Entrada de los Juzgados de L'Hospitalet de Llobregat / EUROPA PRESS

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Vida

A un paso del juicio: la Fiscalía pide casi 50 años de cárcel para el entrenador de L’Hospitalet acusado de abusar a jugadoras menores

La acusación sostiene que utilizó su posición de autoridad para manipular emocionalmente y agredir a menores de 14 y 15 años

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Cinco años después de la investigación inicial, la Fiscalía de Barcelona ha formalizado su acusación contra un exentrenador de baloncesto del Centre Catòlic de l’Hospitalet por cuatro delitos de agresión sexual a menores de 16 años, cometidos presuntamente en 2018.

El Ministerio Público ha solicitado la apertura de juicio oral y reclama para el procesado penas que, en conjunto, rozan el medio siglo de prisión —concretamente, 43 años y seis meses—, además de su inhabilitación especial para cualquier actividad profesional que implique contacto con menores. 

El acusado, nacido en 1997, entrenaba equipos femeninos de base cuando, según el escrito de conclusiones provisionales, se prevalió de su posición de autoridad y ascendencia sobre las jugadoras para establecer relaciones de carácter sexual con al menos tres menores.

Fachada del Centre Catòlic de L'Hospitalet

Fachada del Centre Catòlic de L'Hospitalet Wikipedia

La Fiscalía sostiene que el técnico generó un clima de confianza y dependencia que situó a las víctimas en una posición de vulnerabilidad, incompatible con cualquier forma de consentimiento.

El relato de la acusación

El primer episodio que recoge la acusación se produjo en junio de 2018. Durante meses, el entrenador –que en ese momento tenía 20 años– mantuvo conversaciones privadas con una jugadora de 14 años a través de aplicaciones de mensajería.

Ese contacto continuado, señala la fiscal, desembocó en un encuentro en el domicilio del acusado, donde se habrían producido distintos actos sexuales, incluida la penetración vaginal.

La gravedad del relato acusatorio aumenta al describir lo sucedido durante un torneo de baloncesto en Comarruga en la Semana Santa de ese mismo año. En el hotel, el procesado habría incitado a otra menor a consumir alcohol hasta que esta alcanzó un estado de semiinconsciencia, momento que aprovechó para agredirla sexualmente. Al día siguiente, siempre según el escrito fiscal, el entrenador le ordenó que guardara silencio bajo la coacción de su autoridad.

Este patrón de conducta se repitió presuntamente en julio de 2018 con una tercera víctima de 15 años, a quien el técnico captó mediante el mismo sistema de mensajería antes de agredirla sexualmente en dos ocasiones distintas en su propio domicilio.

Penas máximas y medidas de control

Ante la pluralidad y extrema gravedad de estos hechos, el Ministerio Público solicita una de las penas más severas vistas en el ámbito del deporte base catalán. En concreto, reclama 12 años de prisión por el delito cometido aprovechando el estado de embriaguez de la víctima, y tres penas adicionales de 10 años y seis meses por cada una de las otras agresiones descritas.

Además de la privación de libertad, la Fiscalía reclama que, una vez cumplida la condena, el procesado se someta a 10 años de libertad vigilada y a una inhabilitación especial de 12 años para cualquier profesión que implique contacto con menores.

El proceso judicial también busca la reparación económica de las víctimas mediante una indemnización total de 24.000 euros por daños morales. En este apartado, el escrito califica al Centre Catòlic de l’Hospitalet como responsable civil subsidiario, lo que obligaría a la entidad deportiva a asumir el pago si el acusado carece de fondos.

El caso queda ahora en manos de la Sección 22ª de la Audiencia Provincial de Barcelona, donde se celebrará el juicio oral bajo estrictas medidas de protección para las jóvenes, con el fin de evitar cualquier contacto visual directo con el procesado.

Más allá del caso

Este caso se enmarca en una realidad social cada vez más visible en Cataluña, donde la detección de la violencia sexual infantil ha aumentado gracias a estructuras de apoyo especializadas.

Según datos publicados por Crónica Global, la red Barnahus, un modelo de atención integral a víctimas infantiles, atendió en Cataluña a 3.080 menores durante el año 2025. 

Este sistema sitúa a la persona afectada en el centro para evitar que deba repetir su testimonio ante distintas instancias judiciales y administrativas.

Entrada al centro Barnahus de El Prat de Llobregat

Entrada al centro Barnahus de El Prat de Llobregat GALA ESPÍN Barcelona

Los datos de esta red subrayan la vulnerabilidad de las víctimas en entornos extrafamiliares, como el deportivo: el 78,2% de los casos afectan a mujeres y la franja de edad más castigada se sitúa entre los 12 y 17 años, coincidiendo con el perfil de las jugadoras agredidas en L'Hospitalet.

Como señala Teresa Llorens, secretaria de Cicles de Vida i Ciutadania, el aumento en la detección de estos casos es un valor fundamental para romper el silencio y combatir una lacra que, a menudo, se oculta por vergüenza o miedo.