Emisiones desde instalaciones industriales

Emisiones desde instalaciones industriales 123RF/dipressionist

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El aire contaminado lidera los riesgos ambientales para la salud, advierte la OMS

La investigación biomédica demuestra que nuestro entorno, nuestros hábitos y la llamada "contaminación silenciosa" impactan mucho más en nuestro cuerpo que la propia genética

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La medicina moderna ha dejado de ver el ADN como un destino inamovible para poner el foco en un concepto revolucionario: el exposoma. Este término define la suma de todos los factores externos e internos a los que estamos sometidos a lo largo de nuestra vida, desde el entorno en el que vivimos hasta nuestros hábitos diarios.

Los científicos han comprobado que los genes no trabajan solos, sino que el exposoma condiciona directamente su expresión y modula el sistema inmunitario, la regeneración celular y la inflamación. Por este motivo, dos individuos con predisposiciones genéticas idénticas pueden tener un historial de salud radicalmente distinto en función de su estilo de vida.

El riesgo de la contaminación invisible

Dentro de estos factores ambientales, la calidad atmosférica juega un papel decisivo. De hecho, la Organización Mundial de la Salud (OMS) advierte de que la contaminación del aire es en la actualidad uno de los mayores peligros ambientales para nuestro organismo.

En espacios interiores cotidianos, como hogares u oficinas, nos enfrentamos a una "contaminación silenciosa" repleta de nanopartículas y compuestos químicos que el cuerpo se ve obligado a filtrar constantemente. Esta sobrecarga tóxica mantenida en el tiempo provoca una inflamación de bajo grado, la principal antesala de las patologías crónicas y del envejecimiento prematuro.

La recuperación clave durante el sueño

Este impacto del entorno se vuelve crítico mientras dormimos, ya que es la fase donde el cuerpo humano activa sus mecanismos de reparación y renovación de energía. Si el aire del dormitorio es deficiente, la recuperación celular nocturna se ve seriamente alterada.

Frente a esta amenaza, tecnologías del descanso como Biow buscan optimizar nuestra atmósfera de sueño. Estudios respaldados por la doctora Ana Coto y la Universidad de Oviedo (UNIOVI) demuestran que respirar un aire purificado y adecuado durante la noche favorece un sueño más profundo y multiplica nuestra capacidad de bienestar diario.