Asuntos religiosos

Ramón de España
4 min

La religión debería ir por un lado y la política por otro, pero a veces se cruzan y dan motivo a la polémica. Fíjense en el obispo de Solsona, que acaba de ser declarado persona non grata en Cervera por sus teorías sobre la homosexualidad --el hombre la achaca a una supuesta ausencia o desdibuje de la figura paterna, explicación tan sensata o tan absurda como cualquier otra que se le busque al tema, pero muy propia de un cura-- después de que colectivos LGTB le practicaran escraches. Novell no dijo que la homosexualidad fuese una abominación, ni que hubiera que recurrir a los árboles del camino para colgar de los huevos a los sodomitas a la entrada de los pueblos, costumbre muy popular en la Edad Media; no, se limitó a dar su opinión de clérigo, sin cargar las tintas y, en mi opinión, sin ofender a nadie. Pero le cayó la del pulpo porque hay colectivos con la piel muy fina y políticos que no dejan pasar la menor oportunidad de hacerse el progresista. ¿Qué será lo próximo? ¿Quejarse de que el Papa es excesivamente católico? ¿Cómo quieren que la Iglesia bendiga la homosexualidad si no lo ha hecho ni con la heterosexualidad, cuyas prácticas, si no son para tener descendencia, consideran una guarrada? Así son los curas, y lo mejor que podríamos hacer todos --a excepción de sus feligreses-- es pasar de ellos.

Que celebre quien quiera la Cuaresma o el Ramadán. Que se abstengan los políticos de opinar al respecto. Y si saludan respetuosamente a los árabes, que lo hagan también con los cristianos

Paralelamente, Gerardo Pisarello y Oriol Junqueras celebran la llegada a Cataluña del Ramadán. Lo del Junqui lo entiendo porque es un meapilas y todo lo que tenga que ver con el Altísimo le parece bien, pero lo de Pisarello... Vamos a ver, Gerardo, ¡vuelve en ti!, el Ramadán es una versión corregida y aumentada de la Cuaresma cristiana, que ya es un coñazo porque te dice lo que puedes comer y lo que no en determinadas fechas. ¡Como si a Dios le importase un rábano lo que comes y dejas de comer! Los cristianos te tunean la dieta, pero los islámicos te matan directamente de hambre, afectando a tu rendimiento en el lugar de trabajo y poniendo en riesgo tu salud. ¡Como si Alá girara de alegría cual derviche cada vez que un árabe atraviesa la jornada en estado de inanición!

Que celebre quien quiera la Cuaresma o el Ramadán. Que se abstengan los políticos de opinar al respecto. Y si saludan respetuosamente a los árabes, que lo hagan también con los cristianos. ¿O es que el Ramadán, por motivos que no entiendo, es más respetable que la Cuaresma? A mí me parecen dos variantes de la misma memez, francamente, pero también es verdad que no tengo que hacerme el multi culti para arañar votos de la inmigración.

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¿Quién es... Ramón De España?
Ramón de España

Ramón de España (Barcelona, 1956). Autor de nueve novelas y una docena de ensayos, ascendió de las covachas del underground (Disco Exprés, Star, a finales de los 70) hasta los palacios del 'mainstream' (El País, donde colaboró ampliamente en los 90). Actualmente ejerce de columnista habitual en El Periódico de Catalunya y el semanario Interviú. Escribió y dirigió un largometraje en 2004, 'Haz conmigo lo que quieras', y aunque lo nominaron a los Goya, esta sociedad hostil no le ha dejado volver a ponerse detrás de una cámara (pero él insiste). Sus recientes ensayos sobre el 'prusés' y sus circunstancias, El manicomio catalán (2013) y El derecho a delirar (2015), lo han convertido en un personaje de referencia de la disidencia irónica.

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tobermory 01/06/2017 - 15:44h
Lo de la derecha puedo entenderlo, pero lo de la izquierda no. Cada vez que se meten en sagrado quedan como pelotas rastreros y siempre acaban chamuscados por la segunda parte contratante que tampoco es manca. La actitud amable del nuevo pontífice con políticos de cualquier calaña le ha dado alas al postureo beato que los alcaldes de izquierdas recuperaron con la democracia. Y, do ut des, ahí tenemos al de Cádiz, Kichi, poniéndole una medalla a la Virgen por imperativo popular, dice, y a los promotores de bautizos y primeras comuniones “laicas” entusiasmados con la ocurrencia. Y que no saquen mucho pecho contra la lacra de la homofobia mientras lleven a Fidelón en el corazón. En el documental de Nestor Almendros “Conducta impropia” verán como se las gastaba con los “mariconsones” de la isla. Más de 20 años de persecución, pero como si nada. Los Castro tienen culto y fieles, solo falta que lo eleven a los altares. Altares laicos, por supuesto. Saludos.
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