Es una de las joyas modernistas de Barcelona abiertas al público de forma gratuita. Sin embargo, es una de las más desconocidas.
Sea por su falta de uso o por su escasa popularidad, en los últimos días ha cobrado atención por las noticias.
Es conocido que el Gobierno quiere establecer la futura sede de la Agencia Estatal de Salud Pública en Barcelona.
La institución va a centralizar la gestión de la salud pública en España y reforzar la presencia estatal en la ciudad condal. Y qué mejor lugar que una joya modernista.
La propuesta desde la capital catalana es que la antigua Residencia de Estudiantes Ramon Llull, situada en el recinto de la Escola Industrial de Barcelona, sea ese lugar.
Entrada a la Escola Industrial
Fundada a finales del siglo XIX, este complejo fue uno de los referentes educativos de Barcelona. Albergaba laboratorios, talleres y aulas destinados a la formación técnica e industrial.
Aunque, si es conocido por algo, es por su genialidad arquitectónica. Detrás de esta construcción está el arquitecto catalán Joan Rubió i Bellver.
Discípulo destacado de Antoni Gaudí intervino en la reforma y adaptación del edificio, entre 1927 y 1929, para convertirlo en residencia universitaria.
La transformación le llevó a crear espacios comunes: comedores, salas de estudio y una capilla; lo propio de las necesidades de la vida estudiantil de la época, pero con una belleza indiscutible.
La Residencia Ramon Llull combina elementos del modernismo y el noucentisme, dos movimientos característicos de la Cataluña de principios del siglo XX.
Fachada de la Escola Industrial
Rubió aplicó ladrillo visto y piedra para los muros exteriores e interiores, con arcos parabólicos y bóvedas de maón que permiten amplios espacios sin necesidad de estructuras metálicas visibles.
Uno de los elementos más destacados es la capilla, situada sobre el comedor. Este espacio, con clara influencia de Gaudí, combina arcos de catenaria, esgrafiados, vitrales y terracotas decorativas, creando un ambiente recogido pero monumental.
Los espacios comunes del edificio también destacan por su funcionalidad y estética: vestíbulos cubiertos por arcos tabicados, vigas de hierro y dinteles de madera que aportan calidez.
La parte de los dormitorios conserva la distribución tradicional en paralelo, con amplios pasillos y buena ventilación natural. En este caso, la intervención de Rubió respetó la estructura original de la escuela agrícola, incorporando soluciones modernas sin romper la unidad formal del conjunto.
Integración en el conjunto de la Escola Industrial
Pero la Residencia Ramon Llull solo es una parte del conjunto monumental más amplio de la Escola Industrial. Aquí hay laboratorios, talleres y otras edificaciones educativas.
El diseño de Rubió mantuvo la armonía con el resto del recinto, conservando el estilo industrial de finales del XIX y principios del XX, mientras incorporaba detalles modernistas en los remates, ventanas y esgrafiados.
La disposición del conjunto permite una circulación fluida entre edificios y mantiene patios interiores que aportan luz y ventilación a los espacios comunes.
Entre los elementos históricos más relevantes del recinto destacan la chimenea industrial, vestigio de los talleres de la escuela, y el paraninfo, un auditorio que conserva su estructura original y que ha sido escenario de actos académicos durante más de un siglo.
Sala de la Escola Industrial
La residencia, con su capilla y sus patios, se convierte en un núcleo central dentro de este conjunto, ofreciendo tanto continuidad histórica como potencial para albergar oficinas modernas.
La propuesta de ubicar la futura Agencia Estatal de Salud Pública en la Residencia Ramon Llull responde a criterios de espacio, accesibilidad y valor patrimonial.
El edificio dispone de capacidad suficiente para oficinas y servicios administrativos. Además, las zonas comunes podrían transformarse en salas de reuniones, auditorios y espacios de formación para personal técnico y sanitario.
Otra ventaja es su ubicación: en pleno Eixample de Barcelona, junto a otras instituciones académicas y científicas, como el Hospital Clínic y la facultad de Medicina de la Universitat de Barcelona. Unas ventajas que la hacen el lugar idóneo para albergar la Agencia Estatal de Salud Pública.
