El Faig Pare

El Faig Pare

Viajes

La ruta española por las montañas de Tarragona que lleva a las puertas del infierno: árboles míticos, vistas de vértigo y leyendas llenas de misterio

Da la impresión de estar cruzando un umbral, casi una puerta abierta en la montaña

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El Parc Natural dels Ports es una de las zonas de montaña más conocidas de Tarragona. Aquí hay rutas, senderos e itinerarios de todo tipo, algunos con un marcado aire de misterio.

Uno de estos caminos es el que une la Punta de l’Àliga, el Portell de l’Infern, el Refugi de la Font Ferrera y el Faig Pare, uno de los enclaves más sugerentes del macizo.

Su atractivo no depende únicamente del esfuerzo físico o de la belleza del paisaje. También las leyendas y los mitos populares asociados a algunos de sus enclaves más conocidos contribuyen a su magnetismo. Se habla incluso de un supuesto portal al infierno.

El recorrido transcurre por un territorio en el que la montaña marca el ritmo y donde la diversidad del entorno sorprende por contraste. En pocos kilómetros, el excursionista pasa de crestas abiertas y vistas amplias a rincones húmedos y sombríos en los que la vegetación gana densidad.

Primera parada

La Punta de l’Àliga, en el entorno de Ulldecona, funciona como uno de los accesos a esta ruta de montaña.

Desde allí, el camino va ganando altura y atraviesa un sector donde el relieve empieza a mostrar el tipo de geología que define a Els Ports: paredes calcáreas, pendientes exigentes y pasos estrechos que obligan a avanzar con atención.

La puerta del infierno

Aunque uno de los puntos más reconocibles del itinerario es el Portell de l’Infern, cuyo nombre ya impacta. ¿Es una entrada al infierno? No, más bien un paso natural entre paredes de roca que canaliza el aire, estrecha la perspectiva y modifica la percepción del espacio.

Lo que sí ocurre es que, desde dentro, da la impresión de estar cruzando un umbral, casi una puerta abierta en la montaña. Esto ha hecho que esté envuelto en relatos y leyendas populares, muchas de ellas vinculadas a días de niebla o a travesías nocturnas en las que el terreno podía resultar especialmente confuso e incluso inquietante.

Portell de l'infern

Portell de l'infern

La tradición oral ha convertido este paso en un lugar con aura propia. En la memoria popular de la zona, el Portell de l’Infern aparece asociado a riesgos, extravíos y fenómenos difíciles de explicar.

Las historias de luces entre las rocas o ecos que desorientaban al viajero forman parte de un imaginario que no necesita pruebas para mantenerse vivo.

Un lugar donde detenerse

A medida que la ruta avanza, el bosque se impone sobre la roca y el ambiente cambia por completo. En ese contexto aparece el Refugi de la Font Ferrera, uno de los puntos más reconocibles para quienes recorren Els Ports en travesías largas.

Aquí uno puede detenerse, tomar algo, comer e incluso quedarse a dormir. Este refugio dispone de servicio de restauración y de varias habitaciones con capacidad para unas 40 personas, que pueden alojarse allí y pasar unos días en grupo o en familia.

Un árbol especial

Desde allí parten esta y otras rutas. La más conocida de todas es la que lleva a un árbol mítico: el Faig Pare. Este haya monumental crece en una zona especialmente húmeda del macizo, algo poco habitual en este rincón de Cataluña, lo que también contribuye a su halo de misterio.

Además, está parcialmente oculto en el bosque, lo que añade una nueva capa de simbolismo. De ahí que haya generado historias sobre espíritus del bosque o que se le atribuya una supuesta energía especial.

Es normal: en la tradición del lugar, los bosques de hayas como este han sido vistos como espacios antiguos y casi sagrados. Alrededor del Faig Pare se han transmitido narraciones en las que la naturaleza adquiere voluntad propia y los árboles parecen conservar memoria.

Algunas versiones populares sugieren incluso que quien permanece demasiado tiempo bajo su copa pierde la noción del tiempo. Aunque, en realidad, la sombra que ofrece y la calma del entorno invitan precisamente a eso, a olvidarse de todo.