Vistas de la iglesia de Sant Jaume de Frontanyà

Vistas de la iglesia de Sant Jaume de Frontanyà

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El pueblo más pequeño de Cataluña: tiene 25 habitantes, una joya románica y montañas infinitas

El esplendor del municipio decayó tras la secularización del priorato en 1595, aunque su iglesia parroquial sigue siendo un emblema del románico catalán

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Los pueblos de montaña siempre sufren el mismo problema: la despoblación. Como mucho, tienen picos estacionales, pero poco más.

Un caso claro es el de Sant Jaume de Frontanyà que, sin ser un pueblo del Pirineo, sino de la provincia de Barcelona, vive la situación opuesta a la de la capital.

El municipio tiene todas las casas ocupadas y, aun así, es el pueblo menos poblado de Cataluña: apenas cuenta con 25 habitantes.

La localidad está bien así; no quiere ni puede crecer más, por razones geográficas y urbanísticas. Aunque son las primeras las que más pesan.

Dónde está

Está ubicado en el Berguedà, entre valles profundos y bosques densos. La cumbre del Pedró de Tubau se alza como el punto más elevado de la zona, con 1.542 metros de altitud, actuando como una atalaya natural sobre el horizonte.

Es precisamente esta falta de terreno la que hace imposible construir más viviendas y la que lo convierte en un lugar tan pequeño como excepcional. Es, realmente, un oasis en medio de tanta especulación inmobiliaria, y sus encantos parecen un espejismo.

Historia

Su historia es igual de fascinante que su naturaleza y está intrínsecamente ligada a su monasterio, fundado como un priorato de canónigos agustinianos en el siglo XI.

La población pertenecía a la baronía de Mataplana, pero gozaba de una notable independencia gracias a los privilegios otorgados por el monasterio, que tenía jurisdicción civil y criminal sobre el territorio.

Vistas de Sant Jaume de Frontanyà

Vistas de Sant Jaume de Frontanyà

El esplendor del municipio decayó tras la secularización del priorato en 1595, aunque su iglesia parroquial sigue siendo un emblema del románico catalán.

Otro de sus principales atractivos patrimoniales e históricos es la iglesia de Sant Jaume. Consagrada en el año 905, fue reconstruida en el siglo XI y destaca por su singular arquitectura románica.

La iglesia

De planta de cruz latina, su cimborio poligonal de doce caras es un ejemplo excepcional de la época y sirvió de modelo para la reconstrucción de la basílica de Ripoll.

Los tres ábsides, decorados con arcuaciones lombardas, forman un conjunto de gran armonía estética. En su interior se conservan valiosas piezas de arte, como un frontal de altar del siglo XIII y un retablo dedicado al apóstol Santiago.

Las casas del pueblo

El pueblo, formado por una veintena de casas dispuestas en dos calles principales, es un remanso de tranquilidad. Además de la iglesia, el municipio alberga otras joyas arquitectónicas y naturales.

El Santuari dels Oms, al suroeste, es uno de sus puntos de interés más destacados. Reconstruido en el siglo XVIII, este templo fue un importante centro de devoción popular desde la Edad Media.

@pol.frauca

Sant Jaume de Frontanyà, el pueblo más pequeño de Cataluña!

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También merecen una visita la iglesia prerrománica de Sant Esteve de Montner, situada en las cercanías de la masía de Tubau, y Santa Eugènia de Solls, una pequeña iglesia que data del siglo XIV.

Luego está el entorno pirenaico que rodea este increíble pueblo. La naturaleza ofrece numerosas rutas para senderistas y amantes del aire libre.

La iglesia

La riera de Merlès y los torrentes de la zona forman un paisaje idílico, mientras que los visitantes pueden explorar caminos que conectan el pueblo con localidades cercanas como la Pobla de Lillet o Gombrèn.

Durante los meses más cálidos, Sant Jaume recibe a excursionistas y visitantes que buscan escapar del bullicio de las ciudades.

Un futuro incierto

El despoblamiento ha afectado profundamente a Sant Jaume de Frontanyà, que en el siglo XVIII llegó a albergar hasta 800 habitantes.

Aunque su población se redujo drásticamente a lo largo de los siglos XIX y XX, el interés turístico y las iniciativas para restaurar algunas casas han dado un pequeño respiro al municipio.

Iglesia de Sant Jaume de Frontanyà

Iglesia de Sant Jaume de Frontanyà TURISME DE CATALUNYA

Sin embargo, los desafíos siguen siendo enormes, con una economía local limitada a la agricultura de subsistencia y una actividad ganadera cada vez más reducida.

A pesar de todo, Sant Jaume mantiene vivas sus tradiciones. La fiesta mayor, celebrada el 25 de julio, atrae a vecinos y visitantes con actos que incluyen la entrega de una flor de nieve natural como símbolo de identidad local.

Además, la Fira dels Reis, recuperada en 1978, sigue siendo un importante punto de encuentro para la comunidad.

Cómo llegar

Para llegar a Sant Jaume de Frontanyà desde Barcelona en coche, se toma la C-58 en dirección a Sabadell y Terrassa y se continúa hasta enlazar con la C-16 en dirección a Manresa y Berga, para después seguir por la C-26 hacia Ripoll.

Se continúa por esta carretera hasta encontrar el desvío señalizado hacia Sant Jaume de Frontanyà, que conduce por una carretera local hasta el núcleo del pueblo. El trayecto tiene una duración aproximada de una hora y 45 minutos.