"Yo pagué a la misma mafia de la manada de Manresa". Una inmobiliaria víctima de la banda que hace caja con pisos okupados en la ciudad en la que un grupo violó, presuntamente, a una menor de 17 años en un edificio okupado el domingo, 14 de julio, rompe su silencio. "Es un negocio que mueve miles de euros", lamenta su propietario.

En conversación con este medio, el directivo explica cómo es la operativa criminal de la organización. "El problema no es que te okupen el piso, es que no hay manera de sacarlos", se queja. El vecino admite que se ha topado con el problema "como profesional", ya que el clan irrumpió en dos pisos --el entresuelo y el primero-- de un bloque del centro de Manresa, no lejos de la calle Aiguader, donde cuatro jóvenes supuestamente agredieron sexualmente a una menor de edad en un piso que no era de su propiedad. "Acabé teniendo que pagar 1.000 euros para echarlos", rememora el ejecutivo.

Ni Mossos ni Ayuntamiento

Según el denunciante, los hechos ocurrieron hace unos meses. "Mi inmobiliaria tenía el encargo de alquilar el primer piso de un inmueble. Un día acudí a enseñárselo a un cliente. Cuál fue mi sorpresa al personarme allí y descubrir que había sido okupado por un grupo de chavales de entre 18 y 25 años", narra. ¿Qué hizo? "Hablé con ellos. Me dijeron que lo habían tomado, que no los podía echar de allí y que si quería sacarlos les tenía que pagar 500 euros", agrega. El empresario, que prefiere no revelar su nombre, reconoce que acudió a los Mossos d'Esquadra, al Ayuntamiento de Manresa --gobernado por Junts per Manresa-PDeCAT y ERC- y a la Policía Nacional. "Fue en balde. El proceso judicial se hubiera demorado uno o dos años".

Calle de l'Aiguader, donde la segunda 'manada' de Manresa violó presuntamente a una menor en un piso okupado / CG

 

Tras ello, se dirigió a Desokupa, la empresa de desalojos exprés. "Me pedían 4.000 euros, una cantidad que no podía abonar. Mi inmobiliaria es una pyme, no es un grupo constructor ni una gran franquicia", explica. Contactado por este medio, Daniel Esteve, fundador de Desokupa, ha admitido una "lluvia" de peticiones de propietarios de viviendas tomadas en Manresa. "La ciudad está fuera de control", ha advertido el polémico empresario. Cualquiera que fuere su opinión, su fallido cliente tuvo que adoptar una solución sui generis. "Les entregué 500 euros para sacarlos y pagué otros 500 por colocar una plancha de hierro que solo se podía sacar con una sierra radial", subraya. ¿Y en el entresuelo? "Los okupas siguen allí", advierte.

"Pagan por abrir y cobran por salir"

Un político de la oposición, que también ha preferido aportar su versión desde la discrecion, ha lamentado estas situaciones. "No se trata de familias en situación de vulnerabilidad. Se trata de una trama organizada que se mueve de piso en piso y ya tiene okupados unos quince en todo el municipio", asevera. ¿Cómo actúan? "Hay una pata de la organización que abre la puerta y cobra por ello. Habitualmente cien euros, pues es una tarea fácil. Otros permanecen en el interior, atrincherados, hasta que acude el propietario. Son los que cobran por salir. Es un negocio circular perfecto y una pesadilla para los propietarios", explica.

Cabe recordar que la violación de la menor de 17 años la madrugada del domingo 14 de julio por parte de, creen los Mossos d'Esquadra, la segunda manada de Manresa --la primera está siendo juzgada-- tuvo lugar en un piso okupado y realquilado por esta mafia en el barrio de Escodines. El inmueble es uno de un grupo de la calle de l'Escuder que está en estado de abandono y deterioro. Por ello, las miradas se han centrado en Marc Aloy, portavoz del gobierno municipal, que fue concejal de Urbanismo el pasado mandato. Denuncia la oposición la "dejadez" del anterior equipo de gobierno al actual con esta cuestión. Precisamente, Aloy se convertirá en alcalde el 2020 en virtud del pacto alcanzado con JxM, a quien ERC venció por apenas 10 votos en las elecciones municipales del 26 de mayo.