Vista aérea de Cardet

Vista aérea de Cardet CENTRE ROMÀNIC DE LA VALL DE BOÍ

Viajes

El pueblo español de sólo 5 habitantes que puedes recorrer a pie: es Patrimonio de la Humanidad y tiene una cripta del siglo XI

Sus casas de piedra con tejados de pizarra y las calles empinadas que las unen se ven en pocos minutos

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Hay pueblos que, aunque sean de una belleza increíble, nadie quiere vivir en ellos. Este es el problema de la España vaciada. No hay comunidad autónoma que se salve de este éxodo rural y Cataluña no es una excepción.

Un caso claro se encuentra en Cardet (Lleida). A pesar de estar en uno de los lugares más conocidos del Pirineo catalán, la Vall de Boí, este pequeño núcleo de montaña ha quedado completamente despoblado. En cambio, es de una belleza bucólica.

El municipio conserva el aspecto de una aldea medieval casi intacta. Sus casas de piedra con tejados de pizarra y las calles empinadas que las unen se recorren en pocos minutos a pie y dan una idea de cómo es y fue la vida allí.

Sencilla no es. Hay que tener en cuenta que Cardet se encuentra a unos 1.193 metros de altitud y la vida es muy tranquila. Solo hay cinco vecinos registrados y un caserío muy reducido.

Patrimonio de la UNESCO

Pero aquí el protagonismo no es de la gente, sino del silencio, de la naturaleza, de la arquitectura tradicional y de las vistas abiertas sobre el valle.

A pesar de ser menos conocido que Taüll o Erill la Vall, Cardet forma parte del conjunto románico de la Vall de Boí, uno de los grandes tesoros patrimoniales de Cataluña y reconocido como Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, gracias a su arquitectura románica.

Una iglesia muy especial

La principal referencia del pueblo es la iglesia de Santa Maria, uno de los edificios más peculiares del valle. A diferencia de otros templos románicos de la zona, la de Cardet no está rematada por una torre campanario esbelta, sino por una espadaña barroca, un rasgo que la distingue dentro del conjunto monumental.

El templo tiene una sola nave, cubierta con bóveda de arista en varios tramos, y un ábside semicircular que se ha convertido en uno de los elementos más llamativos del pueblo.

Santa Maria de Cardet.jpg

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Pero esta no es la única singularidad de Santa Maria de Cardet: su emplazamiento también es digno de mención. El edificio se levantó sobre una pendiente muy pronunciada, una circunstancia que obligó a elevar el ábside y a construir una pequeña cripta bajo él. Se trata de la única cripta de todo el conjunto románico de la Vall de Boí.

Pero aún hay más: esa adaptación al terreno hace que el ábside parezca flotar sobre el pueblo desde determinados ángulos. Visto desde abajo, la iglesia ofrece una imagen muy poco habitual, casi suspendida sobre la ladera.

Cómo es el pueblo

Ya solo por esta mezcla de arquitectura y topografía, una visita a Cardet ya vale la pena. Y, pese a su valor histórico y artístico, Cardet no es un destino masificado ni dispone de una oferta turística amplia.

No tiene hoteles ni restaurantes propios, y buena parte de quienes lo visitan se alojan o comen en localidades cercanas como Barruera o Erill la Vall. Claro que esa ausencia de servicios también forma parte de su identidad: garantiza a sus pocos vecinos la calma intacta de Cardet.

Cómo llegar

Es cierto que su acceso no es sencillo. Si bien las carreteras están en buen estado, el trayecto es largo. Desde Lleida, sin ir más lejos, son dos horas. Hay que ir por la N-230 y desviarse en Pont de Suert por la L-500, que asciende directamente a la Vall de Boí.

Si se va desde Barcelona, el viaje ya supera las tres horas y cuarto. El camino es el mismo, solo que hay que llegar hasta Lleida, ya sea por la AP-2 o por la A-2. Aunque, si se prefiere, se puede ir por la C-16 hasta Manresa, donde se enlaza con la C-25. Allí, a la altura de Calaf, se sigue por la C-1412b y, al llegar a Tremp, se toma la C-13 que conecta con la N-260 en el Pont de Suert.