa como ERC, por aquel entonces con Pilar Rahola como única diputada, les "marcaran la agenda".

Otras prioridades

CiU, en cualquier caso, fijó otras prioridades en las negociaciones por la investidura de José María Aznar. Entre ellas, las competencias de Tráfico por parte de los Mossos d'Esquadra, con el aumento presupuestario correspondiente, o el fin del servicio militar en el conjunto del Estado.

Algunos testimonios apuntan que, en su última etapa en Moncloa, Felipe González ofreció a CiU el traspaso de Rodalies a cambio de seguir sosteniendo a su Gobierno. Y añaden que los motivos por los que dijeron que no eran "el déficit crónico, la conflictividad laboral y el estado de la red".

El Estatut

El cambio llegó de la mano de las negociaciones por el nuevo Estatut, a principios de siglo, cuando la formación convergente, con Artur Mas ya al mando, abrió la puerta a este cambio de postura. Aunque también tumbaran una propuesta de ERC en 2006 al considerarla "oportunista".

Las competencias transferidas que la Generalitat ya tiene en esta materia --a expensas de que se aplique el nuevo traspaso parcial, todavía por desarrollarse-- datan de aquella época. El traspaso de la gestión entró en vigor, así pues, el 1 de enero de 2010.

Hoy, sin propuesta

De nuevo en el presente, y exactamente igual que respecto al acuerdo de financiación, la crítica de Junts no ha llegado de la mano de ninguna propuesta. Al menos, que sea factible. Su diputado y portavoz Salvador Vergés es muy crítico con el actual servicio, pero ya está.

Abogan por un traspaso integral --que Puente dijo ayer que, en su totalidad, es "intransferible" a nivel constitucional--, pero tampoco lo han situado como prioritario en sus negociaciones con Pedro Sánchez, al que invistieron en 2023. Sí lo fue, por ejemplo, la ley de amnistía.