Personas caminando bajo un calor extremo

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Luismi Pérez, meteorólogo: “Nuestro cuerpo está aguantando una sensación térmica de hasta 50 ºC y la deshidratación es total"

El origen de este calor sofocante está en el estado del mar Mediterráneo: sus aguas registran temperaturas muy elevadas

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La cuarta ola de calor del verano está dejando temperaturas extremas en buena parte de España, pero no todas las zonas sufren el calor de la misma manera.

En el litoral mediterráneo, y especialmente en Cataluña, la combinación de altas temperaturas y una humedad muy elevada está disparando la sensación térmica hasta niveles poco habituales.

Así lo ha advertido el meteorólogo Luismi Pérez, quien asegura que algunas ciudades están registrando valores que ponen a prueba la capacidad del organismo para regular su temperatura.

"Nuestro cuerpo está aguantando una sensación térmica de hasta 50 ºC y la deshidratación es total", advertía en declaraciones a la Cadena SER.

Registros extraordinarios

Barcelona se ha convertido en uno de los ejemplos más claros de esta situación. Aunque los termómetros han rondado los 36 ºC, la humedad, cercana al 60 %, ha provocado que la sensación de calor sea mucho mayor.

Según explica Pérez, "no es nada habitual en España registrar sensaciones térmicas de hasta 51 ºC", un fenómeno que hasta hace pocos años era mucho más frecuente en regiones tropicales o desérticas que en el litoral mediterráneo.

Temperaturas elevadas

El origen de este calor sofocante está en el estado del mar Mediterráneo. Sus aguas registran temperaturas muy elevadas tras semanas de calor continuado y actúan como una fuente constante de humedad.

Esa humedad, al combinarse con temperaturas superiores a los 35 grados, dificulta que el sudor se evapore correctamente y, por tanto, que el cuerpo pueda refrigerarse con eficacia.

Un ciclista pasa al lado de un termómetro que marca 39 grados

Un ciclista pasa al lado de un termómetro que marca 39 grados EFE

Precisamente por ello, el meteorólogo insiste en que fijarse únicamente en la temperatura del termómetro puede resultar engañoso.

Un día con 35 ºC y una humedad elevada puede ser mucho más exigente para el organismo que otro con temperaturas superiores, pero con un ambiente mucho más seco.

El ejemplo de Pérez

Como ejemplo, Pérez recuerda que recientemente Murcia alcanzó los 42 ºC, aunque con una humedad que apenas llegaba al 17 %.

En esas condiciones el calor sigue siendo muy intenso, pero la sensación térmica resulta inferior a la que puede experimentarse en ciudades mediterráneas con varios grados menos y una humedad mucho más alta.

Qué la pasa al cuerpo

El especialista alerta de que cuando se alcanzan unos 35 ºC con una humedad próxima al 60 %, "nuestro cuerpo está aguantando una sensación térmica de hasta 50 ºC".

En ese momento el organismo comienza a sudar de forma muy intensa para intentar mantener estable la temperatura corporal, lo que acelera la pérdida de líquidos y favorece una deshidratación muy rápida.

Los peligros de una insolación

El riesgo aumenta todavía más cuando la exposición se produce bajo el sol. Pérez recuerda que una insolación puede aparecer antes incluso que los síntomas más evidentes de la deshidratación.

El meteorólogo si esto sucede y no se actúa con rapidez, la situación puede derivar en un golpe de calor, una emergencia médica especialmente peligrosa durante los episodios de temperaturas extremas.

Un campo seco por el calor

Un campo seco por el calor EP

Qué puede pasar en Cataluña

Las previsiones apuntan a que el litoral mediterráneo seguirá siendo una de las zonas más afectadas durante los próximos días.

Cataluña y la Comunidad Valenciana podrían registrar máximas cercanas a los 42 ºC en algunos puntos, mientras que el ambiente húmedo continuará elevando la sensación térmica por encima de los valores que reflejen los termómetros.

Controlar la humedad

Ante este escenario, el meteorólogo considera que los sistemas de avisos deberían evolucionar para incorporar también la sensación térmica y no solo la temperatura máxima prevista.

A su juicio, ya existen modelos capaces de estimar conjuntamente la humedad y el calor que soportará cada territorio, lo que permitiría emitir alertas más ajustadas al riesgo real.

Los peligros de trabajar con humedad

Esta información sería especialmente útil para quienes trabajan al aire libre o realizan actividades físicas durante las horas centrales del día.

"Es muy peligroso trabajar al aire libre con la humedad muy elevada", advierte Pérez, convencido de que el calor húmedo representa un riesgo creciente en el litoral mediterráneo y que este tipo de episodios serán cada vez más habituales durante los veranos.