El pequeño y desconocido pueblo de Lleida que conserva un castillo en ruinas y siglos de historia, Granyanella

El pequeño y desconocido pueblo de Lleida que conserva un castillo en ruinas y siglos de historia, Granyanella AJUNTAMENT DE GRANYANELLA

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El pequeño y desconocido pueblo de Lleida que conserva un castillo en ruinas y siglos de historia: su iglesia muestra ecos del monasterio de Poblet

El municipio no aparece en las guías aunque conserva una belleza sin igual

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El interior de Cataluña es ese gran desconocido. En los catálogos de viajes y otras guías turísticas, la costa se lleva toda la atención. Y, a veces, es mejor.

Si bien hay pueblos que están en riesgo por pertenecer a la Cataluña vaciada, también disfrutan de ciertas ventajas: conservan sus raíces, su esencia.

Tanto da que estén en ruinas: el trazado de sus calles o la sobriedad de sus edificios permiten entender la vida de otro modo. Granyanella es uno de esos lugares.

Con un tamaño reducido y una evolución urbana contenida, este municipio de Lleida conserva elementos patrimoniales que permiten leer, casi sin intermediarios, su día a día y varios siglos de historia.

Repoblación medieval

La documentación sitúa el origen de Granyanella en la Edad Media, en el contexto de la repoblación cristiana de la Cataluña interior.

En ese momento, el territorio de la Segarra se estructuró a partir de pequeños núcleos fortificados, vinculados a la explotación agrícola y al control del espacio.

Calles de Granyanella

Calles de Granyanella SOM SEGARRA

Nunca fue un gran centro comercial ni administrativo. La función de Granyanella fue esencialmente rural. Este factor, que aún se mantiene, condicionó su crecimiento, aunque le ha permitido conservar una escala urbana muy próxima a la original.

El origen de todo está en su castillo en ruinas. Situado en la parte más elevada del núcleo, a pesar de su estado se percibe su función defensiva en los restos de murallas y estructuras que se conservan.

Fortaleza abandonada

Desde esta posición dominante se controlaba el entorno agrícola y los caminos que atravesaban la zona. Con el paso del tiempo y la pérdida de valor estratégico, la fortaleza fue abandonada, pero su presencia sigue marcando el perfil del pueblo y recordando su origen medieval.

El casco antiguo de Granyanella se caracteriza por un trazado sencillo y compacto, formado por calles cortas y estrechas, adaptadas a la topografía del terreno. No existe una gran plaza central, sino pequeños espacios abiertos que articulan la circulación y la vida cotidiana.

La vivienda

Las viviendas tradicionales mantienen elementos propios de la arquitectura rural de la Segarra: muros de piedra, portales adintelados, cubiertas de teja y volúmenes funcionales.

En muchas casas aún se reconocen antiguos usos agrícolas, como corrales o almacenes integrados en la estructura doméstica.

La iglesia de Sant Salvador

Uno de los principales referentes patrimoniales del municipio es la iglesia parroquial de Sant Salvador. Construida sobre un templo anterior, el edificio actual es el resultado de diversas fases constructivas que se sucedieron a lo largo de los siglos.

Su arquitectura se caracteriza por una sobriedad formal y una clara primacía de la piedra, con una ornamentación muy contenida. Este lenguaje constructivo recuerda a la tradición cisterciense.

Casas de Granyanella

Casas de Granyanella SOM SEGARRA

Para muchos, esta estructura se asemeja a otros grandes conjuntos monásticos del interior de Cataluña, como el monasterio de Poblet. Eso sí, la iglesia es de una escala mucho más modesta y con una función estrictamente parroquial.

A pesar de su tamaño, durante siglos la iglesia fue, y aún es, el principal punto de referencia religiosa y social del pueblo, articulando la vida comunitaria de Granyanella.

Núcleos dispersos

La relación entre el castillo, la iglesia y el entorno agrícola permite una lectura clara del territorio: defensa, culto y producción formaban un sistema integrado que daba sentido al asentamiento.

Y es que, más allá de los edificios, el entorno agrícola que rodea Granyanella es una pieza clave para entender su historia. Campos de cereal, suaves colinas y caminos rurales dibujan un paisaje que apenas ha cambiado en su estructura básica durante siglos.

Masías aisladas

Y, entre medias, la sorpresa de pequeñas poblaciones que conforman el término municipal de Granyanella y que resultan de gran atractivo: Fonolleres, la Curullada, la Móra o Tordera.

Este sistema de pequeñas poblaciones y masías aisladas también habla de la historia y de la economía, basada en la agricultura de secano y la ganadería.

Por eso, la visita a Granyanella se basa en recorrer el núcleo, identificar los vestigios del castillo, observar la iglesia y comprender la relación entre el pueblo y su paisaje. Pasear por sus calles y su entorno explica mucho.

Un pueblo pequeño, discreto y poco conocido como este conserva, en piedra, ruina y campos, las claves de su historia.

Cómo llegar

Granyanella es de fácil visita. Se halla a 45 minutos de Lleida. Basta con coger la A-2 en dirección a Barcelona y tomar la salida señalizada hacia Granyanella / la Curullada, que conecta con la red de carreteras locales del municipio.

Desde Barcelona, el camino es el mismo, por la A-2 pero en dirección a Lleida. Tras pasar Igualada y Cervera, se accede al término municipal de Granyanella y en una hora y cuarto se llega.