El Delta del Ebro es uno de los espacios naturales más singulares de Cataluña y de todo el Mediterráneo occidental. Protegido como Parque y Reserva, guarda rincones increíbles.
Su paisaje, modelado por el agua del río y la entrada del mar, la actividad agrícola, el viento y los temporales, se puede explorar sin problema. Pero solo los más avispados se animan a descubrir estos lugares menos conocidos.
Uno de los más bonitos es el llamado Els Ullals de Baltasar. Este nombre hace referencia a un conjunto de manantiales de agua dulce situados en el término municipal de Amposta. Técnicamente, son puntos de surgencia de aguas subterráneas que brotan de manera natural en una zona dominada por arrozales.
Estas aguas proceden de los acuíferos alimentados por las sierras próximas, como el Montsià, Els Ports y la sierra de Boix-Cardó.
Estanques y manantiales
La presión del subsuelo hace que el agua aflore en superficie formando pequeños estanques circulares de diferentes tamaños, algunos de ellos con notable profundidad y una transparencia poco habitual en el Delta.
En este entorno se han identificado más de 50 ullals o manantiales, con diámetros que oscilan entre medio metro y 50 metros, y profundidades que pueden alcanzar hasta los nueve metros.
La ruta
El conjunto conforma un ecosistema de gran interés ambiental, ya que la entrada constante de agua dulce favorece la presencia de especies acuáticas, aves y vegetación propia de ambientes húmedos.
Para conocer estos manantiales, hay habilitada una ruta, el llamado Itinerari dels Ullals. Se trata de un recorrido circular de escasa longitud y dificultad que permite descubrir estos espacios a través de senderos llanos y pasarelas de madera.
Ruta dels Ullals de Baltasar
Una de sus principales particularidades es su accesibilidad: es una de las pocas rutas del Delta del Ebro que pueden realizarse a pie, en bici e incluso en silla de ruedas durante todo el recorrido.
El itinerario se completa en aproximadamente una hora y no presenta desniveles ni obstáculos técnicos, por lo que se considera más un paseo interpretativo que una excursión de senderismo convencional.
El itinerario
El recorrido está equipado con varias pasarelas, una de ellas suspendida directamente sobre el agua. Aquí se pueden observar los manantiales o ullals desde una perspectiva cercana, sin invadir el espacio natural.
Junto al itinerario principal se encuentra el Bosc de la Ribera, un segundo recorrido que discurre por el bosque de ribera contiguo a los estanques.
Senderos
Ambos itinerarios se enlazan fácilmente desde la zona de aparcamiento, situada a escasos metros, y pueden realizarse de manera consecutiva sin apenas transición entre uno y otro. En conjunto, las dos rutas suman poco más de tres kilómetros.
La visita a Els Ullals de Baltasar puede completarse con otros puntos de interés cercanos que ayudan a comprender la diversidad paisajística del Delta del Ebro.
Ullals del Baltasar
Uno de ellos es la Punta del Fangar, un extenso sistema dunar que conduce hasta el faro del mismo nombre.
El sendero atraviesa un entorno de contrastes, donde las dunas de arena conviven con las aguas del Mediterráneo, ofreciendo una de las imágenes más características del Delta.
Puntos de interés
Otro enclave destacado es la Torre de Sant Joan, también conocida como Torre de Bolitx. Construida en el siglo XVI, formaba parte del sistema defensivo del litoral destinado a proteger la costa de los ataques de corsarios berberiscos.
Aunque no forma parte directa de la ruta de Els Ullals, su proximidad la convierte en una visita complementaria habitual.
Cómo llegar
El lugar se encuentra a dos horas y media de Barcelona, pero merece la pena recorrerlas para disfrutar de este espacio natural.
Se accede por la AP-7, se toma la salida 42 y se continúa por la N-340 hasta l’Aldea. Desde allí, se sigue por la TV-3421 hacia Deltebre, cruzando el puente sobre el río Ebro, y luego por la T-342, que bordea la zona húmeda.
Dónde aparcar
El acceso a Els Ullals de Baltasar se realiza por la carretera TV-3408, con un desvío señalizado cerca de la Torre de l’Oriola.
El aparcamiento es de tierra y gratuito, y suele registrar una afluencia moderada incluso los fines de semana, especialmente si la visita se realiza a primera hora de la mañana.
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