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En pleno corazón de Manhattan, uno de los edificios más conocidos de Nueva York conserva varias obras de un artista nacido en Barcelona. Josep Maria Sert dejó su huella en el Rockefeller Center, donde sus murales siguen formando parte de la decoración del 30 Rockefeller Plaza.

La obra más conocida es American Progress, un enorme mural instalado en 1937 en el vestíbulo principal del edificio. Mide unos 4,9 metros de alto y 12,5 metros de largo y representa el desarrollo de Estados Unidos durante tres siglos.

Pero no es la única obra de Sert en el Rockefeller Center. El artista también realizó otros cuatro murales para los extremos de los bancos de ascensores y posteriormente pintó Time, situado en el techo del vestíbulo. Varias de estas obras todavía pueden contemplarse en el interior del edificio.

Josep Maria Sert nació en Barcelona en 1874. Después de estudiar en Roma se trasladó a París en 1899, donde entró en contacto con algunos de los principales artistas decorativos de la época.

Cómo empezó todo

Su carrera internacional creció durante las primeras décadas del siglo XX. Trabajó en grandes proyectos decorativos y recibió encargos de residencias de la aristocracia y de las élites económicas europeas y estadounidenses.

Antes de trabajar para el Rockefeller Center, Sert ya había realizado murales en Nueva York. Entre ellos estaban los del Waldorf Astoria, cuya gran sala llegó a conocerse como la Sert Room.

Un mural con polémica

La llegada de Sert al Rockefeller Center estuvo relacionada con uno de los episodios más conocidos de la historia artística del complejo.

En 1932, los Rockefeller encargaron al mexicano Diego Rivera un gran mural para el vestíbulo del edificio. Rivera comenzó a trabajar en Man at the Crossroads, pero durante el proceso incorporó a la composición una imagen del líder soviético Vladímir Lenin.

Los Rockefeller pidieron al artista que retirara el retrato. Rivera se negó y el encargo terminó interrumpiéndose. Finalmente, el mural fue destruido y Sert recibió el encargo de realizar una nueva obra para ocupar ese espacio.

El resultado fue American Progress, una composición monumental que se convirtió en el elemento principal del vestíbulo de 30 Rockefeller Plaza.

El progreso de Estados Unidos

Sert representó en American Progress distintas ideas relacionadas con el desarrollo del país. La composición incluye figuras alegóricas y personajes vinculados con la historia estadounidense, entre ellos Abraham Lincoln.

El mural muestra además una representación de la modernidad y del crecimiento de Estados Unidos, con figuras relacionadas con el trabajo y el conocimiento. La obra ocupa una de las paredes principales del vestíbulo y continúa siendo uno de los elementos artísticos más destacados del edificio.

Una obra que sigue en Manhattan

La relación de Sert con el Rockefeller Center no terminó con este encargo. En el edificio también se conservan los cuatro murales que realizó para los corredores norte y Time, una composición de 1941 situada en el techo del vestíbulo. Esta última representa tres momentos del tiempo: pasado, presente y futuro.

Los murales de Sert forman parte actualmente del conjunto artístico de Rockefeller Center. El propio complejo destaca las obras del artista entre las piezas que pueden encontrarse en el 30 Rockefeller Plaza.

En 2010 terminó una restauración de tres años destinada a retirar décadas de suciedad y capas de barniz acumuladas sobre American Progress y los demás murales de Sert. El proceso permitió recuperar parte de la apariencia original de las pinturas.

La fama de Sert

El artista catalán también dejó otras obras en Nueva York, entre ellas las realizadas para el Waldorf Astoria. Su trayectoria estadounidense se sumó así a una carrera internacional que había comenzado en Europa décadas antes.

Sert murió en 1945, pero sus pinturas permanecen integradas en uno de los edificios más reconocibles de Manhattan. En el Rockefeller Center, su nombre quedó unido además a una de las grandes polémicas artísticas de la Nueva York de los años treinta: la sustitución del mural de Diego Rivera después de que este incluyera a Lenin en su composición.

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