“¿Sabéis que no hace falta darle de comer a las palomas?” Así se da a conocer el proyecto de sensibilización y concienciación ciudadana del distrito barcelonés de Ciutat Vella y la Agencia de Salud Pública que tiene como objetivo “reducir la disponibilidad de alimentos de las palomas”, según publicaba el mismo consistorio en su página web este miércoles.

Barcelona tiene una de las poblaciones de palomas más densas de Europa, lo que provoca, según el ayuntamiento, consecuencias negativas para “palomas y personas”, como son el deterioro del espacio público, el incremento de las posibilidades de transmisión de enfermedades y el riesgo para los propios animales de que empeore su calidad de vida.

Por ese motivo, la campaña que pone en marcha el consistorio pretende cerrar el grifo del buffet libre que por lo visto tienen las palomas actualmente. Una iniciativa que muchos tildan de hipócrita, teniendo en cuenta que más de 150 entidades animalistas o el mismo Ilustre Colegio de Abogados de Barcelona (ICAB) denuncian que el ayuntamiento mata a las palomas en lugar de controlar su reproducción.

Exterminio

“El Ayuntamiento de Barcelona las mata en lugar de utilizar el pienso esterilizante”, explica a Crónica Global David Martínez, líder del Partido Animalista Contra el Maltrato Animal (PACMA) en Cataluña. “El consistorio de Ada Colau no quiso rescindir el contrato con la empresa que realiza las matanzas”, añade.

Se refiere a la prolongación de una licitación de 407.000 euros del gobierno municipal con una empresa privada para que se encargue del exterminio de las aves, según un informe de la Comisión de Protección de los Derechos de los Animales (CPDA) del ICAB. La entidad sostiene que el método de esterilización funciona desde hace más de 15 años en Europa y que varias pruebas científicas evidencian la reducción del número de estas aves, además, con un coste económico muy inferior al que supone matarlas.

Críticas a Colau

La CPDA recuerda a Colau que la Ordenanza Municipal de Barcelona y la Ley de Protección de animales de Cataluña contemplan su protección, además de la obligación de rescatarlas si están heridas. Critica, además, la política que aplica el ayuntamiento en materia de protección de animales, como cuando consideró “que no había ninguna responsabilidad por la muerte por extenuación del caballo en las Ramblas el pasado verano y critica la justificación de la muerte de dos crías de nilgó del Zoo de Barcelona bajo el pretexto de que no tenían sitio para ellas y que era menos sufrimiento para la madre ver morir a sus crías que esterilizarla”.

La asociación animalista Corazón de Paloma ha promovido varias iniciativas de recogida de firmas en la plataforma Change.org para que el ayuntamiento detenga las capturas de las aves en la vía pública y para que Colau impida el exterminio de estos animales en la ciudad. La entidad se une así a las críticas a un equipo municipal que se presentó con un programa animalista prometedor y actúa de una forma totalmente contraria.