Lago de Banyoles

Lago de Banyoles WIKIPEDIA

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El pueblo con el lago más grande de la provincia de Girona: fue sede de los JJOO de Barcelona '92

La ciudad se encuentra a unos 120 kilómetros de Barcelona y a menos de 50 de la frontera francesa, lo que la convierte en un punto de conexión entre el litoral, el interior y el norte del país

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Situada entre la Costa Brava y los Pirineos, Banyoles ocupa una posición estratégica en el mapa gerundense, integrada en un triángulo de municipios y enclaves de alto valor histórico y paisajístico. La ciudad se encuentra a unos 120 kilómetros de Barcelona y a menos de 50 de la frontera francesa, lo que la convierte en un punto de conexión natural entre el litoral, el interior y el norte del país.

El núcleo urbano se asienta en la orilla oriental del lago que lleva su nombre, a 175 metros sobre el nivel del mar, en el extremo más oriental de la Cordillera Transversal. Su emplazamiento responde a una depresión de origen lacustre, encajada entre relieves bien definidos: al norte, los perfiles abruptos del cerro de la Mare de Déu del Mont; al oeste, la sierra de Rocacorba. Solo hacia el sur el paisaje se abre, dando paso a la llanura de Cornellà del Terri en dirección a la ciudad de Girona. El término municipal, de dimensiones reducidas -10,89 kilómetros cuadrados-, queda rodeado casi por completo por los municipios de Porqueres y Fontcoberta.

Clima de Banyoles

Desde el punto de vista climático, Banyoles presenta un carácter mediterráneo matizado por la influencia atlántica de la Garrotxa y la mayor humedad del Gironès. La temperatura media anual se sitúa en torno a los 14,9 grados, mientras que las precipitaciones son relativamente generosas, con registros que suelen oscilar entre los 700 y los 900 milímetros anuales.

Predominan los vientos del noroeste durante todo el año y los del sudeste en primavera y verano, asociados a la brisa marina, generalmente de intensidad moderada. El relieve que rodea la ciudad desempeña un papel clave en esta estabilidad climática, actuando como barrera frente a los vientos más húmedos y contribuyendo a suavizar las condiciones atmosféricas.

Lago de Banyoles

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Origen del lago

Numerosos investigadores coinciden en que el origen del agua del lago de Banyoles está vinculado a las filtraciones procedentes de las cuencas de los ríos Ter y Fluvià. Las investigaciones desarrolladas a lo largo del siglo XX confirmaron que se abastece, principalmente, a través de corrientes subterráneas, alimentadas por acuíferos situados al norte y al oeste, en el entorno de la Alta Garrotxa.

Fue subsede oficial de los Juegos Olímpicos de 1992 en la modalidad de remo y sede oficial del Campeonato Mundial de Remo en 2004.

El proceso de entrada del agua comienza en esta zona montañosa, donde el agua de lluvia se infiltra en el terreno y circula por una compleja red de conductos subterráneos conectados entre sí. Estas corrientes emergen posteriormente en distintos puntos, dando lugar a la cuenca lacustre, formada por los riachuelos de Espolla y Usall, la laguna de Sant Miquel de Campmajor y el propio lago de Banyoles.

Aunque el sistema subterráneo es la principal fuente de abastecimiento, también recibe aportaciones de agua superficial. Diversos riachuelos naturales, como Estunes, Vilà, Deus, Marquès, Tanyers, Castellana, Can Morgat y Lió, desembocan directamente en el lago y representan aproximadamente el 10 % del volumen total de agua que recibe este espacio natural.

Qué ver en Banyoles

Banyoles ofrece varios puntos de interés más allá del lago que merecen una visita ordenada y tranquila. Empieza por el Monestir de Sant Esteve, uno de los símbolos históricos de la ciudad, con un claustro sobrio y un ambiente muy ligado a los orígenes medievales del municipio. Desde allí, recorre el casco antiguo, con calles estrechas y casas de piedra que conducen a la Plaça Major, centro de la vida local, ideal para observar la arquitectura tradicional y el ritmo cotidiano de la ciudad.

Completa la visita con el Museu Darder, dedicado a las ciencias naturales y a la historia científica del municipio, que aporta un contexto cultural diferente y muy ligado al desarrollo intelectual de la zona. Si te interesa el patrimonio religioso, también, es recomendable la iglesia de Santa Maria dels Turers, de estilo gótico, integrada en el entramado urbano y, fácilmente, accesible durante el paseo.