Paseo marítimo de Sant Pol de Mar

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Ni Canet ni Arenys: este es el mejor pueblo donde relajarse este mes de junio

Con playas de todos los tamaños y para todos los públicos, este rincón de la costa de Cataluña es un paraíso para los más gourmets

28 mayo, 2024 11:40

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Con tantos kilómetros de costa que tiene Cataluña es difícil quedarse con sólo un lugar. Todas las playas tienen su qué y los pueblos de sus alrededores son de una belleza impresionante. Los catalanes se suelen dividir entre la Costa Brava y la Costa Dorada, pero la Costa Central o del Maresme esconde también unos lugares increíbles.

Se puede hablar de Masnou, Canet, Caldetes o Arenys, pero en este caso, vamos a centrarnos en un municipio que goza de unas vistas privilegiadas al Mediterráneo. Sus casas blancas, si orografía y su paseo marítimo siempre garantizan una imagen de postal. Ese lugar es Sant Pol de Mar.

Dónde está 

A una hora en tren de Barcelona, esta tradicional localidad de pescadores se ha convertido en el paso de los años no sólo en un lugar donde disfrutar de buenas playas, también de buenos restaurantes.

Todo ello, lo ha llevado a ser destacado por National Geographic como uno de los pueblos más bellos de España. Y hay razones para ello.

Las playas de Sant Pol

No vamos a descubrir nada si comentamos que uno de los principales atractivos de Sant Pol son sus playas, un paraíso para los amantes del sol y el mar. Con su arena dorada y aguas cristalinas, estas costas cautivan a quienes buscan tranquilidad y belleza natural.

La playa de las Barcas, en particular, destaca como el epicentro playero, ofreciendo un entorno relajado y completo con instalaciones como duchas, baños y opciones gastronómicas cercanas. Las embarcaciones varadas en la arena hacen que el mar huela todavía con más intensidad. Además, los atardeceres en Sant Pol de Mar son simplemente magníficos, con el cielo teñido de tonalidades rosa y naranja que brindan un espectáculo inolvidable.

Deporte y naturismo

En las dos playas grandes, la de las Barcas y también la playa la de Morer, se pueden practicar deportes acuáticos como el kayak, el snorkel y el paddle surf son muy populares. Entre medias, se encuentra la pequeña cala de las Escaletes, un reducido espacio de unos cinco metros a los que se desciende por las escaleras que le dan nombre.

Un poco más alejadas, en dirección a Calella, se encuentran los espacios naturistas. La que asegura más intimidad es la playa de la Roca Grossa, tras los acantilados que delimitan la del Morer. Un poco más allá, y por el paseo que bordea la N-II, se accede a la Cala de la Vinyeta. Un lugar de relax absoluto.

Qué ver

Pero Sant Pol no famoso sólo por sus playas, el pueblo rebosa historia y tradición. La iglesia de Santiago, con su estilo gótico tardío, es un punto de referencia imprescindible. En su interior, el grupo escultórico La Piedad, obra maestra de J. Martínez Montañés, y la torre campanario circular reciben al visitante y al creyente con su arte.

También la Ermita de Sant Pau, con su cámara subterránea de origen romano y visigótico, añade un toque de misticismo a la experiencia. Por otro lado, el Paseo del Dr. Furest también merece un recorrido. Ofrece una vista panorámica espectacular de la costa.

Dónde comer

La gastronomía es otro de los pilares de Sant Pol de Mar. El restaurante Sant Pau, galardonado con 3 estrellas Michelin, fue un referente culinario bajo la dirección de Carme Ruscadella. A pesar de haber cerrado, su espíritu contagió al resto de restaurantes, donde se pueden degustar platos marineros.

Pero si alguien ha recogido el guante a la triestrellada chef es su hijo, Raül Ballam, que junto al cocinero brasilero Murilo Rodrigues han abierto Cuina Sant Pau. Un lugar donde los ingredientes de proximidad adoptan formas, gustos y texturas sofisticadas y extravagantes gracias a esos dos capitanes de la nave.

Cómo llegar

Llegar a Sant Pol de Mar es sencillo tanto en coche como en tren. Desde Barcelona, se puede acceder por la C-32, con salida en el punto 117, en un trayecto de aproximadamente 45 minutos.

Para quienes prefieren el transporte público, la línea R1 de Rodalies ofrece conexiones desde la estación de Sants, con un viaje de una hora hasta Sant Pol de Mar. Sin importar el medio de transporte elegido, el destino final promete una experiencia inolvidable entre el mar y la gastronomía mediterránea.