La secta Luz de la Verdad abre un macrotemplo en la zona pija de Barcelona. Mahikari-Luz Verdadera ha levantado un edificio de ocho plantas, cuatro de ellas subterráneas, en plena calle Anglí de Barcelona, en el distrito de Sarrià-Sant Gervasi, uno de los más caros de Barcelona.

El inmueble, de 2.000 metros cuadrados, servirá de sede española del movimiento y hará las veces de centro de congregación en la Ciudad Condal, la urbe donde el culto religioso tiene más adeptos en España. Según un portavoz del colectivo, también quiere ser un espacio "abierto al barrio". Oficialmente, la notificación del expediente entrado en el distrito de Sarrià revela que la edificación será usada para el "entrenamiento espiritual".

"En dichos centros se imparten los cursos para los futuros miembros y están abiertos al público para rezar, recibir la luz, participar en las ceremonias y poder conocer cualquier aspecto --espiritual y práctico-- del Arte de Mahikari", reza el documento, firmado por Sukyo Mahikari España.

"Es como una iglesia"

Preguntado por el proyecto, que ya está terminado y en plena fase de traslado desde la sede actual en Badalona, un portavoz de Mahikari España ha ofrecido más información sobre el mismo.

"Será como tener una iglesia al lado de casa. Se hará labor social y solidaria y, por supuesto, todo el mundo está invitado", ha indicado el representante. La misma fuente ha subrayado que el culto "persigue los valores humanos" y que tiene "buena relación con el resto de religiones, incluidas las presentes en Cataluña y el resto de España".

Preguntado sobre su carácter sectario, el portavoz lo ha negado en rotundo. "Mahikari es una secta si la Iglesia Católica también lo es. O el budismo. O el judaísmo, o el islam. Además, estamos reconocidos por el Ministerio de Justicia", ha zanjado.

"Peligros sobre el patrimonio y la salud pública"

Inquirido sobre Mahikari, el presidente de RedUNE, una oenegé dedicada a ayudar y asesorar sobre grupos de manipulación psicológica, ha tildado de "grupo claramiento sectario" al culto que abrirá nueva sede en Barcelona.

"Viene del Japón de los años 60. Atrae a una gran cantidad de mujeres, y allí son muy influyentes políticamente. ¿Una secta? Fuera de España se tiene claro que lo son. Que aquí estén inscritos en un registro del Ministerio de Justicia no les exime", ha explicado Juantxo Fernández.

Según RedUNE, los mayores peligros que entraña la presencia y crecimiento del grupo religioso tienen que ver con el "patrimonio y la salud pública". "De un modo u otro, mediante su labor caritativa, política o de donaciones, se suelen quedar con el patrimonio de los fieles", ha indicado.

Curación

"Y dos, Mahikari cree en la salvación por la vía de la sanación. En determinadas circunstancias, como en la cura de enfermedades infecciosas, ello puede suponer un riesgo para la salud pública", ha subrayado Fernández.

Cabe recordar que Mahikari se estableció en Japón en los años 60 como una desviación milenarista del cristianismo. La creó Kotama Okada, un empresario nipón arruinado por la Segunda Guerra Mundial.

Sus practicantes creen en la purificación física y espiritual de las personas y rechazan la ciencia médica. Tienen una discreta pero activa red de seguidores en Europa, y presumen de disponer de grandes sedes en países clave.