Dori Huertas, impulsora de una plataforma de familias preocupadas por la educación

Dori Huertas, impulsora de una plataforma de familias preocupadas por la educación Gala Espín Barcelona

Vida

La farmacéutica que lidera la rebelión de las familias contra el Departamento de Educación

Nace una plataforma que vincula los malos resultados académicos a los nuevos métodos de enseñanza: "En la pública nuestros hijos son conejillos de indias"

30 diciembre, 2023 00:00

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Todo empezó por un resfriado. El termómetro obligó a la hija de Dori Huertas a pasarse más de una semana sin ir al colegio. Cuando su madre se interesó por los trabajos que había perdido la pequeña, la respuesta que recibió del centro la dejó alarmada. "No podéis recuperarlo en casa, porque no escribimos prácticamente en papel. Nosotros enseñamos de forma vivencial", rememora en una entrevista con Crónica Global.

La respuesta hizo nacer en esta farmacéutica residente en Barcelona una sospecha sobre los métodos de enseñanza de la escuela (pública, para más señas). Con el paso del tiempo, a ese malestar se han sumado más de un centenar de familias de toda Cataluña que han creado una plataforma para denunciar la pérdida de calidad educativa. Tras el reciente informe PISA, los datos les han dado la razón.

"Conejillos de indias"

"En la pública nuestros hijos son conejillos de indias", explica. "No hay rutinas, no hay asignaturas, no hay nada estructurado. Hay incluso centros peores que el mío donde los padres pueden llevar a sus hijos a la hora que quieren, porque la entrada es flexible. Donde incluso pueden elegir el espai que hacen ese día...", enumera.

Los espais son iniciativas curriculares que reúnen a niños de varios cursos para llevar a cabo actividades más recreativas que formativas. Es otra de las innovaciones que ha puesto en alerta a los padres y madres contrarios a un acercamiento pedagógico impulsado por el Departamento de Educación. "En un espai que realizó mi hija tuvimos que ser nosotros, su padre y yo, quienes la ayudásemos a entender lo que estaba haciendo porque había demasiados niños y estaba perdida", relata.

Dori Huertas, impulsora de una plataforma de familias preocupadas por la educación

Dori Huertas, impulsora de una plataforma de familias preocupadas por la educación Gala Espín Barcelona

Sin apoyo de la Administración

Todas estas experiencias llevaron a una cincuentena de familias a crear la asociación Tornem l'excel·lència al cole, germen de la iniciativa actual. Pero cuando acudieron a la Administración en busca de ayuda recibieron largas. Ni en inspección educativa ni en el Consorcio de Educación de Barcelona hallaron apoyo a sus críticas. Tampoco explicaciones detalladas sobre las ventajas de un enfoque que sustituye el libro y la tiza por los entornos digitales y lúdicos.

"En inspección nos reconocieron que había quejas sobre el colegio. Pero nos explicaron que el trabajo basado en proyectos tenía muchas evidencias científicas. Cuando le pedí esos papeles, porque yo soy científica, no me los pasó", recuerda.

Las familias, a oscuras

Otra derivada de la ausencia de materiales físicos es que no pueden "ejercer" su "corresponsabilidad en la educación como padres". "No sabemos qué hacen los niños en el cole", resume. En su colegio, tan solo se enteran de algunas tareas colgadas en un escritorio virtual creado mediante un software llamado PADLET. Pero nada más.

Esa falta de información ha llevado a cierto desistimiento de algunas familias, aunque otras han optado por suplir la falta de educación en el aula con clases extraescolares, ya en centros privados o tirando de "cuadernillos Rubio, apps e incluso algún abuelo profesor".

Alumnas de una escuela primaria

Alumnas de una escuela primaria EFE

Salvar la educación pública

También se suman aquellas otras familias que, como lamenta Huertas, comparten estas modas pedagógicas: "Estamos polarizados. También los claustros, hay profesores que están muy amargados aunque también muchos otros están de nuestro lado". Y sigue: "Por una parte, estamos las familias que queremos un enfoque más tradicional, donde no se aprenda jugando, sino que se aprenda, y luego hay familias happyflowers a las que ya les parece bien lo que se hace".

La plataforma que lidera Huertas ha nacido para equilibrar el terreno de juego. Quiere hacerse oír. Entre sus objetivos: trasladar sus quejas a Pere Aragonès, quien por cierto es padre de una niña. "Vamos a peor en vez de a mejor y no queremos sacar a nuestros hijos de la pública para llevarlos a un centro concertado o privado", denuncia. Su lucha acaba de empezar.