El pueblo refugio de Àngel Llàcer, Sant Cugat

El pueblo refugio de Àngel Llàcer, Sant Cugat CRÓNICA GLOBAL

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El pueblo español que se ha convertido en el refugio perfecto de Àngel Llàcer: monasterio del siglo XII y bodega modernista a 17 km de Barcelona

Sus atractivos, además, van más allá de estar apartado de la gran ciudad y conectado con la montaña: su patrimonio es su gran baza

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Àngel Llàcer ha vuelto a la televisión tras pasar meses apartado de las cámaras por problemas de salud. Y ha llegado cargado de energía. No solo ha regresado a Tu cara me suena, también está a punto de presentar un nuevo programa en La Sexta. ¿Adicto al trabajo? Tal vez. O, simplemente, descansado.

Tiene con qué: desde hace años ha encontrado su refugio. Está a apenas 17 kilómetros de Barcelona y está considerado uno de los municipios con mayor renta de Cataluña: Sant Cugat del Vallès.

Allí es fácil encontrar la paz. El municipio tiene unos 95.000 habitantes y está separado del bullicio de la capital catalana por la sierra de Collserola.

Los atractivos de Sant Cugat

Sus atractivos, además, van más allá de estar apartado de la gran ciudad y conectado con la montaña. Su patrimonio es su gran baza.

El corazón histórico del municipio gira en torno al Monasterio de Sant Cugat, uno de los conjuntos monásticos más importantes del antiguo Condado de Barcelona.

El monasterio

Su claustro románico, fechado en el siglo XII, está considerado una de las grandes joyas del arte medieval europeo.

Los 144 capiteles que lo rodean, todos distintos entre sí, narran escenas bíblicas, episodios cotidianos y motivos simbólicos que invitan a una observación detenida. El espacio, además, conserva una atmósfera de recogimiento ideal para encontrar la calma.

Monaterio de Sant Cugat

Monaterio de Sant Cugat WIKIPEDIA

Aunque, si por algo destaca este monasterio, es por su gran rosetón de más de ocho metros de diámetro. Una construcción que, además de estar descentrada, refleja la transición entre el románico y el gótico.

Más allá del monasterio, Sant Cugat ofrece otros vestigios de su pasado. El puente de Can Vernet, un acueducto de origen medieval construido en el siglo XIV, es uno de los ejemplos más representativos de la ingeniería hidráulica de la época.

Bodega modernista

El recorrido por la ciudad también permite descubrir su vertiente modernista. La bodega cooperativa diseñada por Cèsar Martinell, discípulo de Antoni Gaudí, aporta una nota de innovación arquitectónica.

Concebida como una auténtica “catedral del vino”, destaca por sus arcos parabólicos y su estructura funcional, que reflejan la influencia del modernismo catalán en la arquitectura industrial.

Conexión con Collserola

El entorno natural es otro de los grandes atractivos de Sant Cugat. El municipio se abre directamente al Parc Natural de Collserola.

Caminos forestales, senderos y áreas de recreo permiten adentrarse en un paisaje donde predominan los pinares y las encinas. Y, en medio de todo esto, se encuentra el Pi d’en Xandri, un árbol monumental convertido en símbolo local que resume el vínculo entre la ciudad y su entorno natural.

Esta relación con la naturaleza influye también en el estilo de vida de sus habitantes. Los datos del Instituto Nacional de Estadística sitúan a Sant Cugat entre los municipios con mayor esperanza de vida de España, superando la media catalana.

La dimensión cultural completa el perfil del municipio. Espacios como el Teatre-Auditori Sant Cugat mantienen una programación estable durante todo el año, con espectáculos que a menudo proceden de Barcelona.

Cómics y anticuarios

A ello se suma el Museu del Còmic i la Il·lustració, un proyecto singular que reivindica el valor artístico de este género y lo acerca tanto a especialistas como al público general.

En paralelo, propuestas como Mercantic, un mercado permanente de antigüedades y objetos vintage, añaden un componente alternativo que atrae a visitantes interesados en el diseño, la decoración y la cultura de segunda mano.

Cómo llegar

Otra de las ventajas de esta ciudad es su proximidad con Barcelona. Se tarda entre 20 y 30 minutos en llegar, ya sea en coche o en tren. Con los Ferrocarrils de la Generalitat de Catalunya (FGC), se puede tomar la línea S1 o S2 desde Plaza Cataluña y, en unos 25 minutos, se llega al centro. Además, las frecuencias son regulares, con trenes cada 10-15 minutos en horario habitual.

En coche, el trayecto desde Barcelona a Sant Cugat se realiza a través de la autopista C-16 o los túneles de Vallvidrera, según las preferencias del conductor. El tiempo estimado es de aproximadamente 20 minutos. Existe también la posibilidad de acceder por la carretera C-58 y la B-30, que conectan con las principales arterias de la comarca, aunque el recorrido es algo más largo.