Un examen dentro de la UB

Un examen dentro de la UB David Zorraquino Europa Press

Vida

Crisis en la UB por el uso de la IA en la Facultad de Medicina

Un grupo de estudiantes alerta de la ausencia de sanciones severas ante el uso fraudulento de esta tecnología en los exámenes, lo que genera "desigualdad y altera un verdadero aprendizaje"

Más contenido: Médicos catalanes alertan de posible "desatención" a pacientes por la ley de Mónica García

Leer en Castellano
Publicada

Competencia desleal y el riesgo de un aprendizaje superficial. Esas son las principales preocupaciones de los estudiantes de Medicina de la Universitat de Barcelona (UB), que alertan de "la falta de sanciones severas" ante el uso indebido de inteligencia artificial (IA) en los exámenes.

El alumnado explica que la casa de estudios se muestra pasiva frente a esta cuestión y que, al detectarse un caso de plagio, solo se salda con una "reprimenda o el suspenso en una prueba concreta". Pero nada más.

"Muchos asumen el riesgo si lo único que te pasa es que te regañen o te suspendan. Si hubiera expulsiones de la carrera o castigos ejemplares, nadie se atrevería", señala un estudiante a este digital.

Cautela

La adopción de la IA en el ámbito académico va en ascenso y el nivel superior no es ajeno. Un estudio reciente de la Universidad de Murcia (UM) revela que en 2024 el 68,2% de estudiantes de medicina españoles ya la utilizaba en su vida académica, sobre todo de los primeros tres cursos.

La investigación también arroja que siete de cada diez estudiantes miraban con recelo la exactitud y la calidad de la información de la IA, y que casi la mitad de los encuestados se mostraban inquietos por la privacidad, el desarrollo de actividades propias o la dependencia tecnológica.

Impacto

Precisamente, estos últimos puntos son, para los alumnos, dos de las principales consecuencias directas de este "fraude tecnológico".

Mientras algunos reciben calificaciones bajas, otros consiguen notas muy altas y hasta matrículas de honor, aunque en el día a día "se vea claramente que no dominan la asignatura", añaden dos alumnos, que prefieren mantener el anonimato.

Esta situación supone una competencia desequilibrada, lo que genera indignación porque "castiga" a quienes son honestos y "premia" a los que se saltan las reglas. A su vez, "deteriora" la ética y la confianza en la profesión, al considerar que serán el futuro de la atención sanitaria en el país.

"Quien hoy burla un examen mañana será un médico en formación, un residente y un profesional responsable de pacientes reales", critican los mismos.

Avisos

La UB, por su parte, ya había reconocido esta inquietud el pasado 28 de abril en un correo electrónico enviado a todos los miembros de la Facultad de Medicina y Ciencias de la Salud.

En el mensaje, confirmaba haber detectado "casos puntuales de conductas inadecuadas con el uso de la IA, principalmente en los exámenes finales", los que describía como una falta grave.

IA y pantalla táctil

IA y pantalla táctil

Prohibición

El correo llevaba adjunto un comunicado publicado un día anterior, en el que se recordaba la prohibición expresa del uso de móviles y otros dispositivos —como relojes inteligentes, gafas, o cualquier otro aparato que pueda vincularse a sistemas de IA— durante las evaluaciones.

"Se prohíbe cualquier soporte tecnológico o digital que pueda comprometer la autonomía del estudiante durante el desarrollo de la evaluación. Si se detectan conductas inapropiadas o vulneraciones, el profesorado responsable podrá adoptar medidas y aplicar penalizaciones", se desprende del documento.

Inacción

A pesar de esto, los estudiantes matizan que los casos de plagios detectados no llegan a mayores y quedan en un aviso. "Hay exámenes en los que los profesores están mirando el móvil, hablando entre ellos o sin vigilar de forma activa. No hay control", sostiene uno de los estudiantes consultados.

A preguntas de este medio sobre las sanciones concretas y una valoración adicional de este escenario, la casa de estudios declina hacer comentarios.

Medidas inmediatas

Los alumnos exigen medidas urgentes durante las evaluaciones, en especial, la retirada de los móviles y otros dispositivos, el incremento de la vigilancia y los protocolos; y que se efectúen sanciones "verdaderamente ejemplares" para quienes copien.

También reclaman canales confidenciales y seguros para denunciar irregularidades, con el fin de no exponerse a las críticas o reproches de sus compañeros.

Validez y experiencia

Varios investigadores estadounidense coinciden con las propuestas. Un estudio empírico publicado en PubMed Central (PCM) de 2024 concluye que la supervisión activa en pruebas presenciales y online reduce de forma significativa las trampas; y que los centros de estudios con códigos de honor y que promueven una cultura de integridad registran menos casos de deshonestidad académica a largo plazo.

Por otra parte, apuntan al estrés y la competencia excesiva como las causas que llevan a los alumnos a plagiar con IA, por lo que recomiendan disminuir la presión a través de otros sistemas de evaluación en los que se valore más el pensamiento crítico, el razonamiento clínico y las habilidades interpersonales.

Replantear la IA

En este contexto, los estudiantes de la UB son conscientes del potencial de esta tecnología, por lo que no están en contra de aplicarla para los procesos de aprendizaje. Al contrario, buscan integrarla de forma honesta.

Según la investigación de la UM, el 86% de los alumnos españoles tiene deseo de formación en IA, resaltando una mayor probabilidad entre las mujeres y una menor en los estudiantes de 5° curso, lo que abre la oportunidad a seguir explorando nuevas aplicaciones para el aprendizaje en los primeros años.