Las montañas de Barcelona no se acaban en Collserola o en el Montseny. Tampoco en la Mola, una de las rutas de senderismo más transitadas del Parque Natural de Sant Llorenç del Munt i l’Obac.
Pero, precisamente, en este entorno, se esconde un misterio. Una grieta enorme abierta en la montaña. Y no es una cueva, sino un gran socavón que pilla desprevenido a quien no lo conoce.
Conocido como El Avenc de l’Alzina Teresa, este agujero, de tamaño considerable, es una prueba más de la fragilidad de la tierra y, también, de sus misterios.
No es único en el macizo de Sant Llorenç del Munt, conocido por sus características cimas de perfiles recortados y sus canales de vegetación exuberante.
Origen de la grieta
En sus entrañas hay todo un laberinto de piedra con más de 170 cavidades catalogadas en la zona. Eso sí, el Avenc de l’Alzina Teresa destaca por su ubicación, en el suelo, como si fuera una grieta.
Para entender la existencia de esta cavidad, es necesario retroceder millones de años. A diferencia de los sistemas kársticos de los Pirineos, formados mayoritariamente por roca caliza pura, Sant Llorenç está compuesto por conglomerado.
Cómo es
Esta roca, formada por cantos rodados unidos por un cemento natural, responde de manera distinta a la erosión.
No es por un río subterráneo que ha excavado una galería, sino por un proceso de fracturación y disolución de la matriz de la roca.
La morfología de la sima es una boca alargada que se abre en el suelo del bosque como una herida en la tierra. Una herida de siete metros de largo por dos de ancho.
Lo curioso es que la luz del sol logra penetrar en su interior con mayor facilidad que en otras cavidades más estrechas. Este aporte lumínico, sumado a la humedad retenida en el fondo, le da un toque especial.
Medidas polémicas
La luz ha permitido que las paredes de la sima estén completamente recubiertas de un tapiz de musgo de un verde intenso. Lo mejor es el contraste que crea con los tonos rojizos del terreno.
Uno de los aspectos más curiosos que rodean a esta cavidad es la discrepancia histórica sobre sus dimensiones. En la emblemática "Guía Monográfica de Sant Llorenç del Munt", publicada en 1935 por el Centro Excursionista de Terrassa, se le otorgaban 12 metros de profundidad.
La profundidad de la grieta
Durante décadas, los mapas y guías mantuvieron esta cifra, alimentando una percepción de la sima como un pozo más imponente de lo que realmente es. Sin embargo, las exploraciones modernas y las mediciones con equipos de precisión han corregido este dato.
La realidad es que el Avenc de l’Alzina Teresa alcanza apenas los 6 o 7 metros de profundidad. Esta diferencia se explica, según los expertos, no solo por posibles errores de medición en el pasado, sino también por el proceso natural de colmatación.
El suelo de la sima está compuesto por arena y detritus vegetales (hojas, ramas y tierra que caen desde la superficie...), lo que sugiere que, con el paso de los siglos, la cavidad se ha ido rellenando lentamente, acortando su distancia vertical.
En cualquier caso, la grieta está. Y su tamaño, sea más o menos, impresiona de todas las maneras. Aunque, desde el punto de vista de la espeleología, esta sima es considerada una cavidad "amable".
Cómo llegar
Son muchos los excursionistas que se acercan a verla al caminar por los alrededores de la zona de La Mata. El problema es que hay que estar atento al suelo; es fácil pasar por alto la entrada si se abandona el sendero principal, ya que la vegetación y la propia inclinación del terreno pueden ocultar el borde de la grieta.
No obstante, asomarse a su boca, siempre con la debida distancia de seguridad, es muy tentador. Además, permite comprender la estructura "hueca" del macizo y sus debilidades.
Preservación y respeto
El Avenc de l’Alzina Teresa es un ecosistema frágil. A pesar de no tener una continuidad horizontal, sirve de refugio para pequeños invertebrados y anfibios que buscan la humedad constante del fondo.
Por eso, el auge del senderismo fotográfico y la cantidad de personas que se acercan, tocan e incluso juegan puede ser un peligro para este pequeño ecosistema que vive en esta misteriosa grieta.
