Castellfollit de la Roca, un pueblo construido sobre una pared de lava
El pueblo de España construido sobre una pared de lava: 50 metros de altura, calles medievales y una iglesia del siglo XIII
Una formación volcánica de cientos de miles de años sostiene un conjunto de calles estrechas, viviendas de piedra y un antiguo templo en Girona
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Cuenca es famosa en España por sus casas colgantes, pero hay un pueblo en Cataluña que está construido directamente sobre un acatantilado de lava y suspendido sobre el vacío.
Las casas se levantan sobre una estrecha pared de roca basáltica de más de 50 metros de altura y casi un kilómetro de longitud, una formación creada por antiguas coladas de lava y posteriormente modelada por los ríos Fluvià y Toronell.
Sobre este accidente geológico se encuentra un casco antiguo de origen medieval, con calles estrechas, casas construidas con piedra volcánica y la antigua iglesia de Sant Salvador. Su nombre, Castellfollit de la Roca.
La imagen del pueblo desde el entorno del río permite entender la particularidad de su emplazamiento. La pared sobre la que se asienta no es una formación rocosa convencional, sino el resultado de la actividad volcánica que afectó a esta zona de la actual Garrotxa hace cientos de miles de años.
Dos coladas de lava bajo el pueblo
La pared basáltica se formó a partir de la superposición de dos coladas de lava. La primera tiene unos 217.000 años y procede de la zona de Batet, mientras que la segunda, originada en los volcanes de Begudà, tiene aproximadamente 192.000 años.
Al enfriarse, la lava se transformó en basalto, una roca de gran dureza que adoptó diferentes formas según el proceso de enfriamiento, contracción y fracturación. Con el paso del tiempo, los ríos Fluvià y Toronell fueron erosionando los materiales que rodeaban estas coladas.
Un pueblo dentro de un parque
El resultado es el riscal sobre el que se encuentra actualmente el núcleo urbano. Castellfollit de la Roca forma parte del Parque Natural de la Zona Volcánica de la Garrotxa, integrado por once municipios.
La propia configuración del terreno condicionó también la estructura del pueblo. El núcleo antiguo ocupa la parte superior de la pared y conserva una trama de plazas y calles estrechas de origen medieval. Muchas de las viviendas tradicionales están construidas con piedra volcánica extraída de la zona.
Vista de Castellfollit de la Roca CANVA
Uno de los puntos para recorrer el núcleo histórico es la plaza-mirador Josep Pla, situada en uno de los extremos de la pared basáltica. Hasta 1961 este lugar fue el cementerio del pueblo, antes de que se trasladara a su emplazamiento actual.
Desde este punto se puede observar tanto la disposición del casco antiguo como la posición elevada que tuvo el asentamiento desde el punto de vista defensivo.
Un casco medieval sobre el precipicio
El recorrido por el barrio viejo conduce hasta la antigua iglesia de Sant Salvador. La primera documentación conocida del templo se remonta al siglo XIII, aunque el edificio actual es fruto de distintas reconstrucciones. Conserva una ventana románica tardía y varios sillares de basalto reutilizados, mientras que el conjunto presenta elementos de estilo renacentista tardío.
Víctima de terremotos
La historia del edificio está marcada también por los conflictos y desastres que afectaron al municipio. Los terremotos de 1428 destruyeron la iglesia y causaron la muerte de una cuarta parte de la población.
En aquel momento había unos 60 hogares, equivalentes a alrededor de 300 habitantes. Posteriormente, el templo volvió a sufrir daños durante diferentes conflictos y fue destruido durante la Guerra Civil.
Castellfollit a lo lejos
Después de la guerra se decidió construir una nueva iglesia en la zona moderna del municipio y abandonar el antiguo templo. En la década de 1980, una iniciativa de los vecinos permitió recuperar el edificio como centro cultural, combinando elementos contemporáneos como el vidrio y el hierro con la piedra original.
La formación geológica también puede contemplarse desde abajo. Existe un itinerario por los riscos de Castellfollit de la Roca que comienza cerca de la carretera GI-522 y desciende hacia el Fluvià.
Castellfollit de la Roca Patronat de Turisme Costa Brava Girona
El recorrido atraviesa zonas de huertos instalados sobre antiguas terrazas fluviales, sigue junto al río y cruza posteriormente el Toronell antes de iniciar el ascenso hacia el núcleo antiguo.
El tramo final conduce por el Camí Vell hasta la antigua iglesia de Sant Salvador. De esta manera, el recorrido permite observar la pared desde diferentes perspectivas y entender la relación entre las coladas volcánicas, los dos ríos y el asentamiento medieval que se desarrolló sobre la parte superior.