El estrés del trabajo y de las fiestas hace necesario el descanso. Más allá de las comilonas, las reuniones y los compromisos pueden ser estresantes y, si a eso se le suma la vuelta al trabajo, es mejor parar.
La naturaleza es un lugar idóneo para hacerlo, lejos del ruido y del ritmo acelerado del día a día. Por eso, escaparse, aunque sea un fin de semana, a un entorno así es recomendable.
Cataluña, con los Pirineos tan cerca, ofrece varias opciones. Son muchos los alojamientos que brindan esta posibilidad; algunos, incluso, están pensados precisamente para eso: ofrecer silencio, paisaje y comodidad en un mismo espacio.
Uno de los lugares que responde a este planteamiento es el Parador de Vic-Sau. Lo hace combinando un edificio histórico, servicios de alto nivel y un entorno dominado por el agua y el bosque.
De masía a Parador
El establecimiento ocupa una antigua masía catalana rehabilitada, una construcción tradicional que conserva los elementos arquitectónicos propios del mundo rural.
Muros de piedra, volúmenes sobrios y una disposición integrada en el terreno definen un conjunto que mantiene su identidad original, pero adaptado a los estándares actuales de confort.
Restauración
La intervención arquitectónica ha respetado el carácter histórico del edificio, incorporando espacios amplios y luminosos que favorecen una estancia tranquila.
El parador dispone de varias zonas comunes diseñadas para disfrutar sin prisas. Los salones interiores ofrecen espacios cómodos para la lectura o la conversación, con grandes ventanales que permiten la entrada de luz natural.
Entrada del Parador Vic-Sau
Tampoco falta una propuesta gastronómica. El restaurante del Parador de Vic-Sau apuesta por una cocina de base catalana, con protagonismo del producto local y recetas tradicionales de la comarca de Osona.
Embutidos, carnes y platos de temporada conforman una carta pensada para reflejar la identidad gastronómica del territorio. El comedor, con amplios ventanales, permite disfrutar de las vistas mientras se come, reforzando la conexión entre interior y exterior.
Instalaciones
Estas instalaciones se complementan con terrazas exteriores orientadas al paisaje, desde las que se puede observar el entorno cambiante a lo largo del día.
La piscina exterior, rodeada de vegetación, se integra de forma discreta en el conjunto y es uno de los servicios más utilizados durante los meses de verano.
Habitaciones
A estas comodidades hay que añadir las habitaciones. Los dormitorios son uno de los puntos fuertes del parador.
Se trata de estancias amplias, bien distribuidas y pensadas para el descanso prolongado. Están equipadas con baño completo, climatización, televisión y un mobiliario funcional de líneas sencillas.
La decoración apuesta por tonos neutros y materiales naturales, y algunas habitaciones cuentan con vistas directas al pantano de Sau, uno de los más conocidos y singulares de Cataluña.
Y es que el entorno natural es uno de los grandes protagonistas de la experiencia. La presencia del pantano de Sau marca el paisaje y ofrece una sensación constante de amplitud y tranquilidad.
Un lugar emblemático
El embalse, que obligó a destruir un pueblo, mantiene en sus profundidades una iglesia medieval, cuyo campanario sirve ahora de medidor del estado de sequía de Cataluña: cuanto más se deja ver, es señal de que las reservas de agua escasean.
Más allá de Sau, hay muchas otras zonas por conocer. Desde el propio alojamiento parten caminos y senderos que permiten realizar paseos a pie o rutas de senderismo de baja y media dificultad.
El pantano de Sau
El paisaje combina zonas boscosas, espacios abiertos y miradores naturales desde los que se obtienen panorámicas del embalse y de las sierras cercanas.
Al paisaje se le suman las posibles escapadas culturales a núcleos próximos. Vic concentra buena parte del patrimonio histórico de la comarca, con un casco antiguo bien conservado, edificios religiosos y una actividad comercial y gastronómica destacada.
Qué hacer
En los alrededores también se encuentran enclaves de interés, como antiguos monasterios y pequeñas poblaciones de origen medieval que mantienen su estructura tradicional y su ritmo pausado.
Además del turismo de ocio, el Parador de Vic-Sau cuenta con infraestructuras orientadas a estancias profesionales. Dispone de salas para reuniones y eventos, lo que permite acoger encuentros de trabajo, jornadas corporativas o actividades institucionales en un entorno no urbano.
Cómo llegar
No es un lugar tan alejado de las grandes ciudades como para no celebrar allí algún acto, pero sí lo suficiente para poder escapar del ruido y desconectar un poco.
El Parador de Vic-Sau se encuentra a tan solo una hora de Barcelona. Basta con tomar la C-17 y, al llegar a Vic, tomar el desvío hacia Tavèrnoles y el pantano de Sau por la carretera BV-5213.
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